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miércoles, 27 de abril de 2022

¿Te quieres a ti mismo? - Scott Kiloby

 



Traducido con Amor desde… https://kiloby.com

 



Pregunto "¿te amas a ti mismo?"

La gente suele decir "no".

Algunos dicen "No hay un “yo" y yo digo "sí, se ve claramente, pero ¿te amas a ti mismo?"

Por lo general, no hay respuesta o vuelven al "No hay UN yo".

Mi punto es que toda tu vida te has estado alejando de los pensamientos y sentimientos inconscientes acerca de cómo realmente no te amas. Y no amas esos pensamientos y sentimientos. 

Por favor, no me digas que no existes tú antes de que ames todos esos pensamientos y sentimientos primero. 

Solo obsérvalos y ámalos. 

Sí, desde la conciencia. 

Sí, desde ningún yo. Pero ámalos.

Tienes razón. no hay un “tú”. Nunca lo hubo. Solo hay programación que aparece como “yo” o “tú”. 

Esa programación es resistencia. Eso es lo que realmente es el ego. 

Cuando surgen esos pensamientos y sentimientos, hay resistencia. 

No saldrás de esto si dices que no hay un “yo” a menos que encuentres esa resistencia. Tampoco puedes usar “Yo soy conciencia” o “Yo soy ESO” como respuesta aquí.

Eso el obvio, al final del camino, no mientras aun resistas.

Estas realizaciones, incluida la resistencia, el trauma, la represión, etc., están energéticamente muertas.

Y por favor no me digas que amas si no te amas a ti mismo. Hasta que no puedas amar tu propia rabia y terror, no puedes amar. Eso es lo que odias en ti mismo y eso es lo que odias en los demás. 

Mi pregunta para ti es algo mucho más simple que todo eso. 

¿Te quieres a ti mismo?

Cuando surgen estos pensamientos y sentimientos, ¿los permites, haciéndote su amigo y amándolos?

Cuando surge la resistencia, ¿puedes amar eso?

Y si el trauma y la represión se esconden por tu miedo a resurgirlos…

¿Irías a buscar a esos niños perdidos para amarlos también?

Puedes amarte a ti mismo si eso incluye la ira, el terror y la vergüenza, no solo la paz, la dicha y la alegría. Recién entonces llegas a ver que no hay un yo. 

Llegas a ver que en realidad solo había esta programación de resistencia. 

Una resistencia a la que puedes ver morir. 

Todo lo que se ama profundamente se transmuta en amor

Scott Kiloby



 

Scott Kiloby es un destacado autor y orador internacional sobre el tema de la libertad a través del reconocimiento no dual (el auténtico despertar espiritual como se enseña en Oriente). Es autor de siete libros y ha viajado por todo el mundo dando conferencias, talleres e intensivos sobre el despertar espiritual y la curación de la adicción, la ansiedad, la depresión y el trauma.

https://kiloby.com/do-you-love-yourself/

jueves, 8 de abril de 2021

Mente clara, corazón abierto, cuerpo transparente - Scott Kiloby

 

"La profundidad de esta libertad no tiene fin". Recuerdo haber escuchado a Gangaji decir eso hace muchos años. Se sentía intuitivamente cierto. Pero tengo que admitir que, en cierto nivel, yo sí deseaba que la profundidad de esta libertad tuviera un final.

Sus palabras sonaban casi como una condena a cadena perpetua, como si tuviera yo que pasármela buscando nuevos niveles o profundidades. Pero ella no quería decir eso en absoluto. Era el buscador en mí, el que escuchaba sus palabras a través del filtro de la mente del ego.

Para el ego, todo es un juego del tiempo en el que la recompensa final es como una olla de oro. Llegué a descubrir que no hay ninguna olla de oro, que no hay ningún juego y ningún tiempo. Fue precisamente en ese momento cuando sus palabras cobraron sentido para mí. En realidad, ella estaba hablando de profundizar, no de buscar. La profundización es un asunto completamente diferente. No hay ninguna búsqueda en ella. Es como consentir el inevitable movimiento de la libertad, que parece tener ciertos hitos a lo largo del camino, pero sin un fin a la vista. La vida es movimiento. Movimiento constante. Aun cuando la quietud en medio de la vida sea reconocida, el movimiento continúa expresándose, tal vez con más fluidez que nunca.

"Fin" (o "final") es para mí ahora una palabra divertida.

El final de la búsqueda. El final de tu mundo. El final de la vida. El final del pensamiento. El final del tiempo.

 Pero la profundización no tiene un final porque la vida no tiene fin. Si hay un final, es más como el final del pensamiento de que hay un fin.

Un fin asume que hay un punto final en el que uno finalmente es algo, o finalmente es nada, o en el que uno ha alcanzado un cierto estado o un estar libre de cualquier estado. La poesía de la iluminación a veces se puede leer para hacer que la iluminación sea el punto final de algo. Pero a medida que la profundización continúa, la mente se vuelve más clara y vacía, cada vez menos aferrada a los viejos patrones de pensamiento, incluyendo el patrón de pensar que la vida tiene un final.

Es el final de pensar en la muerte como un final.

Es el final de pensar que el ego llega a su fin, porque se ve que el ego no es más que el movimiento de la vida misma con millones de patrones diferentes. Algunos patrones del ego se desvanecen. Algunos tardan un poco más en desaparecer. Pero a pesar de que la mayoría de esos patrones egoicos se desvanecen, el ego mismo es visto como un movimiento, no como una cosa que termina. Nunca nació y, por lo tanto, nunca termina. Esto es lo que hace que la mente sea tan clara. Es clara incluso en medio del movimiento. Está quieta incluso cuando el pensamiento surge y desaparece. Incluso la idea de que hay una mente surge y desaparece.

En la profundización, el corazón parece abrirse. Pero conforme lo hace, uno comienza a ver que eso tampoco tiene fin. Esto se debe a que realmente no hay ningún corazón. Eso es un concepto que surge y desaparece. Y a medida que los conceptos acerca del amor, las relaciones y el corazón se desvanecen, la expansión del amor se siente infinita.

