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miércoles, 20 de octubre de 2021

Cada paso es Dios - Randall Friend

En la búsqueda de Dios hay millones afanándose, realizando todo tipo de prácticas, restringiendo su dieta y modificando su manera de vestir y su conducta. Creando también reglas con las que, supuestamente, "otros" deberían vivir sus vidas para acercarse a Dios o ganar sus favores. Todas las religiones buscan estar "más cerca" de Dios que las demás.

Cada átomo de este "universo" es Dios. No hay ningún lugar al que tengas que ir para aproximarte a Dios, nada que tengas que hacer para estar más cerca de Dios. Porque Dios es aquello de lo que estás hecho, Dios es lo que TÚ ERES. No puedes JAMÁS estar separado de Dios.

Si Dios es omnipresente, omnisciente, omnipotente, ¿cómo podría Dios ser otra cosa que lo que tú eres? ¿Cómo podría ser omnipresente si no estuviera EN TODAS PARTES, incluyendo este cuerpo, estos pensamientos, este sentido de ser una persona que busca la iluminación, este sufrimiento, o cualquier otra cosa perceptible o concebible? Todo ello, ¿cómo podría ser otra cosa que Dios?

Dios es un término demasiado manoseado y que tiene distintas definiciones dependiendo de la orientación religiosa. Pero Dios no es otra cosa que el CONOCER inteligente actual, dentro del cual el mundo aparece.

La paz viene cuando se advierte que cada "persona", cada "situación", es, únicamente, Dios. Dios está "haciéndose" a Sí Mismo. Así que, ¿por qué preocuparse? ¿Por qué sufrir?

Algunos llaman a Dios, conciencia o unicidad, pero no importa qué etiqueta se emplee, porque la propia etiqueta es Dios. Y en esta realización, todo ello es Dios: no hay lugar para una persona separada, una "biografía" que tenga algún sentido. Todo está ocurriendo en Dios y como Dios.

Y mientras atravesamos la apariencia de esta "biografía", estamos anclados en esta Paz, con la comprensión y realización de que cada paso que damos es Dios. Cualquier cosa, sea la que sea, ES DIOS... ¿Quién va a encontrar algún problema en eso?

Randall Friend

 

Randall Friend

 

Randall Friend es discípulo de "Sailor" Bob Adamson. 

Randall inició la búsqueda a edad temprana, alrededor de los doce años. Desilusionado con el cristianismo tradicional, descubrió un mundo de diferentes religiones y tuvo una inclinación natural hacia el budismo. Aunque pasó varios años de estudios y prácticas, no estaba contento con lo que le deparaba el porvenir. Fue a través de los escritos de Alan Watts como descubrió el Vedanta y más tarde leyó el libro de Sri Nisargadatta Maharaj Yo Soy Eso. Este libro sacudió los cimientos de la espiritualidad y la llama fue encendida.

Randall tiene un libro, You Are No Thing, con Non-Duality Press. Escribe un blog, "Wake Up - Your Are Dreaming", y realiza reuniones semanales en Second Life. El mensaje de Randall se basa en las enseñanzas tradicionales del Vedanta, así como en sus formas modernas de expresión.

Él reside en Louisville, Kentucky, EE.UU.

https://www.nodualidad.info/articulos/tu-estas-sonando1.html

 

martes, 12 de octubre de 2021

Espíritu y materia son una sola Unidad - Swami Ramdas 

La Verdad está en todas partes, y ella es mi Ser Amado.

La Vida anima a todos los seres y cosas, y ella es mi Ser Amado.

La Dicha eterna palpita en el corazón de todos los objetos, y ella es mi Ser Amado.

La Luz ilumina el universo entero, y ella es mi Ser Amado.

La Fuerza activa toda la naturaleza, y ella es mi Ser Amado.

La Paz perenne conforma y anima cuanto es visible y percibido, y ella es mi Ser Amado.

¡Oh verdad siempre existente! ¿Como puedo concebirte y describirte?

Soy testigo del silencio que guardo y de las palabras que pronuncio.

Soy silencio y palabra.

¡Qué maravilla!

¿Puedo decir que esta es una experiencia mística?

