DONACIÓN AMOROSA

 

DONACIÓN AMOROSA

 

INFINITAS GRACIAS!!

GRACIASSSS...Por todo vuestro amoroso apoyo tanto presencial como financiero, los que han podido, a través de tantos años. Porque ayuda el que dona dinero...pero ayuda inconmensurablemente quien expande su amor y su Presencia en el Infinito Campo de Conciencia en el que estamos entrelazados♥

Buscar en este blog

Mostrando las entradas con la etiqueta silencio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta silencio. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de septiembre de 2022

Lo malo del pensamiento es cuando te identificas con él.-entrevista a Consuelo Martín

 




Es necesario hacer silencios en la mente y en las emociones para contemplar y experimentar directamente la vida.


Entender es intelectualizar, teorizar; comprender es experimentar la Unidad.


Consuelo Martín nos ayuda a comprender los planos y caminos que pueden conducirnos a experimentar la Unidad.

 

¿Qué tienen en común la filosofía y la meditación?

 

Meditación es un término que se aplica a muchas prácticas mentales diferentes, algunas muy superficiales. La meditación a la que acostumbro a llamar “contemplación”, para evitar esa ambigüedad, consiste en profundizar en la mente y en el corazón.
La dirección ha de ser clara: hacia lo Real, más allá de las apariencias. Si no se hace una investigación filosófica sobre esa diferencia, no es posible tomar la dirección correcta. Por eso, ambas cosas, investigación y contemplación, han de ir juntas. En los dos casos se ha de traspasar la zona del pensamiento mecánico.

 

¿Qué tiene de malo el pensamiento?

 

No es malo ni bueno, simplemente es un instrumento psicofísico mecánico, no creativo, que, habitual e inconscientemente, se identifica con la propia identidad. En esa identificación está el problema.

 

El pensamiento nos puede ofrecer soluciones en los conflictos, tranquilidad, felicidad incluso ¿O no es así?

 

La visión de la Verdad es lo único que ofrece eso. Por no haber observado el funcionamiento de la mente se puede confundir una intuición o visión verdadera con el pensamiento que la formula.

 

¿Qué nos aporta el silencio (la meditación, la contemplación) que no puede aportarnos el pensamiento?

 

Es necesario hacer silencio en los pensamientos y en las emociones que ocasionan para poder observar el funcionamiento de la mente. Al hacerlo, y no antes, se descubre que la realidad no es lo que parecía mientras estábamos identificados con los pensamientos, es decir, con las sensaciones interpretadas, con teorías o doctrinas acumuladas en la memoria y luego repetidas de mente en mente.

 

¿Qué significa que en el silencio están todas las respuestas?

 

El silencio da entrada a una visión directa de la Realidad. Desde él se percibe ya la brisa de algo verdadero; y se descubre allí también algo de la plenitud del Ser a distintos niveles de percepción.

 

¿De dónde surge la paz mental, la felicidad?

 

La paz y felicidad que anhelamos están en lo profundo de nosotros mismos y únicamente desde allí la recibe la persona. Creemos que la persona la obtiene desde fuera y la buscamos inútilmente en experiencias exteriores. Ese es un error de graves consecuencias. Nos falta lucidez.


¿En qué consiste vivir con lucidez?

 

Atravesadas las zonas condicionadas por creencias y emociones de todas clases, la Luz de la conciencia que eres se manifiesta en un vivir sereno, armonioso y creativo. La claridad de la conciencia ilumina nuestra vida. Esto quiere decir que lo que vivimos es siempre expresión del lugar interno de la conciencia en que nos encontramos.

 

¿Cómo me puede ayudar la contemplación a vivir con lucidez?

 

Contemplar es profundizar más y más en la conciencia. Al hacerlo, veo todo más claro y, por consiguiente, me muevo de manera más inteligente y armoniosa. Al hacerlo, lo descubriré. Pensar sobre ello, mantenerlo en la memoria como una teoría más, no servirá de nada.

 

¿De qué hablamos cuando hablamos de contemplación?

