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viernes, 7 de abril de 2023

DESVINCÚLATE DE LAS HERIDAS DE TU PASADO - por Wayne Dye


 


 La inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de no ser dignos. Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos, enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar lástima en los demás. Esas heridas de nuestras vidas parecen darnos una gran cantidad de poder sobre los demás. Cuanto más les hablamos a otros sobre nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por nosotros mismos. Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y manifestar. El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser digno de recibir todo aquello que se desea.

La tendencia a vincularnos con las heridas de nuestras vidas nos recuerda lo poco merecedores que somos de recibir nada de lo que realmente nos gustaría tener, debido a que permanecemos sumidos en un estado de sufrimiento. Cuanto más se recuerdan y se repiten estas historias dolorosas, tanto más tiene garantizado esa persona que no atraerá la materialización de sus deseos.

Quizá la frase más poderosa que puedas llegar a memorizar en este sentido sea: «Tu biografía se convierte en tu biología». A la que yo añadiría: «Tu biología se convierte en tu ausencia de realización espiritual». Al aferrarte a los traumas anteriores de tu vida, impactas literalmente sobre las células de tu cuerpo. Al examinar la biología de un individuo, es fácil descubrir en ella su biografía. Los pensamientos angustiosos, de autocompasión, temor, odio y otros similares, cobran un peaje sobre el cuerpo y el espíritu. Al cabo de un tiempo, el cuerpo es incapaz de curarse, debido en buena medida a la presencia de esos pensamientos.

 El apego al dolor sufrido en los primeros años de la vida procede de una percepción mitológica según la cual «tengo derecho a una infancia perfecta, libre de dolor. Utilizaré durante el resto de mi vida cualquier cosa que interfiera con esta percepción. Contar mi historia será mi poder». Lo que hace esta percepción es darle permiso al niño herido que llevas dentro para controlarte durante el resto de tu vida. Además, te proporciona una fuerte sensación de poder ilusorio.

Tenemos que ser muy cuidadosos para evitar explicar nuestra vida actual en términos de una historia traumática anterior. Los acontecimientos dolorosos de nuestras vidas son como una balsa que se utiliza para cruzar el río. Debes recordar bajarte una vez que hayas llegado a la otra orilla.

Observa tu cuerpo cuando has sufrido una herida. Una herida abierta se cierra en realidad con bastante rapidez. Imagina cómo serían las cosas si esa herida permaneciera abierta durante mucho tiempo. Se infectaría y, en último término, acabaría por matar a todo el organismo. El cerrar una herida y permitir que cure puede actuar del mismo modo en los pensamientos de tu mundo interior. Así pues, no lleves contigo tus heridas. Afróntalas y pide a la familia y a los amigos que sean compasivos mientras te recuperas. Luego, pídeles que te lo recuerden amablemente cuando se convierta en una respuesta predecible. Quizá en cuatro o cinco ocasiones tus amigos y personas queridas te dirán: «Sufriste una experiencia trágica y comprendo perfectamente tu necesidad de hablar de ello. Me importa, te escucho y te ofrezco mi ayuda si eso es lo que deseas». Después de varias situaciones de este tipo, pídeles que te recuerden amablemente que no debes repetir la historia con el propósito de obtener poder a través de la compasión de los demás.

Al retroceder en tu camino y reavivar continuamente tu dolor, incluyendo la descripción de ese dolor y la calificación de ti mismo (superviviente de un incesto, alcohólico, huérfano, abandonado), no lo haces para sentirte más fuerte. Lo haces debido a la amargura que estás experimentando. Esa amargura se pone de manifiesto en forma de odio y cólera al hablar de esos acontecimientos, con lo que no haces sino alimentar literalmente el tejido celular de tu vida a partir de tu cosecha de acontecimientos del pasado. Eso hace que se extienda la infección e impide la curación. Y lo mismo sucede con el espíritu. Esta cosecha de amargura te impide sentirte merecedor. Empiezas a cultivar entonces una imagen sucia, de criatura desafortunada, desmerecedora y difamada, y eso es lo que envías al universo, lo que inhibirá cualquier posibilidad de atraer el amor y la bendición a tu vida.

Aquello que te permitirá desvincularte de tus heridas es el perdón. El perdón es lo más poderoso que puedes hacer por tu fisiología y por tu espiritualidad, a pesar de lo cual sigue siendo una de las cosas menos atractivas para nosotros, debido en buena medida a que nuestros egos nos gobiernan de un modo inequívoco.

 

 




Perdonar se asocia de algún modo con decir que está bien, que aceptamos el hecho perverso. Pero eso no es perdón. Perdón significa llenarse de amor e irradiar ese amor hacia el exterior, negándose a transmitir el veneno o el odio engendrado por los comportamientos que causaron las heridas.

El perdón es un acto espiritual de amor por uno mismo, y envía a todo el mundo, incluido tú mismo, el mensaje de que eres un objeto de amor y que eso es lo que vas a impartir. En eso consiste el verdadero proceso de desvinculación de las heridas, de no seguir aferrándose a ellas como preciadas posesiones. Significa renunciar al lenguaje de la culpa y la autocompasión, y a no seguir adelante con las heridas del pasado. Significa perdonar íntimamente, sin esperar que nadie lo comprenda. Significa dejar atrás la actitud del ojo por ojo, que sólo causa más dolor y la necesidad de más venganza, sustituyéndola por una actitud de amor y perdón. Esta forma de actuar es alabada en la literatura espiritual de todas las religiones.

Sentirse digno es esencial para poder atraer aquello que se desea. Es, simplemente, una cuestión de sentido común. Si no tienes la sensación de merecer algo, ¿por qué te lo va a enviar la energía divina que está en todas las cosas? Así pues, tienes que cambiar y saber que tú y la energía divina sois una sola cosa, y que es tu ego el que se confabula para impedirte utilizar este poder en tu propia vida. A continuación se indican algunas de las grandes actitudes y comportamientos que puedes incorporar a tu conciencia para facilitar el crecimiento de tus sentimientos de merecimiento.

UN PLAN QUE TE AYUDARÁ A VER QUE ERES DIGNO DE RECIBIR Y ATRAER DESDE LA FUENTE DIVINA

Las siguientes sugerencias representan un plan paso a paso para intensificar tu receptividad al poder de la manifestación en tu vida. Si lo pones en práctica, no cabe la menor duda de que te sentirás digno de la bendición del espíritu divino que lo abarca todo.

 

* La palabra «inspiración» significa literalmente «estar infundido de espíritu», o en el espíritu, si se quiere.

* Practica hacer aquello que te guste, y procura que te guste lo que haces cada día. Si vas a hacer algo, concédete el beneficio de no quejarte y, en lugar de eso, muestra cariño por esa actividad. Tu lema aquí ha de ser: «Me gusta lo que hago, y hago lo que me gusta». Eso te sitúa «en el espíritu» y te proporciona literalmente el entusiasmo para ser un receptor digno de la gracia de Dios. La palabra entusiasmo procede de la raíz griega entheos, que significa, literalmente, «estar lleno de Dios».

* Haz todos los esfuerzos posibles por eliminar de tu vocabulario y de tu diálogo interior los hábitos internos de pesimismo, negatividad, juicio, quejas, murmuraciones, cinismo, resentimiento y crítica destructiva. Sustitúyelos con optimismo, amor, aceptación, amabilidad y paz como forma de procesar tu mundo y a las personas que hay en él.

* Al margen de lo mucho que te sientas tentado de retroceder hacia hábitos cínicos, recuerda que ésa es la energía que estás enviando al mundo, y que con ello transmites un mensaje que bloquea la energía que te devolverá lo que deseas. Si estás lleno de negatividad, te encuentras desequilibrado y tus resentimientos indican que no te sientes digno o preparado para aceptar la energía amorosa que deseas.

* Procura encontrar cada día un momento de tranquilidad para erradicar los sentimientos de indignidad. Ese tiempo de oración o meditación, o de experimentar simplemente el silencio, alimentará tu alma y eliminará finalmente todas las dudas que puedas abrigar acerca de no merecer el ser beneficiario de la abundancia del universo.

* Lee literatura espiritual y poesía, y escucha música clásica suave siempre que te sea posible. He descubierto que el simple hecho de leer la poesía de Walt Whitman, de Rabindranath Tagore o de Rumi, hace que todo se sitúe en una perspectiva más sagrada para mí.