Se ve que el amor no es una cosa, sino el hecho de ver que las cosas no tienen límites ni solidez. Yo soy tú y tú eres yo. Yo soy el árbol, la tierra, el cielo, y esas cosas son yo. Se ve que el corazón no tiene límite ni solidez. Entonces deja de parecer como si el corazón fuera algo que se abre. No es un contenedor. No te verás a ti mismo como un corazón completamente abierto. Ese concepto también desaparecerá. Sólo lo que es una cosa podría abrirse. Lo que realmente sucede es que todo ese sedimento psíquico contenido en el área del corazón que una vez te hizo sentir separado comienza a disolverse, sin dejar ningún sentido de contracción ahí. Y en esa disolución, hay una apertura sin fin.

La posesividad, el dolor, el rechazo y el anhelo se disuelven junto con esa contracción. Y así se disuelve la severidad de las relaciones. Incluso cuando la contracción parece haberse disuelto por completo, no se siente como un "final", porque la vida es movimiento constante. En el próximo movimiento de vida, en la siguiente risa, en el siguiente grito, se puede realizar una apertura más profunda hacia la vida.

El cuerpo comienza a sentirse transparente. Todas las otras contracciones comienzan a disolverse, en la garganta, en el estómago, en el área pélvica y en la raíz. Y a medida que ese sedimento se dispersa en la luz, se puede sentir que el cuerpo es la luz misma. Pero esa luz no tiene comienzo y, por lo tanto, no tiene fin. La luz no está dentro ni fuera de ti. No tiene ningún límite. Penetra los rincones más profundos de tu ser interior y llega hasta los confines más lejanos del universo. Y justo cuando crees que estás completamente incorporado, la vida se mueve de nuevo, mostrándote otra hendidura con ese sedimento, que luego puede disolverse en la luz.

 Si crees que estás completamente incorporado, pasa un tiempo en alguna situación incómoda o aterradora que preferirías evitar. Pasa tiempo con la familia. Asiste al funeral de algún ser querido. Llama a un viejo amante. Deja que el movimiento de la vida se mueva con mucha más profundidad en tu experiencia. La vida tiene esta magnífica forma de mostrarte que no hay fin para esta profundización.

Entonces, ¿es eso el final? ¿Es el final cuando la mente está clara, cuando el corazón está abierto y cuando el cuerpo es transparente? No, en ese momento eres como un recién nacido, listo para vivir la vida de nuevo en el siguiente momento. El próximo instante es simplemente otra oportunidad para vivir, para respirar, para pensar, para descansar, para sentir, para despertar a la frescura de este momento, para descubrir por qué estás aquí en este momento. Y como cada momento es una muerte, cada momento también es un renacimiento.

No hay ningún final a la vista.

 En ese sentido, tú nunca naciste. Tú nunca mueres. "Tú" es un pensamiento que surge y desaparece. Nunca encuentras el principio de la vida, y nunca encuentras su final. En el momento de la muerte física, se puede tomar el último aliento, se puede sentir el último dolor. Pero la vida no termina. Simplemente asume otra forma. Ya que nunca fuiste este yo, este cuerpo, esta forma, este corazón o esta mente, no mueres. No terminas. Eres la vida. La vida es movimiento constante.

 Una mente clara, un corazón abierto y un cuerpo transparente no son más que una manera de permitir que el movimiento de la vida sea él mismo, sin fin.

 

Scott Kiloby

Scott Kiloby es autor, conferenciante y maestro "no-dual" del Sur de Texas (EE.UU.). Después de veinte años de adicción a las drogas y el alcohol, Scott comenzó a desarrollar un método de recuperación de la adicción revolucionario llamado "Natural Rest for Addiction". Su libro, Natural Rest: Finding Recovery Through Presence salió a la luz a principios de 2011.

Además Scott es el autor de los siguientes libros:

— Living Realization: Your Present Experience As It Is
— The Unfindable Inquiry ("Living Relationship" hasta 2014)
— Reflections of the One Life: Daily Pointers to Enlightenment
— Doorway to Total Liberation: Conversations with What Is
— Love’s Quiet Revolution: The End of the Spiritual Search

El mensaje de Scott es simple: Descansa. Indaga. Disfruta de la Vida.

"Descansa" se refiere a la invitación a relajarse en el momento presente y dejar que todos los pensamientos, emociones y sensaciones vayan y vengan libremente. "Indaga" se refiere al conjunto del trabajo de Scott llamado Living Inquiries, que está diseñado para ayudar a las personas a ver a través de la creencia en la separación y la deficiencia. "Disfruta de la vida" se explica por sí mismo. Aplicando el trabajo de Scott profundamente en tu vida y descubriendo la libertad por ti mismo, la vida es más simple y por lo tanto más agradable. Las personas y las cosas adquieren un aspecto como más liviano e ilusorio. El sentido de separación se ve claramente.

Ya no tienes que sufrir más dentro de una historia personal que te deja sentir "no lo tengo aún", "no es suficiente", o alguna otra historia de deficiencia. Ya no tienes que perseguir el futuro de una felicidad que siempre parece estar fuera de tu alcance. Nos han condicionado a creer falsamente que somos personas separadas con deficiencias y que nuestras historias son lo que somos. En este condicionamiento, hemos aprendido a evitar los sentimientos y las sensaciones molestas. Los sitios y libros de Scott son diversas maneras que te hablan para que veas a través de estas historias y condicionamientos, para que podamos sentir las emociones y sensaciones directamente (en lugar de tratar de escapar de lo que es), y vivir en el momento presente, sin identificarnos con el pensamiento.

Todo lo que buscas ya está aquí. Ven a ver esto por ti mismo.



Traducido desde…: Science and Nonduality, Kiloby.com

 

domingo, 3 de enero de 2021

El culto a la programación humana y cómo liberarse de ella - Scott Kiloby

Traducido con Amor desde...https://www.kiloby.com

 

 

A mi amigo y compañero facilitador Dan McLintock se le ocurrió el término "culto a la programación humana" para describir el proceso de ser expulsado del útero materno, forzado a la experiencia energética de ser una persona separada y obligado a aprender cómo sobrevivir física, emocional y psicológicamente.