Es más profunda y vasta que la mística. Entonces, ¿qué es? Es un secreto inexpresable.

Dios y el Alma: Dios es el Alma. El Alma es Dios.

Las vestimentas del Alma ―todos los cuerpos y formas― son también Dios.

Espíritu y materia son esencialmente lo mismo.

El Espíritu en movimiento es energía.

La energía condensada es materia.

No hay existencia interna y externa.

La Existencia Divina es todo en todos.

Solamente existe Eso en todos los aspectos.

Eso, Ella o Él (todo es mi Amado): la Verdad, Dios.

Dios es forma y también sin forma.

Me empeñé en conocerle, y me convertí en Él.

Cada pensamiento y cada sentimiento mío son inspirados por esta experiencia: Yo Soy Él.

La Vida es espacio. La Vida es tiempo. La Vida es causa sin causa.

El espacio es infinito. El tiempo es eterno.

Dios es vida infinita y eterna.

El espacio abarca todas las cosas. El tiempo engloba todas las cosas.

Yo soy ese Dios, esa vida inespacial, intemporal e incausal.

Esto es dar rienda suelta a la imaginación, en un loco intento por descubrir qué soy y qué es Dios.

Soy mudo cuando hablo.

Estoy quieto cuando camino.

Estoy en reposo cuando trabajo.

No hago nada cuando muevo los mundos.

Toda dinámica es mía, si bien soy la Verdad estática. Ciertamente soy y no soy.

¿Puedo aplicar esto a mi Dios? No soy otro que no sea Él.

Dios es presencia.

Dios es ausencia.

Es recuerdo. Es olvido.

Es yo mismo. Es tú mismo.

Cuando Lo miro, me veo.

Tengo Su visión cuando aparezco ante mí mismo.

Le comprendo cuando me conozco.

¡Cuán amalgamados estamos Él y yo!

¿Por qué no concluir diciendo que Él y yo somos Uno?

 

 Swami Ramdas 

https://www.nodualidad.info/articulos/espiritu-y-materia-son-una-sola-unidad.html

jueves, 30 de septiembre de 2021

Dios juega al juego del escondite...

 

Dios juega al juego del escondite, pretendiendo ser gente separada para que el amor, la aventura y la vuelta a Casa puedan tener lugar.

Esta idea de que todos nosotros estamos divididos en personalidades separadas, es indispensable. Sin ella, el universo se desploma en una deidad unificada y perfecta en el Centro.

Nosotros necesitamos el juego de pretender para tener una historia. Pero es una historia, una ficción. No es verdadero.

La verdad última es que yo soy usted.

Sin embargo, ambas son necesarias. Tenemos que permitir el descenso divino en la particularidad y la individualidad.

Este descenso no es solo un juego humano. Es un juego divino para que el amor entre en el mundo.

Es un juego enormemente costoso y doloroso, pero ¿quién lo tendría de otro modo?

Finalmente, hay solo una Consciencia.

Solo Dios existe, el Yo Soy, el Uno.

Ello es verdadero en ese nivel, pero nosotros no podemos vivir en ese nivel, ni Dios quiere vivir en ese nivel.

Los otros niveles acontecen y son muy preciosos y esenciales para la historia.

En estos niveles, nosotros somos individuos seudoseparados, DANDO CON ELLO AL AMOR UNA OPORTUNIDAD DE FLORECER.

A usted se le ha dado el pequeño yo para cuidarlo como una encarnación única de la Realidad.

Ésta no es una manera de tachar al yo pequeño, sino de DARLE UNA PRECIOSIDAD DIVINA.

 

Douglas Harding 

Douglas Harding (1909-2007) fue un filósofo y maestro espiritual muy valorado y querido, así como un prolífico escritor, que desarrolló una forma única de despertar a la Fuente, de ver Quién somos realmente. Su enfoque, tan directo y efectivo como práctico y original, va derecho al Corazón, al Núcleo Central del asunto y nos lleva directamente a nuestra Verdadera Naturaleza, a nuestra Divinidad.

jueves, 4 de junio de 2020

Divinidad – Wayne Dyer

 

Eres claramente en ti mismo una porción de la esencia de Dios. ¿Por qué, entonces, desconoces tu noble nacimiento? ¿Por qué no reparas en tu procedencia? ¿Por qué no recuerdas, cuando comes, quién es el que come y a quién alimentas? ¿No sabes que nutres a lo divino; que mueves a lo divino? Llevas a Dios contigo.