* Leer las grandes enseñanzas de los maestros es como realizar una tarea espiritual en casa. Entre ellas se incluyen el Nuevo Testamento, Curso de milagros, la Torah, el Corán y el Bhagavad Gita. Estas grandes obras son una forma de estar en el espíritu (inspirado) y de disolver las dudas sobre si mereces o no materializar en tu vida aquello que deseas.

* Procura rodearte, en la medida de lo posible, de cosas bellas.

* Practica la amabilidad para contigo mismo y para con los demás, con toda la frecuencia que te sea posible.

* Abandona tu necesidad de tener razón y de ganar; en vez de eso, sé amable, y pronto conocerás la bendición de la paz interior. Recuerda que tu yo superior sólo desea paz. Al practicar la amabilidad, la paz aparece inmediatamente. Al estar en paz contigo mismo y con tu mundo, sabes que eres un digno receptor de todo lo que se cruza en tu camino. Empiezas a confiar entonces en la energía que aporta la realización de tus deseos.

* Sí te encuentras en un estado de confusión y, en consecuencia, te preocupa ganar o perder, te hallas a merced de tu propio ego, al que le encanta la confusión. Toda esa confusión interna hace que te cuestiones a ti mismo y tu valía en comparación con otros. Y eso trae consigo la duda acerca de si eres o no digno de recibir y manifestar.

* Ponte la meta de ser cada día amable con los demás, al menos una vez, y extiende ese mismo privilegio hacia ti mismo, tanto como te sea posible. Siempre tienes una alternativa acerca de cómo va a reaccionar tu espíritu. La alternativa de la culpabilidad, la preocupación, el temor o el juicio no es más que un pensamiento que se transfiere a tu fisiología. Cuando tu yo físico se ve desequilibrado por estas emociones, te sientes demasiado enfermo e infeliz como para pensar siquiera en participar en el acto de la co-creación de una vida bienaventurada. Te saboteas a ti mismo, y todo por la falta de voluntad para ser amable contigo mismo y con los demás.

* Empieza a considerar el universo como un lugar amistoso, antes que enemistoso. Sitúa en la categoría de «lecciones» todas las heridas de las fases anteriores de tu vida. Deja de verte condicionado por esas heridas y de convertirlas en un brazalete identificativo.

* Desvincúlate de la actitud de que este mundo es maligno, está lleno de gente mala, y empieza, hoy mismo, a buscar el bien en la gente con la que te encuentres. Recuerda que, por cada acto de maldad, hay millones de actos de amabilidad. Este universo funciona con la energía de la armonía y el equilibrio. Inspira para absorber esa energía y elimina de tu mente y tu corazón la idea de que eres una víctima. Toda vinculación con tus traumas crea una toxicidad celular en tu cuerpo y un envenenamiento espiritual de tu alma. Repítelo una y otra vez, hasta que quede bien grabado:

«Soy lo que soy, y soy digno de la abundancia que hay en el universo, y de todo lo que hay en él, incluido yo mismo”. Te encuentras ahora en el camino de saber que eres merecedor de atraer y manifestar en tu mundo. Eres consciente de tu yo superior. Confías en ti mismo y en la sabiduría divina que te ha creado. Sabes que no estás separado de tu entorno, y que dentro de ti existe el poder para atraer.

 

Wayne Dyer

jueves, 30 de septiembre de 2021

¿Por qué somos tan duros con nosotros mismos? - Mark Coleman

Traducido con Amor desde… https://tricycle.org

 

Cuando le pregunto a un salón lleno de estudiantes, "¿Quién no ha causado daño a alguien con sus palabras y acciones?" no se levanta ni una sola mano. Todos hemos hecho cosas de las que nos arrepentimos. De manera similar pregunto si hay alguien que no haya causado daño de alguna manera a través de su sexualidad. Una vez más, rara vez se levanta una mano. Es lo mismo cuando pregunto si hay alguien que no se arrepienta de actuar o de decir alguna tontería en un momento de pasión y reactividad.

Cometer errores, tener poco juicio y hacer cosas que sabemos que no deberíamos en el calor del momento son una parte natural de la condición humana. Entonces, ¿por qué somos tan duros con nosotros mismos? ¿Cómo explicamos toda la culpa que cargamos? Podemos rastrear esta patología de la auto recriminación al crítico y a un estándar idealizado e imposible de comportamiento humano.

Una de las cosas que más he apreciado de mis años de práctica de meditación es haber hecho las paces con mi humanidad. No es que no aspire a crecer, desarrollarme y trabajar en mí mismo. Pero ya no me aferro a un ideal imposible. Cuanto menos espero ser perfecto y nunca cometer errores, más probabilidades tengo de avanzar hacia el perdón. Soy más capaz de liberarme de la pesada carga de culpa que he estado cargando por las cosas dolorosas que hice en el pasado, por las cosas de las que me arrepiento.

A veces miro hacia atrás y me avergüenzo de lo que solía decir, las opiniones que defendía y la arrogancia egocéntrica de la juventud. Pero eso también es parte de vivir, de crecer, los inevitables dolores de crecimiento de ser humano. Cuando descubrí la meditación por primera vez, era como un “meditador nacido de nuevo” y trataba de convencer con entusiasmo a todos mis amigos y familiares de que debían meditar. En mi arrogancia juvenil, estaba ansioso por señalar todas las formas en que no estaban iluminados y lo que debían hacer al respecto. Ahora mi familia se burla de mí por eso.

Una comprensión particular que debo a mi entrenamiento en meditación es la comprensión de que no hay más tiempo que el ahora. El futuro es una ilusión, el pasado es ahora un sueño y la única realidad a la que tenemos acceso es el presente. En ese sentido, el perdón a uno mismo es la voluntad de dejar de intentar arreglar nuestro pasado o mejorarlo. Es perder toda esperanza de mejorar lo que ya ha sucedido. Lo hecho, hecho está.

Si esto es cierto, ¿por qué nos esforzamos tanto en arreglar el pasado? Es porque no podemos soportar vivir con el doloroso hecho de que hicimos y dijimos todas esas cosas que lamentamos y desearíamos poder retirar. Lo hacemos como una forma de intentar detener el dolor que aún persiste en el presente debido a eventos pasados. La mente tiene una resistencia profundamente arraigada a sentir dolor, incluso si sucedió hace mucho tiempo. Es por eso que pasamos tanto tiempo en nuestra cabeza, pensando, repitiendo, repitiendo, discutiendo, en lugar de reconocer la parte tierna y vulnerable de nosotros mismos y dejar entrar la tristeza y la pérdida que acompañaron al dolor cuando ocurrió.

Fui a la escuela en una zona peligrosa de la ciudad. Había peleas físicas constantes y abundaba el hostigamiento severo. Como tanto dolor humano, se transmitió a lo largo de la cadena, de los niños mayores a los más pequeños. Estaba en el extremo receptor de un montón de dolorosos acosos y burlas psicológicas. Sin embargo, también aprendí a repartirlo. Transmitía el ridículo psicológico recibido a otros, cuando no había riesgo de ser amenazado físicamente al hacerlo.

Solía ​​mirar atrás con horror y vergüenza a la forma en que me burlaba de un compañero de clase. ¿Cómo podía yo, quién sabía lo doloroso que era ser ridiculizado en público, hacer lo mismo? Dado el espacio de tiempo y una reflexión sabia, ahora puedo ver que era solo un engranaje en la rueda, simplemente transmitiendo lo que había aprendido, tratando de sobrevivir a mi manera y de mantener el acoso lejos de mí. Encuentra un chivo expiatorio y mantente a salvo era el lema. Por supuesto, eso no lo justifica de ninguna manera ni lo corrige. Todavía me pregunto hasta el día de hoy sobre el impacto que mis palabras y acciones tuvieron en mi pobre compañero de clase, y todavía me siento triste por haber elegido actuar de esa manera.