Y luego, además de eso. . . como si eso no fuera suficiente para traumatizar a un ser,  los padres y otras personas nos programan de una infinidad de formas durante el desarrollo de la infancia temprana y tardía.

Nos convertimos en miembros de un culto que llamamos "vida humana".

Realmente no se puede culpar a los padres porque fueron programados por sus padres y la sociedad (es en su mayoría inconsciente). Esta programación se convierte en nuestro sistema operativo. Curiosamente, no lo vemos. La programación comienza a una edad tan temprana que aún no tenemos la capacidad de cuestionarla. Entonces, en cambio, la aprendemos y la tratamos como un evangelio. Tal vez, años más tarde, podamos cuestionarlo durante un momento introspectivo, mientras tenemos alguna experiencia espiritual. Pero si no, nos mantenemos ciegos, por lo general completamente ciegos, de lo esclavizados que estamos a los sistemas de creencias que otros nos han impuesto. Ni siquiera tuvimos una opción en muchos casos.

La programación conduce al sufrimiento

La programación NO es quién o qué somos. Es lo que nuestros cerebros aprendieron como una forma de sobrevivir viviendo con padres inconscientes en un mundo inconsciente. Es por eso que nuestro mundo está tan jodido en este momento.

Todavía no hemos reconocido colectivamente que somos humanos programados que sufren y que estamos programando a otros humanos para que sufran porque toda la programación conduce al sufrimiento.

Y si eso no es lo suficientemente loco, las personas que están programadas de una manera pelean constantemente con las personas programadas de otras maneras: cristianos v. Musulmanes, republicanos v. Demócratas, homosexuales v. Heterosexuales, etc. Estamos girando nuestras ruedas colectivas como en una carrera.

Estamos programando historias de deficiencia

Cuando digo programación aquí, no me refiero a programación funcional como cómo operar una computadora o educarme en campos útiles de disciplina.

No, estoy hablando de programación que pertenece al yo: sus deseos, su búsqueda constante de significado o aprobación y su soledad, trauma y vergüenza. Estoy hablando de las historias de deficiencias que creemos como "No soy lo suficientemente bueno", "No soy amable", "Soy una víctima", "Soy impotente", etc.

Cada vez que le decimos a otra persona que estamos decepcionados de ella de alguna manera, o que no han cumplido con nuestros estándares, este simple acto por sí solo puede moldear a ese niño negativamente para siempre, enviándolo a la edad adulta persiguiendo aprobación como un drogadicto persiguiendo una aguja de heroína.

 Cada palabra y acción que hacemos con respecto a nuestros hijos les forma de alguna manera.

Esto no significa mimar o mentir a los niños. Significa que comencemos a decirles la verdad, emocional y psicológicamente.

Por ejemplo, hasta el 7º grado, no podía dormir solo en mi propia cama. Estaba muy asustado Mi madre me decía que no había nada que temer. Ella me mentía. Había algo a lo que temer: la sensación de miedo en sí misma me asustaba. También me decían que los niños no lloran. Eso fue una mentira. Los niños lloran y está bien que los niños lloren. Todo esto es parte del culto a la programación humana.

Somos criados para comportarnos de cierta manera, para evitar ser demasiado honestos, abiertos o vulnerables, para evitar ser humanos y sentir lo que sienten los humanos.

En lugar de entrar y preguntar y disolver esta programación negativa contenida en muchas personas, literalmente estamos dando a luz todos los días a más niños en la Tierra que están cargando inconscientemente los sistemas de creencias, identidades y traumas de sus padres. Estamos plantando las semillas de futuros conflictos aquí en el planeta.

Una audiencia cautiva

Cuando un niño es criado, muchos de los traumas, historias y creencias de los padres quedan impresos en el niño. No me refiero solo al padre que viola la privacidad y la confianza de su hija al abusar sexualmente de ella. Sí, por supuesto, esa es la programación que conduce a un sufrimiento intenso. Pero estoy hablando de una gama mucho más amplia de formas en que enseñamos a los niños a sufrir y, por lo tanto, nos unimos al culto de la programación humana.

Una vez que nacemos, somos una audiencia cautiva para nuestros padres. Ellos están a cargo. Asumimos o reaccionamos ante sus ansiedades, vergüenzas e ira. Construimos nuestras identidades deficientes como armas y escudos contra el dolor que aún no han resuelto dentro de sí mismos.

En cambio, sin saber cómo lidiar con ese dolor, nos lo traspasan (y en algunos casos lo fuerzan) a nosotros, los niños. A merced de nuestros padres, no sabemos de otra manera. Nos dan forma, nos guste o no. Y sucede generación tras generación tras generación.

Muchos de nosotros estamos obligados a someternos a la autoridad de nuestros padres. Puede parecer un camino más fácil que pelear, ya que los padres tienen todo el poder. Asumimos el papel sumiso, tratando de convertirnos en lo que creemos que nuestros padres quieren que seamos en lugar de lo que realmente somos. Subvertimos nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades reales. Experimentamos historias de deficiencia cuando no cumplimos con las expectativas poco realistas de nuestros padres para nosotros. Por ejemplo, una adolescente podría ser la mejor jugadora de baloncesto del equipo, pero aun así podría golpearse a sí misma todas las noches mientras escucha la voz de su padre que dice "¡Puedes hacerlo mejor que eso!".

Sumisión y Represión

Cuando se enfrenta a un padre enojado, el niño aprende a rebelarse o someterse, ponerse en la fila o correr. Al someterse, el niño se despoja de sí mismo. Al rebelarse, solo empuja contra la autoridad, lo que rara vez conduce a algún progreso. Entonces los niños aprenden, más que nada, a someterse. Y la sumisión es represión. Un niño debe reprimir sus pensamientos, emociones y sensaciones reales para someterse a la autoridad de sus padres. La represión puede conducir a la enfermedad. Reprimí la ira durante años y fue una experiencia muy poco saludable para mí. Además, la represión puede dificultar la vida de un niño una vez que se convierte en adulto. La represión puede convertirse en una forma de causarse dolor a sí mismo, lo que lleva a autolesiones, formas extremas de autocontrol, actuar de manera adictiva, depresión, por nombrar algunos.