Los hombres se perturban no por las cosas que les suceden, sino por sus opiniones sobre las cosas que suceden. Epictecto (55-135)

 

Epicteto, esclavo emancipado, fue un filósofo estoico griego. De él no se conservan obras escritas, pero su discípulo Flavio Arriano recogió sus doctrinas esenciales en un manual. Cuando, hace muchos años, estudiaba para ser consejero psicológico, Epicteto fue una fuente de inspiración para mí. Su nombre apareció repetidas veces en el estudio del impacto que tienen nuestras emociones y conductas sobre la mente y se hacía referencia a él en la literatura sobre terapia emotiva racional. Años más tarde, sigo indagando en las principales obras de este filósofo estoico, leo sus Coloquios y aprendo más sobre su filosofía.

Las dos citas que he seleccionado son valiosos pensamientos espirituales y filosóficos, de casi dos mil años de antigüedad. Los he incluido en este libro porque creo que pueden enriquecer nuestra vida.

En el fragmento más largo, que comienza diciendo: «Eres claramente en ti mismo una porción de la esencia de Dios...», Epicteto nos recuerda que con frecuencia olvidamos que todos tenemos la chispa divina, una «parte de Dios». Esta profunda idea es tan difícil de asimilar, que Epicteto insiste, desde su experiencia como esclavo, en que no es más que la verdad. Imagina cómo sería ser plenamente consciente de llevar a Dios contigo.

Si Dios está en todas partes, entonces no hay lugar donde no esté. Esto también te incluye a ti. Una vez conectas con este entendimiento, recobras la capacidad de dominar tus energías. En lugar de verte como algo separado del milagroso poder de Dios, reivindicas tu divinidad y reclamas toda la potencia de Dios. Cuando comes, estás ingiriendo a Dios y nutriendo a Dios. Cuando duermes inhalas a Dios y le dejas descansar. Cuando haces ejercicio, mueves a Dios y al mismo tiempo le fortaleces.

Seguramente, cuando leas estas palabras verás que esto tiene sentido, pero probablemente seas como muchos de los que no crecimos con este concepto. La imagen que la mayoría tenemos de Dios suele ser la siguiente: Dios es una gigantesca máquina expendedora, que está en el cielo y que tiene la forma de un hombre con barba blanca sentado en un trono. Tú depositas monedas en forma de oraciones y unas veces Dios te enviará lo que necesitas y otras no. Ésta es la idea de Dios como algo separado y distinto de nosotros mismos. Epicteto sugiere cambiar este concepto del «universo como una monarquía» por el entendimiento de que somos una obra de Dios, un fragmento del mismo Dios. Sai Baba fue un avatar contemporáneo que vivía en la india y sabía lo que es ser la chispa divina de Dios y lo practicaba, fue consciente de que él forma parte de Dios y de que, a su vez, Dios también formaba parte de él. Demostró públicamente su condición divina de diversas maneras, y una de ellas es una variación de la habilidad divina de hacer aparecer panes y peces. Cuando un periodista occidental le preguntó a Sai Baba: « ¿Eres Dios?», él respondió amablemente: «Sí, lo soy y tú también lo eres. La única diferencia entre tú y yo es que yo lo sé y tú no». Cuando sabes que eres una manifestación de Dios, has conectado conscientemente con El y tratas a los demás y a ti mismo como una expresión de lo divino. En Roma y en Grecia, esto es lo que nos decía Epicteto hace dos mil años. Confía en tu naturaleza divina, no discutas nunca la nobleza de tu verdadero yo y trátate con el mismo respeto que a Dios.