 

Nos estamos refiriendo aquí a una nueva manera de colocar la mente mirando hacia el origen de la Luz. Esto no es un ejercicio que se aprende por repetición y se hace para conseguir algo ajeno al meditar mismo, pues el mismo deseo de conseguir algo obstaculiza esa colocación mental. La contemplación se realiza por amor a la Verdad, a la Libertad, a la Belleza o al Amor mismo.

 

Dada nuestra cultura occidental, con tendencia a la actividad y hasta a la hiperactividad, ¿resulta factible o puede resultar contraproducente forzarnos a la quietud de la contemplación?   

 

No puede tratarse de forzar nada en la contemplación. Sin la verdadera vocación por contemplar no tiene sentido intentarlo pues la intención sería falsa y los resultados engañosos. Antes de contemplar, o meditar, ha de darse en la persona un “des-engaño” por buscar la felicidad y realización en lo externo, en las apariencias. Y aquí, volvemos a la necesidad de la reflexión e investigación filosófica vivencial.

 

¿Qué le aporta la contemplación a nuestra vida?

 

No se medita para conseguir mejores cosas o situaciones en la vida. Se hace, en realidad, cuando hay un anhelo intenso por descubrir la vida verdadera. Si ese anhelo está tapado con evasiones, no se emprenderá un camino contemplativo hasta haberlo puesto al descubierto. Intentarlo por mera curiosidad no llevará a ninguna parte. Las vicisitudes de la vida pueden parecer que van abriendo paso a esa sincera necesidad, pero no sucede así necesariamente.

 

¿Qué le aporta la belleza a nuestra vida? ¿Dónde buscarla?

 

Si lo que anhelamos es la Belleza verdadera hemos de ir a buscarla donde se encuentra, en el origen de nuestro anhelo. Eso requiere silencio de emociones y deseos. Contemplar la Belleza traerá belleza a nuestra vida.

 

¿Qué le aporta el silencio a nuestra vida? ¿Cómo conseguir situaciones de silencio?    
   

El silencio está siempre detrás del ruido de los pensamientos y emociones, detrás de la distracción con las sensaciones y actividades. El silencio está siempre ahí. Habría que hacer una parada del aturdimiento y volvernos a nuestro interior. ¿Cómo conseguir el silencio? Mejor tendríamos que preguntarnos como conseguimos ahogar con nuestras distracciones la bella melodía del silencio. En contacto con la naturaleza es más fácil percibir esa bella melodía.

 

En un reportaje, en una revista dominical, se contaba que en algunos retiros de aislamiento y silencio un importante porcentaje de gente “huye” el segundo día, ¿por qué? ¿Qué transmite el silencio que puede producir esta sensación de pánico y huida hacia la actividad y el ruido?

 

Si eso es así, tal como dices -pues nunca lo he comprobado en mi trabajo-, debe haber un error en la oferta y en la demanda de esos “retiros”. La comprensión y el desengaño de lo falso tienen que ir, repito, a la par de la meditación y el silencio. Forzar disciplinas o ejercicios sin la comprensión necesaria no tiene sentido.

 

¿Cómo nos conduce el silencio al autoconocimiento y la paz mental?

 

El silencio no es utilizable para nada. Aquello que es nuevo y creativo en cada instante no se puede manipular. La paz y el autoconocimiento brotan de la mirada serena de una mente silenciosa. Sin embargo, la actitud de querer conseguir algo impide esa mirada límpida.

 

¿Qué le aporta el sufrimiento a nuestra vida? ¿Cómo utilizarlo para el crecimiento personal?

 

El sufrimiento, no el físico sino el psicológico, sobreviene por no comprender la vida. Y mientras no haya comprensión, el sufrimiento no aportará nada positivo. Si al sufrir comprendo que he tomado un camino equivocado en mi interior, entonces lo vivido es un aprender.

 

¿A qué se refiere cuando habla de la “unidad”, de que “no hay separación”? ¿Qué le aporta esa experiencia a nuestra vida?

 

Al hablar de la unidad hago referencia a la Conciencia única. Es el origen de todo, lo Real tras las apariencias sensoriales, emocionales y mentales que sí son múltiples. Al intuir la unidad a pesar de las experiencias psicofísicas de separación descubro el Amor, la Belleza y la Libertad incondicionados.