La ira no es un problema. El problema es la ira expresada de una manera que no proviene de la claridad, sino solo del puro dolor y miedo.

La vergüenza es otra emoción comúnmente reprimida y, como la ira, la represión de la vergüenza puede enfermarnos. He trabajado con muchos hombres con adicciones al sexo que experimentan vergüenza como afrodisíacos. Entonces, cuando comenzamos a disolver la vergüenza a través de sesiones de investigación, comienzan a perder interés en las formas de sexo que fueron impulsadas por la vergüenza. Es por eso que la desprogramación de nuestras opiniones sociales sobre el sexo es tan importante. La vergüenza que nos atribuimos el uno al otro en realidad actúa como un impulsor para volver a actuar sexualmente, porque la vergüenza es una emoción poderosa que anhela automedicarse y que genera fantasías.

Presión de grupo de personas muertas

No se trata solo de cosas emocionales que cargamos de la sociedad, padres y amigos. Los niños a menudo se ven obligados a roles de orientación de género y sexualidad sin que se les pregunte si el papel se siente "correcto". Nos obligan a alimentar todos los escombros políticos y religiosos de nuestros padres y la sociedad en general.

Desde una edad temprana, al menos en la mayor parte de los Estados Unidos, estamos programados para creer que los niños actúan así y las niñas actúan así. Se nos enseña que el enojo es malo, así que no lo demuestres. La tristeza es débil, así que guárdala para ti. Nos enseñan que no hay nada de qué temer o de lo que avergonzarnos a pesar de que sentimos esas emociones. Nos están mintiendo y engañando desde una edad temprana. La mentira es que las emociones son malas. Eso es una mentira. Las emociones son solo emociones.

Nos engañan al pensar que la programación descargada en nosotros es realmente la verdad. No lo es. Es una versión de la verdad. Es un montón de mentiras basadas en el miedo que la mayoría de los humanos aún no han cuestionado.

No solo tu mente no es tu amiga, sino que te está proporcionando información completamente falsa de forma continua.

De alimentar el ciclo a romperlo

Debido a que inconscientemente estamos cargando nuestros traumas en nuestros hijos, estamos cultivando más "adictos" porque los padres aún no son lo suficientemente conscientes como para enseñarles a estos niños cómo lidiar con el dolor que les estamos causando. Esto enseña a las personas / niños a encontrar formas de medicar ese dolor.

Si no nos salimos de nuestra propia programación, significa que estamos enseñando a nuestros hijos a vivir con dolor, medicar ese dolor y actuar a partir de ese dolor tal como lo hacemos nosotros. Les enseñamos a poner su dolor en los demás en lugar de procesarlo por su cuenta. Del dolor surge una acción que es dañina, violenta, adictiva, destructiva, a veces incluso homicida o terrorista. Por lo tanto, estamos enseñando a nuestros hijos a simplemente repetir el pasado y todos sus errores.

A menos que comencemos a comprender el delicado paisaje del cerebro y el sistema nervioso y cómo actúa como una esponja que absorbe el dolor, el futuro de la vida en la Tierra comienza a verse bastante sombrío. Más trauma. Más dolor. Más adicción. Más inconsciencia. Todo esto puede conducir fácilmente a un punto de ebullición donde todo nuestro sistema se descompone. Cuando las personas no funcionan bien, las sociedades dejan de funcionar bien. Uno podría argumentar que ya estamos al borde de la catástrofe mundial en este momento, a medida que las viejas estructuras mueren y las nuevas se hacen cargo. Quizás las nuevas ideas pueden salvarnos.

La nueva idea aquí (diseñada para derribar estructuras antiguas) es la invitación a todos a sanar el dolor en lugar de cargarlo sobre los demás.

 

Scott Kiloby

Scott Kiloby es autor, conferenciante y maestro "no-dual" del Sur de Texas (EE.UU.). Después de veinte años de adicción a las drogas y el alcohol, Scott comenzó a desarrollar un método de recuperación de la adicción revolucionario llamado "Natural Rest for Addiction". Su libro, Natural Rest: Finding Recovery Through Presence salió a la luz a principios de 2011.

Además Scott es el autor de los siguientes libros:

— Living Realization: Your Present Experience As It Is

— The Unfindable Inquiry ("Living Relationship" hasta 2014)

— Reflections of the One Life: Daily Pointers to Enlightenment

— Doorway to Total Liberation: Conversations with What Is

— Love’s Quiet Revolution: The End of the Spiritual Search

El mensaje de Scott es simple: Descansa. Indaga. Disfruta de la Vida.

 

https://www.kiloby.com/post/the-cult-of-human-programming-and-how-to-break-free-of-it

jueves, 4 de junio de 2020

COMO ESTAR DESPIERTO PERO NO MUERTO - SCOTT KILOBY

Si parece difícil estar despierto, es aún más difícil no estar muerto mientras se está despierto.

Estar despierto es reconocer que tú no eres tus pensamientos, emociones o sensaciones. Que todo eso es como las aves que pasan por el cielo abierto del momento presente, que esas cosas vienen y van, pero no son tú.

Y sin embargo, muy a menudo, esto se experimenta como un despertar de la cabeza, donde el cuerpo aún no entra en la alineación. Es común que las personas tengan esta clase de despertar de cabeza, que se paseen, por un rato, en la nube de color de rosa de la paz o la felicidad de esta libertad recién descubierta para luego darse cuenta de que el cuerpo tarda un poco más en hacerlo. Puedes notarlo en sus ojos si vas a un satsang. Están claramente en el aquí y ahora, pero el cuerpo contiene una densa contracción, ansiedad, depresión, adicción o trauma. Algunos hasta han perdido el contacto con su humanidad. Las cosas sencillas, humanas, que solían traerles alegrías se han ido. Las pequeñas singularidades que los hacían únicos han quedado anuladas y sin efecto. La vitalidad quedó ahogada porque el cuerpo está aprisionado en diferentes formas. Hay falta de vida. Esto es común, pero no es necesario, si uno se mantiene abierto a la exploración después de un despertar inicial de la cabeza.