La segunda observación de Epicteto, sencilla como parece, quizás haya sido la información más útil que he recibido en mi vida. Nuestra opinión sobre las cosas, no las cosas en sí, es la que causa problemas en nuestra vida. ¡Qué gran fuente de liberación saber que nadie puede molestarnos, que nada exterior puede hacer que nos sintamos mal, que controlamos nuestros sentimientos al decidir cómo interpretar las cosas, los acontecimientos, a las otras personas y sus opiniones!

Hace muchos años, cuando trabajaba como psicólogo para una escuela, solía invocar la sabiduría de esta observación. Cuando un estudiante estaba enfadado por lo que otro hubiera dicho o hecho, yo le preguntaba: «Supongamos que no supieras lo que han dicho de ti, ¿seguirías estando enfadado?». El estudiante solía responder: «Claro que no. ¿Cómo podría estar enfadado si no lo supiera?». Entonces le decía afablemente: «Así, no ha sido lo que han dicho o hecho. Cuando eso sucedió no estabas enfadado, hasta que te enteraste y decidiste reaccionar molestándote». Los estudiantes empezaron a tomar conciencia de que nadie puede hacer que nos enfademos sin nuestro consentimiento.

Estas dos joyas de Epicteto han influido en mi vida y en mis libros, y disfruto recordándome su valor cada día. Las comparto contigo porque me han ayudado mucho. La clarividencia espiritual de Epicteto está contenida en este antiguo dicho sánscrito: «Dios duerme en los minerales, se despierta en las plantas, camina en los animales y piensa a través de ti». Dicho de otro modo, no hay lugar donde Dios no esté durmiendo, despierto o caminando.

Dios es la fuente universal de la existencia, es una presencia más que una persona y esta presencia piensa dentro de ti. Entonces, ¿cómo has de pensar? Utiliza esta presencia de Dios para darte cuenta de la magnitud de tu capacidad de pensamiento. No son las cosas, los acontecimientos, las circunstancias y las opiniones de los demás los que te hacen sentir incómodo e inestable, es la forma en que empleas al Dios que hay en ti, a tu yo invisible, para procesar aquellas cosas que determinan tu felicidad, ¡no es más que eso! Date cuenta de que Dios está en ti, contigo, detrás de ti, delante de ti y que puedes sentirlo en todas partes, especialmente en tus opiniones sobre las cosas que te suceden.

Para que estas dos antiguas observaciones te puedan ser de utilidad, empieza por:

  • Recordar diariamente que eres una creación divina y que tienes derecho a ser tratado con amor por los demás y por ti mismo. Al sentirte conectado a Dios, en lugar de creer que estás separado de Él, sentirás mayor respeto hacia ti mismo.
  • Practica regularmente rituales que te ayuden a afirmar la presencia de Dios en ti y en todo lo que haces. Bendice la comida y da gracias, y cuando lo hagas, recuerda que estás alimentando a lo divino. Del mismo modo, cuando hagas ejercicio visualiza la energía de Dios en todas tus células.
  • Da gracias por todo lo que recibes, incluyendo la lluvia, el aire, el sol y las tormentas, como quiera que se manifiesten. La gratitud es una forma de reconocer al Dios que hay en todas las cosas.
  • Abandona cualquier tendencia a culpar de tu desdicha a las circunstancias externas. Cuando te sientas molesto, pregúntate: « ¿Cómo puedo cambiar mi actitud hacia este suceso y eliminar el malestar?». Luego, ponte manos a la obra hasta que la culpa desaparezca. Esto se puede conseguir bastante rápido si estás dispuesto a eliminar de tu vida a los culpables y entrar en contacto con Dios, como Epicteto nos animó a hacer hace dos milenios.

 

Del libro “La Sabiduría de Todos los Tiempos”, del Dr. Wayne Dyer

lunes, 14 de enero de 2019

No puedo creer que no sea Buda ... ¡Espera, tal vez lo sea!- Alan Cohen

Traducido con Amor desde...https://www.innerself.com

 

En la hermosa isla de Kauai, me encanta visitar un arroyo mágico que fluye a través de un valle de montaña exuberante. Entro en el arroyo en una piscina poco profunda formada por un pequeño remolino. Cuando entré por primera vez en esta piscina noté algunos restos acumulados. Con amor quité algunos palos, hojas y cáscaras de nuez. Cuando pensé que había restaurado el suelo de la piscina a una superficie lisa de limo fino, noté algunas ramitas y ramas más, que tiré a un lado. Luego un poco más.