 

La investigación versus la obediencia.

Obedecer significa decir: “No investigo más”, me dejo llevar por otro, sigo algo sin haberlo visto”. Esto, es obvio, no puede ser el camino de la verdad. Vamos a ponernos en el extremo: ¿Y si obedecemos a una persona con sabiduría? El hecho de obedecer es funesto; ni tan siquiera a una persona sabia debemos obedecer. Podemos estar con ella o mirar desde donde ella mira. Pero no hay que seguir a ningún maestro o maestra cualificada de cualquier religión, ni tan siquiera a Buda o a una persona tan libre como Krishnamurti. No hay que seguir a nadie, porque obedecer es ya el obstáculo. De hecho, ninguna persona con sabiduría incitaría a nadie a que le obedeciese, y si alguien lo hace, es un síntoma claro de que no es sabio.


Sobre el amor.

Sin sabiduría no hay verdadero amor. Sin sabiduría, el amor que existe es el amor convencional, con apegos: amo lo mío, lo que me gusta, lo que me apoya, etc. O también el amor biológico, que me produce una satisfacción física. O el amor afectivo, con dependencias psicológicas. O el amor mental: mis ideas, mis opiniones, etc. Pero no el amor que viene de la comprensión de la unidad. 

 

Comprender versus entender.

Has de distinguir muy bien lo que significa comprender para no confundirte creyendo que estás comprendiendo cuando solamente entiendes cosas. Entender cosas es descifrar símbolos: descifras símbolos del lenguaje o descifras símbolos matemáticos, símbolos técnicos u otros. Entonces entiendes. También hay a quien le interesa descifrar símbolos religiosos. Entonces entiende de eso, de descifrar símbolos. Pero eso no es comprensión; comprender es integrar cada una y todas las cosas en una totalidad.

Entender es intelectualizar, teorizar; comprender es experimentar la Unidad.


Comprender para amar.

No es posible comprender (experimentar) cuando estás entretenido con tus pensamientos y sus emociones: “¿Por qué me pasa esto a mí?” “Qué haré en tal situación?” “Tengo que conseguir esto” “Tengo que convencer a esta persona para que haga esto otro” ... De esa manera, con todas esas preocupaciones e inquietudes, no es posible comprender. Y si no comprendes no amas. Por tanto, no es posible el amor.


 

Otras frases de Consuelo Martín:

Hay sabiduría cuando podemos ver el paso del tiempo serenamente, cuando podemos verlo tal y como es.

El pensamiento, en sí mismo, no tiene por qué crear ninguna emoción. Eso sólo sucede cuando un pensamiento se convierte en creencia.

Cuando hablamos de silencio nos referimos al silencio de lo sensorial, de las emociones, del pensamiento. Sólo en ese silencio es posible despertar a lo real. Después de que hayamos despertado y aprendido a vivir en silencio, podremos vivir lo real despiertos, lúcidos, incluso con pensamientos y emociones.

 

 

De sus investigaciones sobre “ser consciente en la vida”. 

  • He visto que todos los problemas que aparecen fuera, en mi vida, se ocasionan por los nudos psicológicos que llevo dentro; que, si no deshago los nudos, no va a desaparecer el problema.
  • ¿Qué hago queriendo cambiar la situación, a las personas, a mí misma?
  • ¿Cómo me entretengo con el sueño cuando ya he visto que es sólo un sueño?
    Cómo es que no me dedico únicamente a estar más despierta? Es fuerte la hipnosis. He debido tomar una droga muy fuerte.
    Y la única salida de ello es contemplar y contemplar y contemplar.
    Y en este camino, la paciencia tiene que ser infinita.
  • No hay inteligencia cuando tomo en cuenta los pensamientos, cualesquiera que sean. En el pensar no está la Unidad.
  • Los deseos, cuando vienen del pensamiento, no hacen más que ofuscarnos más y más.
  • También cuando deseo se está manifestando la voluntad divina.
  • ¿En qué consiste exactamente eso del deseo?
    Algo me falta y tengo que conseguirlo por encima de todo.
    Quizás eso que me falta no es lo que creo que me falta.
    Lo que me falta es ser lo que soy, saber lo que soy, que es pleno.
  • Cuando voy detrás de mis deseos (lo que creo que deseo) estoy añadiendo cosas ilusorias a un paisaje ilusorio.
    Si anhelo la plenitud, ¿no será que ya soy eso que anhelo? ¿No será que me he alejado de mi verdadero ser, de mi plenitud?
  • Los deseos pueden ser una pista de qué aspectos de mi verdadero ser está clamando ser reconocido.
    Si es el amor, la mayoría de mis deseos serán de tipo afectivo.
    Por qué no me quedo quieta (en vez de salir a buscar) y contemplo ese amor que está empujando?
    Lo tangible es lo más irreal: aparece y desaparece.
    Cuando contemplo el Amor soy el Amor.
  • Observa el deseo y quita el veneno del deseo, la compulsión, lo que te arrastra, la dependencia.
  • Nada deshace la ilusión excepto darme cuenta de ello.