He aquí cómo estar despierto pero no muerto…

Si te sientes adormecido o aletargado, muy probablemente sea porque hay alguna historia aún no investigada. Y atada a esa historia hay alguna emoción que aún no ha sido sentida de manera consciente y directa. Siéntela. Si has pasado muchos años evitando esa sensación, tal vez la emoción se ha congelado en alguna parte del cuerpo como una contracción. Hay disociación, una distracción de esa sensación con el fin de recurrir a cualquier cosa que pueda adormecerla y así no hacerla consciente.

Explora esa contracción con absoluto amor y curiosidad. Siéntate con ella en la infinita paciencia de este momento presente, sin tratar de conseguir que se vaya. Dale la bienvenida. Haz que se quede tan sólo sintiéndola. Observa el espacio que hay alrededor de ella mientras la sientes. Acogerla de esta manera invierte toda la resistencia hacia ella, todos esos intentos de querer sentirte mejor, que en realidad no funcionan porque se implica la voluntad personal. Lo que resistes, persiste. En el despertar de la cabeza notaste que tú no eres ese movimiento de voluntad personal. Tú no eres esos pensamientos que están tratando de llegar a alguna parte. Permite que ese ver penetre hasta el cuerpo.

La Presencia es ver que tú no eres esa sensación. Pero el peligro radica en decir: “Yo no soy mi cuerpo” o “Yo no soy esa sensación” demasiado pronto. Si la sensación está ahí, y está dirigiendo tu vida de alguna manera, en virtud de una historia de deficiencia correspondiente, de una depresión, adicción, ansiedad o trauma, entonces TÚ ERES TU CUERPO. En algún nivel, hay identificación con esa sensación. Pasar por alto esto es fingir que ves que hay algo que no eres tú, cuando de hecho, la identificación aún está ahí. Esas sensaciones no exploradas se roban tu alegría y tu paz. Te hacen sentir como un muerto. Apagan tu voz creativa. Crean una desconexión para con los demás. Te hacen ir en busca de bebida, galletas o de la Internet como una forma de escape. Te hacen compensar en exceso, desarrollando o siguiendo marcos conceptuales elaborados acerca de la espiritualidad, haciendo la vida mucho más complicada de lo que debería ser. Una buena manera de evitar experimentar realmente es pensar demasiado en ello y hacer caso omiso de que tu cuerpo está experimentando una identificación con la forma.

Cuando esas contracciones son exploradas, y no pasadas por alto, te sientes vivo, vibrante, despierto.

Estás despierto, pero eres completamente humano.

Eres libre, pero no estás atado a la idea de que eres libre.

Las cosas simples de la vida te traen alegría una vez más.

No te molestan las peculiaridades de tu personalidad y no estás tratando de deshacerte de ellas o de actuar como un iluminado.

Sientes compasión, por ninguna razón en absoluto, por quienes están sufriendo.

Sientes una conexión con los demás al mismo tiempo que sigues viendo que no hay otros.

Te amas a ti mismo y al mismo tiempo ves que no hay yo.

No te importan para nada estas paradojas.

Tienes una voz que se eleva hasta lo más alto porque nada bloquea su expresión.

Tienes un corazón que está abierto y que no le importa romperse.

Sientes todo, eres más sensible, sin embargo estás cada vez más libre de sufrimiento con respecto a esos pensamientos y emociones.

Tu cuerpo se siente ligero y transparente y puedes realmente decir con la cara bien en alto: “Yo no soy mi cuerpo,” sin pasar nada por alto.

Tus adicciones desaparecen en forma natural.

La depresión parece un vago recuerdo.

La ansiedad ya no existe o es mínima, ya que has enfrentado o estás enfrentando cada uno de tus miedos.

El trauma está ausente porque te amaste lo suficiente como para explorar cada pedacito de él y te liberaste de su atracción magnética.

Ya no te importa demasiado el pensar. Cuando los pensamientos dejan de estar adheridos a las emociones o a las sensaciones, pensar es jugar.

Y sí, sí, tal vez con el tiempo, llegues a descubrir un dulce silencio en el que muchos pensamientos, emociones y sensaciones dejen de surgir. Quizás realices una paz profunda, alegría y felicidad que esté allí la mayor parte del tiempo. Pero si eso sucede, sucederá justo a tiempo y no en un momento prematuro. Sucederá en forma natural. Tratar de que eso suceda sólo por medio de un despertar de la cabeza, antes de que el cuerpo se haya alineado con ese despertar, sólo te frustrará. De hecho, probablemente ni llegue a suceder. Será como un falso silencio, un falso amor, una falsa alegría o falsa paz, en la que finges que tu cuerpo no tiene necesidades o que no necesita ser explorado. Eso es como estar muerto.

 

(Traducido desde: http://livinginquiries.com/how-to-be-awake-but-not-dead/)

domingo, 24 de mayo de 2020

Contracción: gracias por estar aquí; te amo, eres bienvenida a quedarte - Por Scott Kiloby

Traducido con Amor desde...https://naturalrestforaddiction.com

Lo que se resiste, persiste. Esta es una sabiduría milenaria. Cuando se trata de la contracción del cuerpo, este pedacito de sabiduría es, quizás, el más importante. Una contracción en el cuerpo es una sensación densa que normalmente se siente en la garganta, en el pecho, en el estómago o en el área pélvica. Siempre he considerado que con el tiempo, las distintas contracciones en mi cuerpo como emociones y/o sensaciones pasadas por alto, se cristalizan en una pesada y sólida energía. Hace mucho, probablemente en mi niñez, ciertas emociones y sensaciones resultaban simplemente muy difíciles de soportar. Algo en mi sistema se cerró y se contrajo en contra de las emociones y sensaciones dolorosas, y terminó reprimiéndolas. Vine a descubrir más tarde que, mientras existiera alguna contracción en el cuerpo, habría, por lo general, alguna adicción operando.