Y es el perdón a mí mismo lo que me permite comprender las condiciones de ese período de mi vida y sentir el dolor de todos los involucrados; al mismo tiempo me permite liberar el juicio y la vergüenza. A pesar de que yo era el que estaba siendo cruel, en el fondo de mi corazón también sabía que era cruel y que estaba alimentado por mi propio dolor y miedo. Era lo que era. Sucedió debido a un conjunto doloroso de causas y condiciones, y puedo sentir ternura hacia mí mismo, el compañero de clase y todas las formas en que tales acciones continúan hoy en día debido a la ceguera, el miedo y el odio.

¿De qué manera te juzgas a ti mismo por tus errores pasados? ¿En qué áreas de la vida estás tratando de mejorar tu pasado? ¿De qué manera eres incapaz de aceptar quién y qué eras? No se trata de negar lo sucedido o de mejorarlo todo. Se trata de encender la luz directamente sobre las áreas de doloroso arrepentimiento y extenderles una mano amorosa.

Siempre que tengamos una cantidad inusualmente grande de espacio y tiempo en nuestras manos, nuestra mente rumiará los caminos de antaño. Esto es en parte el cerebro que repite experiencias pasadas en un intento de aprender para el futuro. En esos momentos, las cosas del pasado oscuro y distante que aún no están resueltas aflorarán en nuestros corazones. Esto es especialmente cierto para aquellos que han tenido roces con la muerte, están muy enfermos o enfrentan una enfermedad terminal. Dado que somos criaturas sociales, en estos momentos nuestro corazón puede hacer una revisión de vida, con un enfoque particular en cómo hemos actuado en relación con los demás. Sin duda, esto puede ser sobre nuestra historia romántica, pero también incluye nuestras relaciones con la familia, los amigos, los colegas y los vecinos.

Noté esta tendencia en mi padre a medida que crecía. De vez en cuando me preguntaba cómo era él como padre cuando yo era joven. En particular, preguntaba si estaba lo suficientemente cerca o si se había ausentado demasiado. Sirvió en la Marina Real Británica, por lo que estuvo ausente durante largos períodos de tiempo cuando yo era un bebé. Me di cuenta de que pesaba mucho en su corazón. No había nada que pudiera hacer al respecto ahora, sin embargo, algo en su corazón necesitaba consolarlo y tranquilizarlo. Y por mucho que pueda ofrecer seguridad, como siempre, en última instancia, tiene que venir de perdonarnos a nosotros mismos.

Cualquier consideración de nuestras relaciones revelará inevitablemente tanto alegrías como desafíos. Y, por supuesto, es comida fácil para el crítico, que se meterá en todas las formas en que hemos defraudado a la gente, hablado falsamente, herido a nuestros seres queridos o simplemente no mostramos como amigos de la manera que hubiéramos deseado. A menudo se trata de recuerdos tiernos y dolorosos de albergar. Es importante que guardemos estos recuerdos con compasión y amabilidad, no con recriminaciones. Es demasiado fácil para el juez con una visión retrospectiva de 20/20 ver todas las formas en que podríamos haberlo hecho mejor. Es importante recordar que siempre hacemos lo mejor que podemos con la información, las habilidades y los recursos que tenemos disponibles en ese momento.

Entonces, como parte de la curación del corazón y el pasado que sigue cayendo en cascada hacia el presente, practicamos el perdonarnos a nosotros mismos por nuestras decisiones y acciones pasadas. Nuestro objetivo es aceptar plenamente lo que sucedió, asumir la responsabilidad de ello y formar una fuerte intención de aprender de nuestro pasado y vivir de manera más inteligente, con más cuidado y compasión. También nos perdonamos a nosotros mismos en el presente y para el futuro, sabiendo que, siendo humanos, tomaremos otras decisiones de las que podemos vivir para lamentarnos. Aspiramos a mantenernos fieles a nuestra intención de actuar con la mayor integridad y amabilidad que podamos, pero nos perdonamos a nosotros mismos cuando inevitablemente nos equivocamos.

De esta manera, su práctica del perdón se convierte en un hábito mental positivo que le permite liberar el juicio, el arrepentimiento y el tormento de la vergüenza del pasado y el presente. Y eso abre la capacidad para que el corazón amoroso crezca en todas direcciones.

PRÁCTICA: FOMENTAR EL PERDÓN A UNO MISMO

Volcarnos hacia nuestros errores con perdón en lugar de juzgar o culpar contribuye significativamente a sentir paz en nuestro corazón. Es como llevar un bálsamo calmante a partes dolorosas de nosotros mismos que hemos rechazado durante mucho tiempo. Cuando podemos acceder a esta actitud de perdón en momentos de angustia por algo que hemos dicho o hecho, puede permitirnos liberarnos de esa experiencia y estar más tranquilos.

Esta meditación te ayudará a desarrollar un sentido de perdón a ti mismo.     

1-Encuentra un lugar donde no te molesten durante al menos 10 minutos. Sentado en una silla en la que puedas estar erguido pero relajado, adopta una postura cómoda.

2-Cierra suavemente los ojos y siente la respiración en el centro de tu corazón (el centro de tu pecho).

3-Recuerda una forma particular en que has dañado a otros a través de tus palabras o acciones. Puede ser un dolor mental, emocional o relacional que fue causado.

4-Tómate unos momentos para sentir la experiencia y el sufrimiento de quienes están involucrados en estos recuerdos. ¿Puedes estar con su dolor y angustia con una amable atención?

5-Sostén ese dolor con atención cariñosa y ofrécete estas palabras lenta y significativamente a ti mismo:   No importa lo que haya hecho, consciente o inconscientemente, que haya causado dolor y sufrimiento a otros, por mis pensamientos, palabras o acciones, por lo que he hecho, dicho o no dicho, por lo que he hecho o no hecho, o por lo que he pensado, me ofrezco perdón tanto como sea posible en este momento. Repite estas frases varias veces mientras recuerdas lo que sucedió. Trata de mantenerte conectado con tu corazón y permite que todos tus sentimientos estén presentes. Si el crítico surge y te recuerda lo malo que eres y por qué deberías sentir vergüenza, desvía tu atención del juicio. Agradécele su opinión, luego vuelve a centrar tu atención en la meditación y las frases de perdón.

6-Ahora recuerda una forma particular en la que te has lastimado. Puede ser un daño físico o emocional, causado por el descuido o por la forma en que te castigas, maltratas tu cuerpo o te menosprecias en público.

7-Sostén el dolor de ese incidente con atención cariñosa y ofrécete estas frases lenta y significativamente a ti mismo:  No importa lo que haya hecho, consciente o inconscientemente, que me haya causado dolor y sufrimiento, por mis pensamientos, palabras o acciones, por lo que he dicho o no he dicho, por lo que he hecho o no he hecho, o por lo que he pensado, me ofrezco perdón tanto como sea posible en este momento. Estate presente ante cualquier sentimiento, reacción o dolor que surja. Trata de traer tanta presencia amorosa a ti mismo, a los sentimientos y al dolor como sea posible. Di estas frases varias veces, lenta y genuinamente, para que puedas dejar entrar cualquier sentimiento que pueda estar presente.

8-Cuando te sientas listo para terminar esta meditación, abre lentamente los ojos y muévete y estírate suavemente.

 

Sabe que cuando se trata de perdonarte a ti mismo, es posible que, al principio, no sientas mucha piedad en absoluto. La frase clave en esta práctica es "tanto como sea posible en este momento". Hacemos lo mejor que podemos para comenzar el lento y paciente camino del perdón. Aprender a perdonar lleva tiempo, a veces años. Así que ten paciencia mientras incorporas un poco de perdón en tu rutina diaria como una forma de fortalecer tu capacidad de perdonar.

También es importante recordar que no hacemos este ejercicio de perdón para pasar por alto cualquier maldad dañina, pasada o presente. Practicamos el perdón al mismo tiempo que asumimos toda la responsabilidad por lo que hicimos. Y luego aspiramos a no repetir tal comportamiento en el futuro.

Una vez que aprendas a hacer esto en la meditación formal, puedes recordar las frases de perdón donde quiera que estés.