 


La autora.

Consuelo Martín es doctora en Filosofía, especialista en filosofía vedanta advaita (de la India) y directora de “Viveka”, revista de meditación. Dirige retiros y seminarios de meditación contemplativa. Es autora de “La vida como inspiración” (Obelisco), “La revolución del silencio” (Gaia) y “La libertad y el amor” (Obelisco), entre otros.

 

                                               http://crecejoven.com/espiritualidad--consuelo-martin

domingo, 6 de marzo de 2022

La Sabiduría del Silencio Interno

 

 


Cultivar la sabiduría del silencio interno es uno de los mejores métodos para conservar nuestra energía, reequilibrar nuestro ser profundo, y preservar nuestra salud física, emocional y espiritual.

La habladuría constante a través de nuestra mente y de nuestra boca, agotan el chi, y nos debilitan considerablemente.

El mental rechaza el silencio porque el silencio no tiene límites, no tiene forma, y no se puede definir. El mental ama los sonidos y los ruidos porque se parecen a los pensamientos. Se les puede dar una forma, una definición, analizarlos y conceptuarlos. El mental evita el silencio porque para el ego el silencio es el sonido de la muerte. Sin embargo, el silencio es el estado natural de todas las cosas, y es necesario aprender a respetar esto comenzando por el interior de nosotros mismos. Para poder penetrar en el camino del TAO, debemos de encarnar el silencio interno. Los sabios taoístas nos han legado una serie de consejos útiles y prácticos que descubrieron hace mucho tiempo gracias al cultivo del silencio interno.

Habla simplemente cuando sea necesario, piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso, ya que, cada vez que dejas salir una palabra por la boca, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. Así aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas, porque esto producirá a tu alrededor todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la Naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito; si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos. Así, podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios. Siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera. Con el mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales, evitamos que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite que una comunicación sincera y fluida exista.

No te des mucha importancia, sé humilde, pues como más superior te muestres, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen, viviendo en un mundo de tensión e ilusiones.

Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros, y llevarás una vida tranquila, volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el TAO.

No compitas con los demás, vuélvete como la Tierra que nos nutre, que nos da de lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, sus virtudes y, a brillar.

El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente, si actúas de manera precipitada, sin tomar consciencia profundamente de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que dicen sí muy fácilmente, porque saben que ese famoso sí no es sólido y le falta valor.

Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría. Si realmente hay algo que no sabes o que no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo, el hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón, y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace ver que sabe.

Evita el hecho de juzgar y de criticar. El TAO es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita, y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien, lo único que haces es expresar tu opinión muy personal, y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades. El sabio tolera todo, y no dice ni una palabra. Acuérdate de que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de lo que todavía no has resulto en ti mismo. Deja que cada quien resuelva sus propios problemas, y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo.

No te defiendas. Cuando tratas de defenderte, en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros, y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones, y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar, toma un día a la semana, por ejemplo, para abstenerte de hablar, o por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del TAO ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el TAO. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar, y tu verdadera naturaleza interna, reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría el silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Sin embargo, hay que tener cuidado, mucho cuidado, de que el ego no se inmiscuya. El poder se queda, siempre y cuando, el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone, y abusas de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.