Pasé los primeros años de mi vida sólo tratando de sobrevivir en la cara de esas emociones y sensaciones desagradables. Mi sistema, inconscientemente, solidificó la contracción a lo largo de los años. Después pasé bastantes años buscando sustancias y actividades adictivas para distraerme, para medicarme o para disimular esas energías dolorosas. No parecía que hubiera otra opción. Así fue como mi sistema aprendió a lidiar con todo aquello que no podía ser completamente sentido. Esas sustancias y actividades sólo me ofrecieron un alivio temporal. La contracción volvía, surgía de la nada, aparentemente gritando por más de esa sustancia o actividad. ¡Un círculo vicioso!

Cuando me enfrenté con la posibilidad de liberar esas contracciones a través de las enseñanzas espirituales y modalidades terapéuticas, cometí un error ‘inocente’ que muchos cometemos. Lo sé, lo sé, los errores no existen. Pero sólo escúchenme.

Me esforzaba demasiado. Mi única intención era deshacerme de esa contracción. Pasé muchos años haciendo todo lo que podía para relajarme, liberarme, descansar, explorar, meditar, investigar y transformar esas contracciones. Nunca me di cuenta que la mayoría de mis esfuerzos estaban manteniendo la contracción en su lugar y que, a menudo, hasta la fortalecían.

Antes de que se desarrollaran las 'Living Inquiries’ (Método de recuperación desarrollado por Scott Kiloby), muchas de esas contracciones ya habían cedido a través del simple reconocimiento de la presencia consciente y de permitir que todo fuera tal y como era (todas las palabras, imágenes y sensaciones). Pero algunas de las energías más densas permanecieron obstinadamente, junto con las adicciones que las acompañaban.

Incluso una vez que el método fue desarrollado, continué cometiendo el mismo error inocente. Estaba tratando de liberar las contracciones con esas nuevas herramientas. Esa era mi consciente o inconsciente intención. Error fatal. Me daba cuenta que si es que tenía alguna intención de deshacerme de esa energía, ésta simplemente seguiría rondando. Aquello que resistía, persistía.

Como facilitadores, a menudo animamos a nuestros clientes a que se relajen y que permitan todo, tal y como es. Esta es una gran enseñanza para ayudar a descansar el intento. Sin embargo, no siempre resulta suficiente. Para mí no lo fue, al menos con respecto a las sensaciones corporales más densas. Mi mente escuchaba ese “apuntador” pero, de alguna manera, la intención inconsciente de DESHACERME de la energía operaba por debajo de ese “descanso.”

Cuando analicé mi vida pasada, y me di cuenta de lo que había estado pasando, noté que había una especie de patrón por defecto tanto en el cuerpo como en la mente, un virus en mi sistema operativo, por decir. El patrón se manifestaba en el momento de la siguiente manera:



Ante cualquier cosa que me parecía incómoda, yo sentía…

1. No quiero que esto surja

2. No amo el hecho de que esto esté aquí (de hecho, lo odio)

3. Quiero que esto desaparezca



Cuando comencé a utilizar las “Living Inquiries” en algunas de las contracciones residuales, este virus seguía operando. ¡Y no tenía idea de eso! Sin importar lo consciente que estuviera yo con respecto a que los pensamientos, las emociones y las sensaciones no eran lo que yo era - que yo era consciente del ir y venir de todo eso - la contracción seguía allí. Y seguía estando allí debido justamente a ese patrón por defecto aún no examinado.

Yo sabía que el nuevo método era una gran herramienta para investigar las contracciones corporales - la mejor herramienta que he encontrado hasta ahora. Pero estaba consciente de que necesitaba detenerme y hacer un respaldo, por así decirlo. Primero que nada tenía que hacer una especie de depuración. Sabía que incluso no se trataba ya de reconocer la presencia consciente, porque el patrón era tan inconsciente que operaba aunque la presencia consciente estuviera claramente comprendida.

En su lugar, simplemente comencé a decir la siguiente frase cada vez que se manifestaba la contracción, al mismo tiempo que me hacía consciente de las sensaciones y las formas/imágenes que acompañaban a esas sensaciones:

      “Gracias por Estar Aquí, Te Amo, eres Bienvenida a Quedarte.”

Después de afirmar la frase, simplemente descansaba - ¡no hacía absolutamente nada! ¡Seguía con mi vida!

Comencé a afirmar esto hace unos dos años, después de haber leído acerca del Ho’oponopono, una práctica Hawaiana de reconciliación y perdón. Simplemente revisé la práctica y me enfoqué en la contracción del cuerpo.

¿Por qué fue esto tan útil? Si sientes amor incondicional por un amigo que toca a tu puerta, ¿no tendrías ésta actitud?: “Gracias por Estar Aquí, Te Amo, eres Bienvenido a Quedarte” Cualquier otra cosa sería resistencia. Y lo que se resiste, persiste.

El sólo hecho de decir esta frase cambió el juego. Fue como desprogramar la inconsciente y profundamente arraigada creencia que decía: “No quiero que esto surja, lo odio y quiero que desaparezca.” Lo que noté fue que, una vez que la decía, no necesitaba ya indagar más la contracción, por lo menos no al principio. ¡Todo estaba simplemente bien, incluso dulcemente bien! Incluso el dolor era sólo lo que era. Nada es gran cosa cuando no se le resiste.

Incluso me di cuenta que algunas veces la sola intención de investigar, después de haber dicho la frase, incluía la intención de deshacerme de la contracción (nuevamente). Utilizar la indagación en esa forma podría contribuir a solidificar la contracción. Me di cuenta que había una sutil inclinación a revisar si la contracción había desaparecido después de decir la frase. Ese, claramente, no era el propósito de decir la frase. La frase pretendía revelar una natural y amorosa aceptación de las sensaciones, una aceptación que se sintiera más allá de la mente.