Extraído del libro Make Peace with Your Mind de  Mark Coleman

Mark Coleman es un profesor de meditación, autor y fundador del Mindfulness Institute. Desde que comenzó a enseñar hace casi dos décadas, ha dirigido retiros de meditación en los cinco continentes. Lo anterior es un extracto de su libro más reciente, Make Peace With Your Mind, que enseña cómo usar la práctica de la meditación para calmar nuestras voces internas negativas.

https://tricycle.org/trikedaily/why-are-we-so-hard-on-ourselves/

jueves, 8 de abril de 2021

Aquí hay 5 de las formas más poderosas para dejar de aferrarte al dolor del pasado - Tony Fahkry

Traducido con Amor desde… https://medium.com

 

Inquietud emocional

“Renovar, soltar, dejar ir. El ayer se fue. No hay nada que puedas hacer para recuperarlo. No hay un “debería haber" hecho algo. Solo puedes hacer algo: renuévate a ti mismo. Suelta ese apego. ¡Hoy es un nuevo día!" - Steve Maraboli

Imagina la vida sin los pensamientos desorganizados que se desarrollan dentro de tu cabeza. Imagina un estado de pensamientos pacíficos que van y vienen como las mareas del océano, sin lucha, dolor ni resistencia.

¿Te aferras a los recuerdos dolorosos que te resulta difícil abandonar? Muchas personas permanecen inconscientes de estos recuerdos hasta que los abruman.

Aferrarse al dolor puede ser similar a agarrar carbón caliente deseando que no te quemes. Cada vez que se recuerdas algo doloroso, eso se hace realidad al invitar al pasado al presente.

¿Has experimentado un momento a lo largo del día, cuando sin razón aparente estás de mal humor? Los cambios de humor representan el yo inconsciente que trae recuerdos pasados.

Cuando menos lo esperamos, surgen emociones negativas como la ira, la frustración, la ansiedad y la tristeza. Para algunas personas aferrarse al dolor significa una insignia de honor: los identifica como alguien que ha sido víctima. Llevan su insignia para marcar su identidad y como un medio para justificar su victimización.

Para aprovechar la riqueza de la vida, hay que estar dispuestos a dejar ir nuestro dolor. Debemos dejar caer la historia que acompaña al dolor. Esto comienza con el deseo de liberar el dolor y el sufrimiento para permitir que la energía nueva, fresca y expansiva de la vida penetre en nuestro ser.

De ninguna manera esto subraya la gravedad de lo que ocurrió en el pasado. Usted está eligiendo no cargar con la carga del dolor en el momento presente y futuro. Cuando nos identificamos con nuestro dolor, vemos el mundo a través de una lente distorsionada.

Esos momentos fugaces de alegría y felicidad se pierden en una mente que ha pasado años recurriendo a recuerdos dolorosos. Es posible que haya encontrado personas que llevan consigo su victimización.

Aprovechan cualquier oportunidad para ir a la guerra con otros cuando la vida no toca su canción. Veo esto con frecuencia mientras hago compras. Mientras estoy en la fila, noto que solo puede haber un operador de pago procesando las compras de los clientes. El operador de pago se siente angustiado por la creciente cola de personas paradas en la fila, pero no puede ir más rápido.

Una persona que está en la cola rápidamente se impacienta por tener que esperar más de lo necesario. De repente, incitan la tensión entre otros compradores al unir a aquellos que se identificaron con su situación.

Este ejemplo es una experiencia muy común en la vida cotidiana. Ilustra cómo situaciones menores pueden descarrilarnos y causar inquietud mental y emocional.

¿Quién serías sin tu historia?

“Cuando pensamos que alguien nos ha lastimado en el pasado, construimos defensas para protegernos de ser lastimados en el futuro. Entonces el pasado temeroso causa un futuro temeroso y el pasado y el futuro se vuelven uno. No podemos amar cuando sentimos miedo ... Cuando liberemos el pasado temeroso y perdonemos a todos, experimentaremos el amor total y la unidad con todos”. - Gerald G. Jampolsky

Se necesita una gran cantidad de energía para mantener vivo el pasado. Los recursos mentales y emocionales necesarios podrían emplearse mejor en otras experiencias gratificantes de la vida. Con el tiempo y si no se tratan, los recuerdos dolorosos tienen la capacidad de transformarse en enfermedades psicosomáticas.

Los profesionales de la salud mental creen que el cuerpo tarda aproximadamente un minuto y medio en procesar una emoción. Sabiendo esto, no necesitamos aferrarnos al dolor mental y emocional del pasado, ni necesitamos llevarlo con nosotros durante años.

Simplemente lidiar con la emoción a medida que surge le permite moverse por el cuerpo en un período de tiempo más corto y sin los efectos fisiológicos a largo plazo.

A menudo las personas retienen su dolor durante tanto tiempo que forma una manta de seguridad. Se sentirían perdidos sin el dolor y el sufrimiento. Después de todo, no tendrían ninguna historia que contar. Quizás otros puedan encontrarlos poco interesantes.

¿Quiénes serían sin su historia?

Las cosas malas les pasan a las buenas personas todos los días. Les han sucedido a buenas personas a lo largo de la historia humana.

Solo hay que mirar a los campos de concentración en la Alemania nazi durante la guerra para ver la devastación que tuvo en la vida de tantas personas inocentes. A pesar de la brutalidad, un hombre emergió con su declaración de libertad.

La cita de Viktor Frankl resalta nuestro poder para transformar los eventos de la vida externa en victorias personales significativas: "Todo se puede tomar de un hombre, excepto una cosa: las últimas libertades humanas: elegir la actitud de uno en cualquier conjunto de circunstancias, elegir el propio camino".

Para liberar su dolor, haga una declaración interna para elegir la paz, la felicidad y la libertad, incluso si no sabe cómo. Una vez que cumpla con esta afirmación, el proceso de curación habrá comenzado y su mente inconsciente se moverá naturalmente hacia un estado de paz a través de sus pensamientos.

Te debes a ti mismo y a tus seres queridos liberarte de la prisión mental que te ha mantenido cautivo todo este tiempo. Les puedo asegurar que la vida es mucho más rica sin la carga de los recuerdos del dolor.

La verdadera historia de tu autenticidad

"Cuando una puerta se cierra, otra puerta se abre; pero a menudo miramos tanto tiempo y con tanto pesar a la puerta cerrada que no vemos las que se abren para nosotros ". - Alexander Graham Bell

Las víctimas nunca sanan: simplemente llevan el título de víctima herida mostrándolo a las personas que escucharán su difícil situación. Les hace sentir reconocidos haber sufrido una indignidad.

Sin embargo, si continúas alimentando y perpetuando esta historia, tu mente naturalmente se acostumbra a ella al aceptarla. Es por eso que las afirmaciones funcionan: todo lo que se repite con frecuencia y con intensidad emocional tiene el poder de transformar la mente subconsciente y, por lo tanto, darle vida al pensamiento.

La mente prospera en la creación de una historia para corroborar lo que ve o experimenta. Sin embargo, la conciencia tiene la experiencia mucho antes de que la mente haya tenido tiempo de crear un pensamiento para validarla.

En su libro Simply Notice: Clear Awareness Is the Key to Happiness, Love and Freedom, el autor Peter Francis Dziuban refuerza la idea de la mente que busca agregar comentarios a las experiencias de su vida: “Antes de que algo pueda ser visto o percibido claramente por lo que es, pensar agrega juicios y comentarios, actuando como una cortina de humo ".

Por lo tanto, si constantemente creas una narrativa en torno a tus experiencias emocionales, la mente crea una cortina de humo que oculta lo que realmente está sucediendo debajo de la superficie.

Con el tiempo, el ser real se oscurece con esta pantalla, ya que ha comprado una fachada falsa en lugar de la verdadera historia de su autenticidad.

Para crear un futuro nuevo y más motivador, es necesario que crees un espacio en tu vida para sanar el pasado y liberar el dolor.

Para liberar el dolor, debes estar dispuesto a comprometer los siguientes atributos para forjar un camino hacia la paz y la libertad interior.

1-Compromiso

"Déjalo ir. ¿Por qué te aferras al dolor? No hay nada que puedas hacer sobre los errores de ayer. No es lo tuyo juzgar. ¿Por qué aferrarse a la misma cosa que te aleja de la esperanza y el amor? - Leo Buscaglia

Una persona que ha sufrido un trauma mental y emocional puede tener dificultades para dejar de lado su sufrimiento. Se protegen erigiendo una barrera emocional que los aleja de tener que volver a sentir las emociones o revivir la angustia mental del dolor.