Entonces, quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno, respeta la vida de los demás, y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del TAO.


 http://www.eltaodelaconsciencia.org/ensenanzas/la-sabiduria-del-silencio-interno

jueves, 27 de enero de 2022

Robert Adams -- El Silencio del Corazón

 




Traducido con Amor desde...https://www.scienceandnonduality.com


Todo está bien y todo se desarrolla como debería


"La enseñanza más elevada de este mundo es el silencio. No hay nada más elevado. Un devoto que se sienta ante un sabio purifica su mente por el sólo hecho de estar en su presencia. La mente se purifica automáticamente. Sin intercambio de palabras, sin pronunciar palabra. El silencio es la realidad última. En este mundo todo existe a partir del silencio. El verdadero silencio significa en verdad profundizar en el interior de uno mismo hasta el lugar en el que nada ocurre, donde trasciendes el tiempo y el espacio. Te adentras en una nueva dimensión de la nada. Allí es donde reside todo el poder. Tu verdadero hogar. El lugar al que de verdad perteneces, un silencio profundo en el que no existe ni el bien ni el mal, donde nadie está tratando de conseguir nada. Solo siendo, puramente siendo."

 

Cuando descubrí la obra de Robert Adams, ya había sufrido un empacho de enseñanzas de la no-dualidad y estaba literalmente exhausta de la agotadora travesía a lo largo del llamado camino espiritual. Además, no me sentía cerca del conocimiento absoluto, cosa que no me permitía disfrutar de un estado interior de tranquilidad, equilibrio o paz.

"Tienes que quererlo. Tienes que amarlo. Tienes que desearlo más que cualquier otra cosa en el mundo. Cuando digo que lo desees más que cualquier otra cosa en el mundo, no lo digo en el sentido de «Yo no lo tengo y deseo tenerlo». Significa sentir, creer y saber que tú eres Eso. Y tú deseas que se te descubra, yendo más profundamente en cada ocasión, desapegándote de todas las cosas que parecen estar sucediendo en la vida, sumergiéndote más profundamente en el interior del Sí mismo (Self). Te sumerges profundamente en el interior del Si mismo hasta el punto que abandonas todo aquello que has ido arrastrando contigo a lo largo de los años.

No hay nadie que no pueda despertar. Desde el momento en que tu verdadero Sí mismo despierta, no hay nada que pueda hacerte regresar excepto tu yo. Por yo entiendo tu mente, tus pensamientos. Tus pensamientos son la única cosa que te hace regresar. Debes mirar esos pensamientos y no permitirles que te hagan nada. No permitas que te atemoricen. Debes recordar la práctica de la Auto-indagación. Preguntar, «¿A quién vienen estos pensamientos?» Tener siempre en mente, no hay pensamientos. Todos estos pensamientos son una ilusión.

Recuerda, utilizas tu mente para destruir tu mente. Vuelves la mente hacia sí misma. Cuando la mente se dirige al interior de sí misma, desaparece, como si nunca hubiera existido. Pero cuando la mente se dirige al exterior, entonces estás bien vivo en el mundo, viviendo todo tipo de experiencias. En la escuela te enseñan a ser extrovertido, a tener una personalidad sociable. ¿Pero en qué te convierte esto? Nos convierte a todos en una pandilla de tontos. Mira el mundo en el que vivimos. Observa lo que está pasando. Mira a nuestros líderes, funcionarios del gobierno, funcionarios de estado. Todos son personas extrovertidas.

Se nos ha dicho que ser introvertido es ser un solitario y que nunca llegarás a nada. ¿Adónde quieres ir? Si estas personas se dieran cuenta de que el mundo en el que están actuando es todo karma. En otras palabras, cada persona está en el lugar correcto, donde se supone que debe de estar. No hay errores. Por eso estas personas no piensan que no son un cuerpo y que el mundo no existe, sino que piensan que son cuerpos, y que hay un mundo y un universo. Ellos deberían aceptar el hecho de que el karma es el soberano del universo y que cualquier cosa que aparentan ser es esencialmente kármica.

Esta es la razón por la que siempre digo que no hay errores. Estás donde se supone que debes estar según las leyes del karma. Pero no les des vueltas a cómo eliminar el karma o tendrás una batalla entre manos. Tienes que superar esto y darte cuenta que el karma nunca existió y que no existe en realidad. Simplemente despierta. Despierta."