Mientras revolvía debajo de la superficie para deshacerme de todos los escombros, descubrí que el suelo de la piscina estaba hecho de escombros. La capa de limo fino que la cubría tenía menos de una pulgada de espesor; Todo lo que estaba debajo era escombros. Si eliminara todos los escombros, eliminaría los cimientos de la piscina.

Se me ocurrió que los escombros de nuestra vida no nos impiden ser lo que somos, nos hacen lo que somos. 

Tendemos a juzgarnos por nuestros errores y las dificultades que hemos experimentado, cuando son las dificultades las que construyen nuestro carácter. Dan McKinnon señaló: "La gente es como las bolsas de té: no conocemos nuestra verdadera fuerza hasta que nos metemos en el agua caliente".

Muéstrame dónde está Dios ... ¿Está Dios aquí?

Un hombre se acercó a un gurú y lo desafió: "Te daré una naranja si puedes mostrarme dónde está Dios". El gurú pensó por un momento, luego respondió: "Te daré dos naranjas si puedes mostrarme dónde no está Dios".

Cada situación es una oportunidad para encontrar a Dios; de hecho, todo nuestro propósito aquí es encontrar a Dios en la mayor cantidad de formas posibles. Un poeta declaró una vez: "Dios es una flor que se volvió nariz para olerse a sí mismo".

Muéstrame quién es Dios ... ¿Eres tú?

Se cuenta la historia de un monasterio que se estaba muriendo porque la media docena de monjes que operaban el lugar, se había vuelto espiritualmente apáticos. Entonces, una noche, un misterioso extraño llegó al monasterio. Cuando los monjes le dieron la bienvenida, reconocieron un brillo inusual en él. A la mañana siguiente se sentaron con su invitado en el desayuno, ansiosos por escuchar sus sabias palabras. "Anoche tuve un sueño", les dijo. "Me fue revelado que uno de ustedes es el mesías".

Los monjes se asombraron y se miraron unos a otros, desconcertados. "¿Quién es?" Uno de ellos preguntó audazmente.

"Eso es algo que no puedo revelarte", respondió el desconocido. "Tendrás que descubrirlo por ti mismo". Entonces, tan misteriosamente como había llegado, el hombre se marchó.

Durante las semanas y meses que siguieron, los monjes caminaron ligeramente entre sí y se miraron a los ojos más profundamente. Se trataron entre sí como si alguno de ellos pudiera ser el mesías.

Luego, durante un período de tiempo, sucedió algo milagroso. Un sentimiento de alegría y aprecio comenzó a llenar los pasillos del monasterio por primera vez en mucho tiempo. Un sentimiento de ansiosa anticipación animó sus oraciones, comidas y conversaciones.

Como resultado, las personas que visitaron el monasterio se sintieron elevadas y el número de visitantes aumentó. Después de un tiempo, el monasterio volvió a la vida y su orden fue promovida por nuevos monjes que encontraron un refrigerio para sus almas.

Eventualmente, todos los monjes originales murieron, sin que ninguno de ellos fuera designado como el mesías. Todos se habían convertido en el mesías.

¿No sería hermoso si tratáramos a todos como el mesías, el Buda o el Cristo? ¿Te imaginas el tipo de mundo que crearíamos?

 Como Joan Osborne preguntó en la canción: "¿Qué pasaría si Dios fuera uno de nosotros?"

 

Sobre el Autor

Alan Cohen es el autor de muchos libros de inspiración populares, entre ellos, el más vendido The Tao Made Easy .  Conviértase en un entrenador de vida profesional certificado a través del Entrenamiento de entrenador de vida transformacional de Alan a partir del 1 de febrero de 2019. Para obtener más información sobre este programa, los libros y videos de Alan, citas inspiradoras diarias gratuitas, cursos en línea y programa de radio semanal, visite www.alancohen.com

https://www.innerself.com/content/personal/spirituality-mindfulness/inspiration/5528-i-cant-believe-its-not-buddha.html