Desafortunadamente, la mente se vuelve astuta al crear una barrera que con el tiempo se vuelve impenetrable para lidiar con las heridas emocionales. Su compromiso de sanar el pasado dejando ir estas heridas es el primer paso para reconciliarse con el pasado.

El compromiso anuncia el proceso de enfrentar el pasado al traer a la superficie problemas no resueltos para sanarlos. El desafío que se plantea al honrar este compromiso surge al enfrentar el dolor, ya que esto puede ser abrumador al principio.

Debemos refugiarnos en que para sanar el pasado debemos estar dispuestos a superar el dolor, ya que el dolor es donde reside el crecimiento personal y la curación.

Sin ella, continuamos ocultando el dolor usando cualquier medio para evitar que enfrentemos el pasado. Esto puede significar recurrir a estimulantes o conductas poco conductivas que actúan para distraernos del problema real.

Una vez que tomes el compromiso, confía en que tu proceso de curación ya ha comenzado a través de tu disposición a enfrentar el pasado.

2-Reconocer el dolor

El enmascaramiento del dolor puede funcionar a corto plazo, pero no aborda el problema subyacente. Sería similar a aplicar una tirita en una herida con la esperanza de que la sangre se detuviera. La herida profunda puede requerir puntos de sutura y atención médica adicional para sanar adecuadamente.

Reconocer el dolor te invita a sentir las emociones conectadas al dolor, en lugar de calmarlas con la esperanza de que desaparezcan.

Recuerda: lo que resistes, persiste.

La energía empleada en calmar las emociones no deseadas supera con creces la energía requerida para sanar la emoción. La resistencia es un muro de piedra que eclipsa nuestras mejores intenciones de prosperar y prosperar.

Resistimos cómo debería desarrollarse la vida, ya que estamos atrapados en una batalla mental y emocional para dar sentido a la realidad.

¿Qué pasa si te digo que hay otra manera?

¿Qué pasaría si ya no tuvieras que llevar las cicatrices del pasado?

¿Qué pasaría si en lugar de librar una batalla contra las corrientes de la vida, simplemente estuvieras las aceptaras?

En su libro Cuando todo cambia, cambia todo, el autor Neale Donald Walsch nos dice que la vida es el llamado de nuestra alma hacia su propio descubrimiento.

Esos eventos adversos no llegan para castigarnos, sino para revelar nuestra sabiduría más profunda. No es necesario que te sucedan eventos y circunstancias inesperadas.

Hacer frente a la incomodidad y el dolor puede ser confrontante, aunque la vida es cíclica y todo debe llegar a su fin, incluso el dolor. Por lo tanto, en lugar de huir de tus emociones, acepta experimentarlas completamente.

Esto en sí mismo transformará tu miedo, ansiedad o ira. Deja ir lo que crees que la vida te debe y entra en tus desafíos.

Levántate armado de coraje y un corazón compasivo. Mantén la confianza de que se te ha presentado una experiencia para evolucionar personalmente.

3-Aceptación

“Solo con la aceptación del pasado puedes alterarlo”. - TS Eliot

Todos encuentran dolor a lo largo de su vida. Navegar por la vida sin las intensidades emocionales contrastantes sería negar tu crecimiento personal. El carácter se forma en circunstancias difíciles, al igual que un diamante se forma bajo calor y presión.

El dolor y el sufrimiento comienzan en la infancia y continúan durante toda la vida. Lo que la gente haga con las heridas internas que surgen del dolor determinará su actitud y acciones a lo largo de la vida.

Las heridas internas provocan que algunos se persigan. Creen: "Debo merecer esto" o "Nunca seré lo suficientemente bueno" y, sin embargo, es esta forma de pensar la que los mantiene en un estado de indignidad.

Podemos ser duros con nosotros mismos, ya que no respetamos nuestro pasado y el dolor que lo acompaña ya no necesita verse como cicatrices. No eres un alma herida por tus experiencias emocionales. Te conviertes en la víctima herida cuando usas repetidamente esas heridas para desviarte de atender el dolor real en tu interior.

Al aceptar el pasado en lugar de huir de él, construyes un puente que se conecta con tu yo futuro. El futuro mismo se deleita en brindarle los recursos emocionales que necesita para sanar en este mismo momento en lugar de llevar el equipaje pasado y presente al futuro.

Imagina tomar un viaje en tren de un lado a otro del país e insistir en detenerte en cada ciudad para recoger recuerdos. Al final de tu viaje, no solo estarías en la ruina, la cantidad de energía requerida para transportar tus maletas llenas de recuerdos sería físicamente agotadora.

Así es aferrarte a tu dolor. La aceptación no te niega el dolor incurrido, simplemente ilumina las grietas para integrarlas nuevamente en la totalidad de tu ser.

4-Liberación

El dolor emocional del pasado puede mantenerse dentro del cuerpo si no se atiende. Varios médicos han documentado cómo las emociones pueden causar una serie de síntomas físicos en el cuerpo.

En particular, el Dr. John Sarno y el Dr. Don Colbert han escrito extensamente sobre cómo las emociones tóxicas tienen la capacidad de manifestarse como dolor físico.

Describen cómo las emociones buscan expresarse a través nuestro y, si se las empuja hacia abajo, se manifestarán en el sistema corporal. Liberar tu dolor emocional debe ser recibido con compasión. Estás dejando ir el dolor con un corazón abierto y amoroso para limpiar y hacer las paces con el pasado.

El proceso de liberación puede abordarse de varias maneras. Para algunos, trabajar con un profesional capacitado en salud mental podría ser la mejor decisión para aliviar el dolor gradualmente con el tiempo.

El profesional calificado se ocupará de cada situación individualmente, ya que algunas personas pueden sufrir heridas emocionales más profundas que otras, especialmente si ha habido abuso físico. Otros pueden recurrir a un líder espiritual dentro de su comunidad para la curación. La fe en el proceso de curación es primordial y guiará a la persona a dejar ir gradualmente y entregar su dolor emocional con el tiempo.

Los sentimientos encontrados pueden surgir durante el proceso, así como los cambios físicos en el cuerpo, debido a que la persona se purga de la carga emocional llevada durante todos estos años.

El Dr. Sarno describe la curación del dolor de espalda en cientos de sus pacientes que transmitieron las emociones de ira y ansiedad. Del mismo modo, el Dr. Colbert describió cómo la falta de perdón y la traición habían causado enfermedades cardíacas en varios de sus pacientes que no estaban dispuestos a perdonar.

A medida que liberas las heridas emocionales del pasado, una ligereza llena tu cuerpo y tu mente; un peso se quita de tus hombros. Este es el peso de llevar cargando las emociones todo este tiempo.

5-Perdón

“El acto de perdonar es el acto de regresar al tiempo presente. Y es por eso que cuando uno se ha convertido en una persona indulgente y ha logrado dejar atrás el pasado, lo que realmente han hecho es haber cambiado su relación con el tiempo ". - Caroline Myss

El perdón implica perdonarse a uno mismo y a la otra persona. Somos cocreadores de la experiencia de nuestra vida. Reconocer esto significa que ya no tenemos que ser víctimas de todo lo que sucede en ella.

Empodera saber que la vida no es algo que nos sucede, sino que fluye a través de nosotros. A medida que creamos opciones poderosas que están alineadas con nuestra verdad espiritual, confiamos en las funciones de la vida perfectamente dentro del contenedor de la sabiduría universal.

Tenemos fe en que cada experiencia cumple un propósito en nuestra evolución personal y una vez que se ha alcanzado la lección, la liberamos y la entregamos con apertura a lo que ocupará su lugar.

Su creencia de que has realizado acciones "malas" en el pasado y la culpa resultante es una suposición errónea que debe ser examinada. Un mal acto no define a alguien como malo.

Tu estado natural consiste en integridad y bondad, ya que no fueron concebidos a imagen del mal. Es tu pensamiento lo que decolora la percepción de que un mal acto en el pasado debe ser castigado.

Por lo tanto, al sanar el conflicto interno contenido dentro de la creencia inexacta, ves que el auto perdón es posible y no necesitas perseguirte por más tiempo.

Además, si buscas más profundamente dentro de ti, verás que tus intenciones en ese momento estaban conferidas a la autoconservación.