Esto tuvo un efecto que desprogramó el error. Irónicamente, esta frase, después de repetirla unas cuantas veces, comenzó a liberar la contracción - no necesariamente por completo. El virus había aflojado sus espeluznantes bracitos y piernas de la energía que estaba surgiendo (no existe ningún virus, es sólo una metáfora). Cuando no estaba presente ninguna intención de desembarazarme de los residuos de la contracción, comenzaba a indagar en una manera muy bondadosa. La indagación era mucho más efectiva en ese punto. Se sentía como un juego o una exploración relajada sin ningún resultado o expectativa en mente.

Hay otras herramientas que utilizan los facilitadores durante las investigaciones guiadas para ayudar a que los clientes relajen la tendencia de intentar, intentar e intentar. Esto es lo que a mí me funcionó. Cuando uno no se siente atado a la indagación, se mantiene abierto a estas cosas.

Comparto esto con ustedes, no con la garantía de que la frase libere la contracción. Una vez más, este no es el propósito de la frase (incluso si el resultado sea la liberación). Para que se dé una profunda liberación, la indagación es a menudo necesaria después de que la frase ha impregnado nuestro ser. Comparto esto por si quisieran adoptar la frase y así desprogramar la creencia: “esto no debería estar pasando, no lo amo, y quiero que desaparezca.” Si tienes el mismo patrón por defecto, quizás esta frase te ayude a suspender el juego de intentar, intentar e intentar. Así podrás indagar en una forma más juguetona, más relajada, utilizando las herramientas en la forma en que estaban destinadas a funcionar - investigando con mucha bondad, sin intentar cambiar nada, sino más bien relajándote y permitiendo amorosamente que todo sea justo como es.

Quizás también veas la ironía: que a pesar de que aquello que resistimos, persiste, aquello que permitimos (honestamente), cambia, e incluso hasta llega a disolverse…. ¡A pesar de nuestros mejores esfuerzos para que el cambio se dé, el cambio se da, sobre todo, cuando dejamos de lado nuestros más grandes esfuerzos!

 

Scott Kiloby

Scott Kiloby es autor y orador internacional sobre el tema de la libertad a través de la realización no dual,  coach certificado de tratamiento de adicciones / especialista registrado en adicciones, director del Centro Kiloby para la Recuperación, Inc. y fundador de la Comunidad de Consultas Vivas.

Después de veinte años de adicción a las drogas y al alcohol, Scott comenzó a desarrollar la forma de recuperación que ahora se presenta en este sitio. Además de Natural Rest for Addiction, Scott es autor de los siguientes libros:

  • li>Living Realization: Your Present Experience As It Is
  • The Unfindable Inquiry (titled “Living Relationship” until 2014)
  • Reflections of the One Life: Daily Pointers to Enlightenment
  • Doorway to Total Liberation: Conversations with What Is
  • Love’s Quiet Revolution: The End of the Spiritual Search

DES-APRENDER y dejarse caer en este instante tal cual es - Scott Kiloby

A través de mi camino aprendí cómo no sentir, cómo no notar mi respiración, cómo no experimentar conscientemente el momento, los colores, las sensaciones, las formas, la vida delante de mis ojos y oídos. Aprendí todo lo que mis padres, maestros, amigos, la televisión, y los libros tenían que enseñarme. Aprendí cómo escaparme de la presencia. Y pagué un precio demasiado alto. Mi desconexión del aquí y el ahora creó un apetito insaciable de escapar de todo. Para cuando cumplí los 20 años, ya había dominado el arte de escapar de la vida presente.

Con uñas y garras luchaba por salirme de mi propia piel, fumando marihuana hasta que mis pulmones se llenaban de oscuridad, tragando pastillas como si fueran caramelos, bebiendo alcohol como si fuera agua, y buscando amor en todos los lugares donde no había. Aprendí a construir un mundo en el que yo era el personaje principal – deficiente, defectuoso. Estaba absorto en una búsqueda que no llevaba a ninguna parte y cada vez me cansaba más y más al no encontrar lo que estaba buscando. Ni siquiera sabía lo que estaba buscando. Simplemente aprendí a buscar, como aprendí todo lo demás. En esa búsqueda nunca fui capaz de vivir plenamente. Estaba demasiado ocupado escapando de la vida conforme aparecía en el espacio presente.

Me alegra haber podido salir de esa vida. Me siento agradecido por tener la oportunidad, cada momento, de darme cuenta que la vida realmente sucede justamente aquí y ahora. Me estoy enamorando cada vez más profundamente de la presencia que se me escapó por tanto tiempo. Me encanta ver que no hay tal cosa como descubrir la presencia de una vez por todas, porque siempre está cambiando, mostrándome siempre algo que no había visto nunca antes. Es como un amante que tiene un nuevo rostro a cada momento. Des-aprender todo lo que había aprendido fue como enamorarme de la presencia, una presencia de la cual, según la sociedad, yo tenía que escapar. Ahora puedo sentir el toque de mis dedos en este teclado, notando el movimiento de mis huesos y músculos conforme voy escribiendo, puedo escuchar mi respiración ocurriendo automáticamente, veo los colores desplegándose magníficamente frente a mí, siento cada movimiento de cada sensación yendo y viniendo, observo cada pensamiento surgiendo y disolviéndose de nuevo en un espacio incognoscible. No hay nada que pueda llamar “vida,” como si fuese algo fijo, porque el juego de la vida no es para nada algo fijo. Todo el aprendizaje de mi pasado me decía que las cosas eran fijas y estáticas. Dejando atrás el mundo de las cosas, soy capaz de notar la fluidez del juego de todo lo que surge. Es tan fluido que no puedo poner mi dedo en nada, porque tan pronto como señalo algo, esto muere una muerte perfecta permitiendo el nacimiento de algo completamente nuevo. Tan pronto como tecleo otra palabra, la oración anterior ha muerto. Así es como son todas las cosas.