Robert Adams (21 enero 1928 - 2 marzo 1997) fue un maestro de Advaita americano, nacido en el Bronx y criado en la ciudad de Nueva York. Desde niño, afirmaba tener la visión de un hombre con el cabello y barba blancos que se sentaba a los pies de su cama hablando de forma ininteligible; con el tiempo descubrió que el hombre de la visión era de hecho Sri Ramana Maharshi. Más adelante, a la edad de 7 años el padre de Adam murió de repente y las apariciones cesaron.

A los catorce años, Robert tuvo un despertar espiritual mientras realizaba un examen de matemáticas en la escuela. De manera similar a la completa exasperación de Sri Ramana Maharshi al copiar los ejercicios de gramática, Robert no se había preparado para la prueba y pidió intervención divina diciendo "Dios" tres veces, ya que en el pasado esto le había dado resultados beneficiosos:

"En vez de recibir las respuestas, la clase se llenó de luz, mil veces más brillante que el sol. Fue como una bomba atómica, pero no era una luz ardiente. Era hermosa, brillante, resplandeciente, cálida. Solo pensar en ello me hace detener y maravillarme. Toda la clase, las personas, las cosas estaban inmersas en la luz. Los demás niños parecían miríadas de partículas de luz. Me encontré a mí mismo diluyéndome en un ser radiante, de consciencia. Me fundí en la consciencia. No era una experiencia fuera del cuerpo. Esto era completamente diferente. Me di cuenta de que yo no era mi cuerpo. Lo que parecía ser mi cuerpo no era real. Me adentré más allá de la luz en la pura consciencia radiante. Me volví omnipresente. Mi individualidad se fundió con el éxtasis puro y absoluto. Me expandí. Me convertí en el universo. La sensación era indescriptible. Era una dicha total, alegría total. Lo siguiente que recuerdo es que la profesora me sacudía. Todos los alumnos se habían ido. Era el único que quedaba en clase. Volví a la consciencia humana. Esta sensación nunca me abandonó".

Después de esta iluminación, Robert acudió a los sermones del místico cristiano Joel Goldsmith, en Manhattan y después viajó a Encinitas, California, para ser iniciado como monje por Paramahansa Yogananda en la Self-Realization Fellowship; sin embargo, Yogananda dijo a Robert que su verdadero satguru era Bhagavan Sri Ramana Maharshi.

Una herencia de 14,000 $ de su recientemente fallecida tía permitió a Robert viajar a la montaña sagrada en la India en 1946 y encontrar al gran sabio quién lo ayudaría a entender completamente e integrar su propia experiencia de liberación.

"Para mí, está bien sentarme aquí y decir que el mundo no existe, que nada existe, pero cuando salgáis por esta puerta, el mundo os golpeará en la cara. Algunos de vosotros os deprimiréis porque tenéis que volver a casa por vuestros medios, tal vez. Os gustaría tener una relación. Algunos de vosotros os sentiréis deprimidos porque tenéis una relación y desearíais estar solos. Nadie es feliz. Todos piensan que hay algo erróneo en su vida. Algunos de vosotros os deprimís porque no podéis conseguir la iluminación.

Pensad en lo que estáis haciendo. Pensad en lo que estáis sintiendo. Así pues, empezamos con un programa. Y desde mi experiencia personal, encuentro que la Auto-indagación es el camino más rápido para el despertar, para algunas personas. Además, uno mismo se implica apasionadamente en la Auto-indagación. Como dije antes, es cierto que escuchar estas palabras y darse cuenta de que todo es consciencia puede despertarte. Pero eso solamente si estás preparado. Con estar preparado quiero decir transcender todas las cosas de las que estamos hablando, todas las emociones, todos los miedos, todas las penas y todas las frustraciones. Si realmente has transcendido esas cosas, eso es todo lo que tienes que hacer. Todo lo que tienes que hacer es escuchar la palabra y despertar. Pero para la mayoría de la gente no funciona así. Entonces, debes practicar alguna forma de sadhana.