Nuestras acciones surgen del instinto humano de cuidarse a sí mismo en todo momento, por lo tanto, tus acciones estuvieron imbuidas de amor propio en lugar de dañar a los demás. El perdón a uno mismo debe verse como un proceso que gradualmente abre la puerta a la curación y nos permite rendirnos a la vida representando su voluntad a través de nosotros.

Invitamos a la energía curativa del amor que reside dentro de nosotros a impregnar todo nuestro ser. Siempre está ahí, pero la ocultamos al perpetuar el falso mito de nuestra culpa en lugar de nuestra inocencia.

Tony es uno de los principales autores de autoempoderamiento y orador. Su comprensión e integración de los conceptos Mente-Cuerpo cierra la brecha entre la salud y el bienestar y el comportamiento humano. Desarrolló un programa integral de salud y autodesarrollo titulado: El poder de navegar por la vida. El programa enseña a los participantes cómo lograr el bienestar mental, emocional y físico utilizando principios fáciles de seguir. Ha publicado tres libros sobre salud y autodesarrollo.

 

 

https://medium.com/the-mission/here-are-5-of-the-most-powerful-ways-to-stop-holding-on-to-the-pain-of-the-past-1367be249ae

domingo, 10 de enero de 2021

¿Está el pasado robando tu presente?

Traducido desde...https://www.shift

 

El pionero del físico cuántico David Bohm dijo una vez que, "en última instancia, todos los momentos son realmente uno, por lo tanto, ahora es una eternidad". La gravedad de esta declaración es enorme. Reafirma lo que sabios, místicos y yoguis se conocen desde hace milenios. No existe el pasado ni el futuro, aunque inventemos palabras para definir momentos que no parecen estar sucediendo en este momento. Todo está sucediendo ahora, para siempre.

Si el presente es el único momento que es verdaderamente real, ¿qué pasa con el pasado? Recuerdas los momentos actuales anteriores con facilidad, a pesar de que no están sucediendo en este momento dentro de tu alcance de conciencia. El pasado se mantiene vivo porque nuestros pensamientos se centran en él.

No debemos olvidar el pasado porque actúa como un buen maestro de muchas maneras. Sin embargo, hay un cierto punto en el que centrarnos demasiado en el pasado nos privará de nuestra capacidad de vivir en el presente.

El ladrón del pasado

Muchos de nosotros estamos experimentando un alto delito de robo y el ladrón es el pasado robando el presente.

El pasado puede estar robando tu habilidad para experimentar el Eterno Ahora sin que te des cuenta. Aquí hay algunas maneras de saber si esto está ocurriendo:

  • Estás obsesionado con la historia hasta el punto de que es prácticamente todo en lo que te enfocas en tu espacio-tiempo. La mayoría de sus conversaciones giran en torno a hablar sobre alguna guerra que sucedió o algunos eventos geopolíticos que ocurrieron.
  • Te encuentras a menudo recordando tu infancia y juventud, ya sea que tengas buenos recuerdos agradables o traumáticos. Sigues reviviendo tus "días de gloria" de la escuela secundaria y aún te identificas con el nivel de madurez emocional que tenías en esos momentos.
  • Te culpas continuamente, lo que indica que tienes dificultades para perdonarte por algo o varias cosas que has hecho en el pasado.
  • Eres una persona malhumorada y amargada que considera que las personas que emanan alegría son molestas. La razón de tu amargura es que algo sucedió en tu pasado donde te lastimaron de alguna manera. Al principio, probablemente te sentiste triste, pero luego eso se convirtió en ira y amargura.
  • Tienes  miedo al cambio . Adoptas una mentalidad de mantener todo como está porque esa es tu zona de confort. No le gusta el progreso en ningún frente, incluso si va a ser beneficioso.
  • Tienes baja autoestima. Algo sucedió en tu pasado que te hizo sentir avergonzado, culpable o no lo suficientemente bueno. Te ha resultado difícil crear una nueva identidad para ti mismo como alguien que ya no es esas cosas.
  • Quieres vengarte. Si se trata de alguien que cree que hizo algo que le causó dificultades o algún sistema que lo estaba oprimiendo, desea vengarse de ellos.

Cómo vivir en el presente

La clave para dejar de ser controlado por el pasado es darte cuenta de que el pasado se ha ido. Ya no está aquí. Sí, puede haber tenido experiencias increíbles y sí, puede haber tenido experiencias terribles, pero esas ya no son parte de su realidad actual. En este nuevo Ahora, puede crear nuevas experiencias y controlar que esto suceda.

Vivir en el pasado nos mantiene estancados. Si queremos seguir evolucionando y convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos, debemos aprender a dejar ir y abrazar el Eterno Ahora que es el caldero de infinitas posibilidades creativas.

Paul Lenda es el fundador y director de SHIFT>, una guía de evolución consciente, autor de The Creation of a Consciousness Shift, evolutivo intencional y celebrador de la vida trabajando para proporcionar un papel integral en la transformación social positiva de la humanidad. 

 

https://www.shift.is/2019/11/is-the-past-stealing-your-present/

sábado, 9 de noviembre de 2019

6 maneras de dejar ir el pasado y abrazar el poder del ahora

Traducido desde… https://www.vishnusvirtues.com


"No dejes que el pasado te robe el presente". Terri Guillemets

Tengo una confesión que hacer.

Cualquiera que lea mi blog sabe que escribo mucho sobre el dolor y la angustia, inspirado principalmente por un divorcio doloroso y desgarrador.

En los últimos dos años, el divorcio me ha llevado a las profundidades de mi cordura, me ha llevado a cuestionar mi ser y me ha obligado a enfrentar el sufrimiento más profundo.

Sin lugar a dudas, este evento de la vida me ha detenido, me ha mantenido deprimido y paralizado mi vida.

Es un tema sobre el que escribí a menudo, sobre el que hablé a menudo y sobre el que pensé, incluso sobre el que soñé, más a menudo.

Permití que mis pensamientos agonizantes dominaran mi vida al embarcarme en un empinado camino de crecimiento y revitalización en mi vida.

Ahora que puedo mirar hacia atrás con un poco más de claridad, puedo ver cómo reemplacé a una persona (mi ex cónyuge) con dolor. Cómo hice angustia y dolor a mis compañeros.

A través de una conversación casual con un amigo de la infancia, fui relanzado a fines del año pasado al único autor y libro que había tocado mi vida anteriormente.

También puede haber leído esta guía y celebración definitiva de vivir en el momento presente: El Poder del Ahora , por el maestro espiritual de voz suave, Eckhart Tolle .

El mensaje de Tolle de vivir en el momento presente contiene un toque de claridad, sabiduría y verdad absoluta .

¿Cómo vives en el momento presente ?

Es fácil y, a veces, incluso placentero quedar atrapado y vivir en nuestro pasado.

Es probable que haya experimentado lucha, angustia, soledad, fracaso y pérdida.

¿Pero sabes qué es peor que experimentar cualquiera de estos eventos una vez en tu vida?

Ir repitiendo dolorosamente  cada uno de estos momentos una y otra vez en tu mente.

6 estrategias de “vivir en el momento” que Tolle comparte en The Power of Now :

Probablemente no pasará otra semana de su vida releyendo Tolle (aunque lo recomiendo mucho) y es probable que nos lleve un par de vidas comprender completamente las reflexiones de Tolle.

Voy a tratar de sacar los conceptos espirituales y explicar El Poder del Ahora como lo entendí.

Aquí hay 6 pasos prácticos y prácticos que Tolle sugiere.

Si simplemente implementas una de las estrategias a continuación y cambias tu forma de pensar, te prometo que tu vida cambiará para siempre.

  1. Deja de pensar"¿Qué demonios...?", mientras lees esta líneas .

Tolle proporciona una solución a la tristeza y el dolor recurrentes en tu vida. Tus pensamientos continúan reproduciéndose en tu mente como tu canción favorita .

Cada repetición es un recordatorio rápido y una continuación del dolor pasado.

“Cuando escuches esa voz, escúchala con imparcialidad. Es decir, no juzgues... Pronto te darás cuenta: está la voz, y aquí la escucho, la veo ", escribe Tolle.

Así que siéntate y toma conciencia de los momentos más oscuros de tu vida repitiéndose en tus pensamientos.