Todo lo que aprendí ha sido desafiado en la forma más profunda – incluyendo quién soy, quién eres, qué es la vida, qué es la verdad, en dónde he estado, hacia dónde voy, y si es que existe acaso un yo aquí. No hay ninguna religión en esta clase de ver. No hay ningún sitio donde pueda colgar mi sombrero. No hay ningún lugar donde pueda colocar ninguna certeza. Y es por eso que es tan delicioso. Esta es la forma más profunda de caer enamorado, cuando renuncias a tu certeza y a ti por la pura curiosidad de ver qué se siente estar completamente despierto a lo que está aquí, en este momento. Alguna vez aprendí que caer enamorado significaba encontrar a alguien a quien querer, un sueño para perderse, un ideal que perseguir. Pero esta caída es algo completamente diferente. En esta caída, el sueño mismo es desafiado, olvidado. Todo lo que aparece muere dulcemente un segundo después. Las imágenes no apuntan a nada. No pueden, porque todo está en constante flujo. Las palabras no se refieren a nada, porque el movimiento de la vida es demasiado fluido como para equipararse con un conjunto estático de palabras.

En esta caída, hay paz y aceptación en el sentido más profundo. Sin embargo, no hay un “yo” que pueda comprender lo que eso significa o aferrarse a ello. Y es por eso que la paz y la aceptación siempre están aquí – porque el hecho de atrapar algo es realmente imposible. Sólo hay palabras e imágenes que parecen aferrarse a lo que es inasible. Esta caída no se puede aprender. Es el des-aprendizaje de una muerte constante. Pero no hay nada morboso o triste en ello. Es una muerte del yo, una muerte del otro, una muerte de las cosas, una muerte del entendimiento, una muerte del aprendizaje. Y es ahí donde finalmente puedo vivir. Prosperar. En donde puedo seguir mi pasión sin saber exactamente hacia donde va y sin preocupación. En donde puedo permitir que las olas del entusiasmo me lleven hacia el siguiente momento, el cual será completamente nuevo. Donde puedo relacionarme plenamente con alguien más, precisamente porque no veo a ningún otro aquí. En esta muerte, en esta caída, todo es siempre nuevo. Siempre. Por eso la muerte es tan dulce. Porque deja espacio para lo nuevo. Lo aprendido nunca deja espacio para lo nuevo. Sólo deja espacio para más pensamientos, más aprendizaje, más búsqueda, más cansancio.

Ven, sígueme en esta caída. Sígueme, a pesar de que la sociedad asegure que se trata de una locura. Sígueme, incluso si tus miedos dicen “no.” Sígueme, incluso si lo que quieres es buscar. Sígueme, aunque tu corazón se vaya rompiendo a lo largo del camino. Sígueme al lugar en donde no hay tú ni yo. Sólo hay este momento, muriendo nuevamente, una y otra vez, haciendo espacio para el siguiente. Sígueme hasta la muerte que finalmente te deja vivir.

Scott Kiloby

Scott Kiloby es autor, conferenciante y maestro "no-dual" del Sur de Texas (EE.UU.). Después de veinte años de adicción a las drogas y el alcohol, Scott comenzó a desarrollar un método de recuperación de la adicción revolucionario llamado "Natural Rest for Addiction". Su libro, Natural Rest: Finding Recovery Through Presence salió a la luz a principios de 2011.
Además Scott es el autor de los siguientes libros:


— Living Realization: Your Present Experience As It Is
— The Unfindable Inquiry ("Living Relationship" hasta 2014)
— Reflections of the One Life: Daily Pointers to Enlightenment
— Doorway to Total Liberation: Conversations with What Is
— Love’s Quiet Revolution: The End of the Spiritual Search


El mensaje de Scott es simple: Descansa. Indaga. Disfruta de la Vida.


"Descansa" se refiere a la invitación a relajarse en el momento presente y dejar que todos los pensamientos, emociones y sensaciones vayan y vengan libremente. "Indaga" se refiere al conjunto del trabajo de Scott llamado Living Inquiries, que está diseñado para ayudar a las personas a ver a través de la creencia en la separación y la deficiencia. "Disfruta de la vida" se explica por sí mismo. Aplicando el trabajo de Scott profundamente en tu vida y descubriendo la libertad por ti mismo, la vida es más simple y por lo tanto más agradable. Las personas y las cosas adquieren un aspecto como más liviano e ilusorio. El sentido de separación se ve claramente.


Ya no tienes que sufrir más dentro de una historia personal que te deja sentir "no lo tengo aún", "no es suficiente", o alguna otra historia de deficiencia. Ya no tienes que perseguir el futuro de una felicidad que siempre parece estar fuera de tu alcance. Nos han condicionado a creer falsamente que somos personas separadas con deficiencias y que nuestras historias son lo que somos. En este condicionamiento, hemos aprendido a evitar los sentimientos y las sensaciones molestas. Los sitios y libros de Scott son diversas maneras que te hablan para que veas a través de estas historias y condicionamientos, para que podamos sentir las emociones y sensaciones directamente (en lugar de tratar de escapar de lo que es), y vivir en el momento presente, sin identificarnos con el pensamiento.


Todo lo que buscas ya está aquí. Ven a ver esto por ti mismo.


"Vivimos nuestra vida dormidos. Nuestras mentes están programadas para el egocentrismo. Esta programación hace que nos pasemos la vida buscando en el futuro una sensación de satisfacción que nos parece que no podemos encontrar. Esto provoca conflictos en nuestras relaciones. Decir que vivimos en el egocentrismo no es un juicio moral. Es una realidad. La buena noticia es que despertar de este sueño egocéntrico es posible en esta vida. Este despertar revela una profunda libertad y alegría que ninguna relación, trabajo, cosa material, plan de mejoramiento de uno mismo, o cualquier otro logro o consecución en el mundo material puede traer. Este nivel de libertad nos libera de nuestra interminable búsqueda hacia el futuro. Nos libera de los conflictos a fin de que nuestra verdadera naturaleza como amor brille, afectando a todas las áreas de nuestras vidas."