En el transcurso de tu día, cuando sientas tristeza y pérdida, simplemente di lo que piensas: “¡Ahí va de nuevo, mente! Llevándome a través de esta montaña rusa de emociones. Repitiendo ese triste y trágico pasado una vez más... "

Detén la repetición mental tomando conciencia de lo negativo.

Cuando dejas de pensar o de volver a reproducir eventos dolorosos en tu mente, Tolle dice: "Ya no estás energizando la mente a través de la identificación con ella. Este es el principio del fin del pensamiento involuntario y compulsivo”.

Acción: cuida tu mente. O ten cuidado con los sentimientos de tristeza y dolor a lo largo del día. Cuando sientas pena o dolor, recuerda inmediatamente los pensamientos que te llevaron allí.

¿Pensando en tu infancia difícil, la pérdida de un ser querido, tu mascota muriendo?

Enciende una linterna a estos ladrones furtivos que vagan por los callejones oscuros de tu mente.

  1. Estar muy alerta en el momento presente.

Bueno, cielos, ¿cómo haces eso? Al estar completamente presente en cualquier actividad o conversación en la que se encuentre.

Pregúntate, “¿Estoy en el momento presente? En lo que sea que estés haciendo.

“¿Me estoy centrando en la tarea en cuestión?”

“¿Estoy aquí o mis pensamientos están flotando en la tierra?”

Brinda a las actividades normales y cotidianas tu completa y máxima atención.

Como ejemplo, Tolle escribe: “Cada vez que subas y bajes las escaleras en tu casa o lugar de trabajo, presta mucha atención a cada paso, a cada momento, incluso a tu respiración. Estate totalmente presente ”

Has esto mientras caminas por la ciudad, entres y salgas del ascensor, camines hasta la estación de tren o pasees por el supermercado.

Estate presente en cada momento prestando la mayor atención posible a ese momento.

  1. Toma conciencia del cuerpo del dolor dentro de ti.

Tolle define el cuerpo del dolor como un dolor emocional persistente.

Él señala que algunos de nosotros vivimos completamente a través de nuestro cuerpo del dolor, mientras que en otros, el cuerpo del dolor puede estar dormido el 90% del tiempo.

Por ejemplo, solía estar preocupado por el dolor de romper alrededor del 90% del tiempo.

Mi cuerpo del dolor se volvió cada vez más importante en mi vida porque me dio un nuevo y perturbador sentido del yo.

En el último par de años, he pasado menos tiempo pensando y experimentando el cuerpo de dolor y pérdida de dolor.

Cuando tú y yo nos convertimos en nuestros cuerpos de dolor, tenemos algo con lo que identificarnos.

"Soy la persona que sufrió la pérdida".

"Tengo el corazón partido."

"Soy esa persona que fracasó financieramente.”

Después de marinar en esta identidad, una oleada de dolor y tristeza te arrastra y te proporciona tu identidad. Tu ego se identifica con este cuerpo de dolor y tu dolor se convierte en tu autoimagen. Te conviertes en tu pasado, tu pérdida y tu dolor.

“Una vez que este cuerpo de dolor te haya dominado, querrás más dolor. Te conviertes en una víctima o un perpetrador. Quieres infligir dolor, o quieres sufrir dolor, o ambos... "Tolle reflexiona.

Entonces, ¿cómo disuelves este cuerpo del dolor?

Tolle resume este proceso: “Enfoca la atención en el sentimiento dentro de ti. Sepa que es el cuerpo del dolor. Acepta que está ahí. No lo pienses... no juzgues ni analices. No te hagas una identidad con eso”.

"Mantente presente y sigue siendo el observador de lo que está sucediendo dentro de ti... Este es el poder del Ahora, el poder de tu propia presencia consciente ".

  1. Se consciente de la diferencia entre tu "vida" y "situación de vida".

Tolle hace una distinción entre su vida y las circunstancias o situaciones de tu vida. Se refiere a las situaciones de la vida como "tiempo psicológico". Las situaciones de la vida son el pasado y el futuro.

Te resistes a lo que te sucedió en el pasado, no lo aceptes en el presente y estás ansioso por el futuro.

Lo que sea que te esté sucediendo es la situación de tu vida, lo que sucedió en el pasado o podría ocurrir en el futuro. Ambos lugares no son el momento presente.

Tolle dice que podrías tener muchos problemas de situación, y la mayoría de las vidas están llenas de ellos, pero debes encontrar total comodidad y paz en el momento presente.

“ Usa tus sentidos plenamente. Estar donde estas Mira alrededor. Sólo mira, no interpretes. Ve las formas de luces, colores, texturas. Sé consciente de la presencia silenciosa de cada cosa... "Tolle nos empuja suavemente.

No tienes que identificarte ni ser definido por tu pasado.

Si acepta el momento presente, puede lidiar con esas situaciones tal como son.

No puedes cambiar lo que ha sucedido y lo que se avecina: pasado y futuro.

Todo lo que tiene en este momento exacto es algo que debe ser tratado o aceptado. ¡Eso es! "¿Por qué hacerlo en un problema? "Tolle pregunta.

“Todo lo que se necesita es una elección simple, una decisión simple: no importa lo que suceda, no crearé más dolor para mí. No crearé más problemas”.

Aunque Tolle dice que esta es una elección simple, estoy seguro de que si adaptas esta filosofía y empiezas a vivirla, tu vida se transformará por completo. Serás una nueva persona que ya no será aplastada por el peso del pasado o del futuro.

  1. Soltar la negatividad como un trozo de carbón caliente.

Para obtener más felicidad y tranquilidad, Tolle propone dejar ir la negatividad.

“¿Cómo dejas caer un pedazo de carbón caliente que tienes en la mano? ¿Cómo sueltas un poco del equipaje inútil pesado que llevas? Al reconocer que ya no quieres sufrir el dolor ni cargar con la carga y luego soltarlo”.

Tienes la opción de atrincherarte en tu pasado o vivir el momento que tienes justo delante de ti.

A menudo estamos llenos de negatividad en nuestra vida porque nos negamos a aceptar algo que sucedió en el pasado o nos resistimos a algo que ocurre en el momento actual.

La sugerencia de Tolle es elegir el momento actual y aceptar lo que es, elegir soltar el equipaje pesado y dejar caer las brasas al elegir conscientemente dejar ir el dolor del pasado.

Cuando abandones el dolor que rodea al pasado y la negatividad asociada con él, encontrarás una paz mental siempre presente en el ahora.

  1. Suelta el futuro. Seguro que amo el futuro, ¿no? ¿Qué es no amarlo?

En mi futuro, hay felicidad, dicha, abundancia y alegría eterna.

Por supuesto, Tolle hace explotar todas nuestras burbujas e insiste en sacar el futuro de nuestras manos.

Olvida el futuro, dice:

“‘Cuando obtenga esto o me libere de eso, entonces estaré bien'. Esta es la mentalidad inconsciente que crea la ilusión de la salvación en el futuro ”, escribe Tolle.

Claro, podríamos encontrar paz, felicidad y satisfacción algún día, o podríamos rascar ese pensamiento futurista y elegir tener todo eso en este mismo momento.

No necesitas ir a ningún lado para encontrar este alegre estado de ser.

"Usted 'llega' allí al darse cuenta de que ya está allí", es una de las citas más poderosas de Eckhart Tolle en el Poder del Ahora .

Devoré este libro hace mucho tiempo, pero el año pasado, realmente comencé a entenderlo, y ha cambiado mi vida.

Puedes ELEGIR abandonar el dolor y el sufrimiento del pasado.

Toma conciencia de cómo esas desgracias pasadas resuenan con sentimientos, pensamientos y emociones negativos.

Sufriste una vez, ¿por qué sufrir de nuevo?

El futuro es otra historia que no está aquí: no se puede hacer nada al respecto, no se puede cambiar, no se puede garantizar la felicidad en él. Ni siquiera sabes si estarás allí cuando llegues. Entonces, ¿por qué vivir para un mañana que quizás nunca llegue?

Vive para el presente. Vive en este mismo momento.

Cambia tu mentalidad y acepta este mismo momento. En este momento, elige ser feliz, elige dejar ir, levantar esa pesada carga de tus hombros y liberar la pesadez del pasado y del futuro en este mismo minuto.

Date permiso para respirar con tranquilidad, aceptación y libertad emocional.

¿Sería demasiado llamar a esto iluminación?

¿Qué estás haciendo en este momento? ¿Estás totalmente presente? 

 

https://www.vishnusvirtues.com/power-of-now/

Nuestras historias son sagradas- Lisa Meuser

Traducido con Amor desde… https://www.livinginquiries.com

 

 

"La herida es el lugar donde la Luz entra en ti".   Rumi

 

Yo respiro suavemente en esta cita. Me ha llevado mucho tiempo conocer las palabras de Rumi. La mayor parte de mi vida me escondí y negué mis heridas, ocultándolas no solo de los demás sino también de mí misma. Intenté repetidamente y sistemáticamente suprimir, reescribir y / o rechazar las historias de las experiencias de mi vida. Esto comenzó cuando yo era joven. Puse excusas y replanté las conductas malsanas y abusivas de otros. Aprendí a guardar secretos para mantener la paz. Con el tiempo, me abandoné inocentemente a medida que aprendía a fingir que "todo estaba bien".

Sé que no estoy sola en esto. La mayoría de las personas expresan que han tenido una gran infancia. Y, sin embargo, después de algunas preguntas, queda claro que lo que están eligiendo recordar proviene de un acto de autoconservación: puede ser difícil enfrentar la realidad de nuestras historias vividas cuando las hemos negado toda nuestra vida. A menudo preferimos la historia de "todo estaba bien", incluso cuando eso significa que debemos dividirnos para mantener esa historia.

Si bien muchos de nosotros siempre tuvimos un techo sobre nuestras cabezas, alimentos para comer y ropa para vestir, nuestras necesidades más básicas y fundamentales, como la guía emocional y la conexión del corazón, pueden no haber sido atendidas. Desde el exterior, tuve una infancia ideal. Y, sin embargo, nadie en mi familia estaba emocionalmente disponible o dispuesto a escuchar realmente mis historias, y después de un tiempo me desconecté de mis experiencias, de mis historias y me hice invisible como una forma de afrontarlo. Tal vez usted también fue un cuidador de las historias de otros, ya que era demasiado difícil estar con los suyos.

A medida que crecía, fui bombardeada con varios mensajes sociales, políticos y espirituales que me animaron a olvidarme más del pasado y centrarme en lo positivo. Las frases comunes que se usan en nuestra cultura incluyen: "no te detengas en el pasado", "dejemos que lo pasado sea pasado", "miremos el lado positivo" y "estate aquí y ahora". No me entienda mal, no es que esas frases no tengan sabiduría esparcida a través de ellas. Pero cuando nos aferramos a esos lemas tan ferozmente que no se nos permite estar con nuestras experiencias, nos violamos. Una y otra vez.

¿Sería un acto de bondad amorosa decirle a un niño pequeño que se ha raspado la rodilla "supéralo", o "simplemente concéntrate en el presente", o “mira el lado positivo de la experiencia”? No. Un corazón bondadoso consolaría, apoyaría, amaría y guiaría a un niño pequeño a través de su dolor, a través de su accidente. Un enfoque amoroso idealmente permitiría que el niño vuelva a contar la historia tantas veces como sea necesario, hasta que se sienta completo. Nos sentiríamos empáticos. Nosotros escucharíamos. Ayudaríamos a atender la herida. Lo apoyaríamos hasta que estuviera listo para regresar al patio de recreo. Y probablemente lo haría. Probablemente todos hemos visto que cuando un niño es atendido y escuchado, rápidamente reanuda el juego, habiendo cumplido sus necesidades.

Y, sin embargo, lo que solemos hacer con nosotros mismos es fingir que nuestras rodillas raspadas no están raspadas (o que nuestros corazones no están rotos). A menudo pretendemos que todo está bien, y luego, para agregar un insulto al daño, nos juzgamos a nosotros mismos cuando nuestros corazones continúan destrozados.

En mi experiencia directa, nunca es que estemos verdaderamente quebrantados.  Más bien, es la forma en que hemos aprendido a conectarnos lo que está roto (y podemos ver cómo esto es una huella cultural, ya que la cultura no se conecta con el bienestar de la mente / cuerpo / espíritu, y en cambio a menudo hace lo contrario).

¡Por supuesto, la forma en que hemos aprendido a conectarnos con nosotros mismos está rota! La mayoría de nosotros no vivíamos en hogares que brindaban el nivel de atención emocional, la nutrición y la orientación que necesitábamos, por lo que nunca aprendimos directa o indirectamente qué era el verdadero amor y la atención.

Aunque ahora somos adultos, la necesidad de una respuesta amable y amorosa, el espacio para contar nuestra historia y nuestras necesidades para ser escuchados y apoyados, no han desaparecido. Es posible que hayan pasado a la clandestinidad o hayan sido enterrados, pero nuestra necesidad biológica de conexión y amor permanece.

La vergüenza mantuvo mis historias ocultas, de mí y de los demás, y veo esto en casi todas las personas. Lo que también veo es una inmensa libertad cuando las personas se sienten lo suficientemente seguras como para conectarse honestamente con sus historias, con sus experiencias reales vividas en lugar de la vida ficticia que tenían en sus mentes. Esta libertad se multiplica cuando se sienten seguros para compartir sus historias en voz alta con un contenedor seguro.

La represión es opresiva, y la opresión es traumatizante. Contar nuestras historias tiene el efecto contrario. Contar nuestras historias, primero a nosotros mismos y luego a otro, tiene una influencia liberadora que nos deja a uno con una sensación de poder real, tal vez por primera vez en nuestras vidas.

Nombrar nuestras historias para nosotros mismos es un trabajo profundo. Lleva tiempo, porque es contrario a la intuición y se basa en todas las estrategias que hemos aprendido para guardar silencio. Nombrar y luego creer nuestras propias historias requiere coraje. Se necesita tiempo para desarrollar la seguridad para hablar de nuestra verdad, después de haberla callado durante tanto tiempo. Para mí, ser escuchado por alguien en quien confiaba era una parte inmensamente importante de eso. Estaba tan acostumbrada a dudar de mí misma, que necesitaba una guía de confianza para que me apoyara cuando las historias salieron a la luz del día, fuera de los reinos de mi mente.

Por eso sabemos que es crucial que a medida que nos curemos de nuestras heridas, encontremos espacios seguros y personas seguras que escuchan y crean en nuestras historias, nuestras experiencias sagradas y vividas. Esto produce un hermoso terreno fértil "para que la Luz entre".

Encuentra espacios seguros. Encuentra gente segura. Tus historias son el terreno sagrado de tu ser. Cuando encuentres una persona o grupo seguro para compartir, considera honrar tus historias conectándote con lo que necesitas a medida que las compartes.

Nuestra santidad no necesita ser fijada, y, sin embargo, un paradigma de fijación es muy común en nuestra cultura. Es posible que desees que tu interlocutor sepa que no quieres que tu historia sea tratada como algo que se debe arreglar o cambiar, y en su lugar, actuar como si  le dieras un regalo a tu interlocutor contándolas, porque así es.

Cuando las historias son libres de vivir a la luz del día, a menudo sucede algo imprevisto. A medida que liberamos lo que habíamos estado resistiendo todas nuestras vidas, mientras permitimos que las historias vivan y respiren, las historias mismas comienzan a desintegrarse.

Pero esta vez es del amor, no de la negación. Esto sucederá solo. 

 He experimentado, directamente y en mis relaciones, la inmensa libertad que se produce cuando se permiten, nombran, expresan y sienten las historias y las heridas. Es algo mucho más allá de lo que entiende la mente lineal, y da origen a una sensación de empoderamiento que se conoce desde el Ser. Los enlaces neurológicos cambian, la sensación de seguridad en el mundo cambia y las relaciones con la vida se transforman. Posibilidades que ni siquiera nos imaginábamos se revelan.

Me ha costado toda la vida entender completamente que las heridas y sus historias correspondientes son verdaderamente sagradas. 

En estos días experimento heridas, y las historias de heridas, como sagradas, llenas de gracia y también como el camino a casa. 

Lisa Meuser

 Facilitadora y capacitadora de Senior Living Inquiries

https://www.livinginquiries.com/our-stories-are-sacred/