La Auto-indagación es muy útil. Simplemente deja que los pensamientos vengan a ti y pregúntate de manera amable, "¿A quién le vienen estos pensamientos? ¿Quién está pensando estos pensamientos?

No miras el tiempo. Olvida el tiempo. No te preocupes de nada. Dedica el tiempo a ti mismo. La mayoría de personas no pueden dedicar tiempo a sí mismas. Mucha gente me dice que dedican mucho tiempo a sí mismas, pero si vas a sus casas la TV está encendida, la radio está encendida. Esto es lo mismo que si tuvieras a gente en tu casa. Cuando digo dedicar tiempo a ti mismo, me refiero en silencio. Toma el tiempo. Siéntate en una silla y observa tus pensamientos y empieza a preguntar, "¿A quién le vienen estos pensamientos? ¿Quién es este yo? ¿Cuál es la fuente del yo? ¿De dónde proviene?

Simplemente quédate sentado en silencio. No intentes no pensar, porque si intentas no pensar, tendrás pensamientos de los que no podrás deshacerte. Te llenarás de pensamientos si intentas no tenerlos. No hagas nada, absolutamente nada. Observas como vienen los pensamientos y de manera amable preguntas, "¿A quién le vienen estos pensamientos? Me vienen a mí. Yo los pienso. ¿Quién es este yo? ¿De dónde proviene? ¿De dónde surge? ¿Quién es el yo? ¿Quién soy yo?" Continua así. Los pensamientos vienen de nuevo. Vuelves a hacer lo mismo otra vez, otra vez, y otra vez de una manera tranquila y calmada."

Robert estuvo en la India durante aproximadamente los siguientes veinte años, visitando otros jnanis y regresó a Estados Unidos en los años sesenta y finalmente se instaló en Sedona hasta su muerte a la edad de 69 años.

Nunca se proclamó a sí mismo como un maestro, predicador o filósofo, añadiendo que no tenía nada nuevo que decir. Además, su mensaje no-dual había sido esclarecido en la doctrina del Vedanta Advaita como la enseñaron Adi Shankara y Sri Ramana Maharshi.

Robert fue relativamente desconocido durante su vida; solo un puñado de devotos se sentaban con él en su modesta casa. Las transcripciones de sus charlas se hicieron para uso exclusivo de sus seguidores excepto la publicación póstuma de su obra Silence of the Heart: Dialogues With Robert Adams (El Silencio del Corazón: Diálogos con Robert Adams).

"Cuando entiendas realmente quién eres, experimentarás una felicidad genuina. La felicidad que únicamente soñaste. La felicidad en el silencio, en el que nada acontece, pero eres feliz, siempre feliz, siempre en paz. Todos los dioses a los que has estado rezando durante toda tu vida, todos los budas en los que te has refugiado, los Krishnas, los Kalimas, los Shivas, el Cristo, Alá, todos se encuentran en tu interior. ¡Tú eres Eso! No existe un Dios externo a ti. No hay Buda, Dios y tú. Solo existe un Sí mismo y eres tú. Medita sobre esto.

Todos queremos ser felices. ¿Cómo ser feliz, qué tenemos que hacer? Siéntate contigo mismo, profundiza en tu interior y descubre la realidad sobre ti mismo, esto es: no eres el sujeto ni el objeto. No eres el observador ni lo observado. Tú eres el testigo de todas esas cosas. El testigo, todo lo que ves. Miras, observas, ves. Y finalmente no eres el que mira, no eres el que observa, no eres el que ve.

Eres como un jarrón. Un jarrón tiene espacio en su interior y en su exterior. El espacio interior no tiene ninguna diferencia con el espacio exterior. Cuando el jarrón se rompe, el espacio interior sale al exterior. Solo hay un espacio. Así pasa con nosotros. Tu cuerpo es el jarrón y parece que tengas que salir al exterior para conocer la verdad. El exterior parece estar dentro de ti. El exterior también está sin ti. Hay espacio ilimitado. Cuando trascendemos el cuerpo es como un jarrón roto. El Sí mismo de tu interior resulta ser el mismo que el Sí mismo del exterior. El Sí mismo se fusiona con el Sí mismo.

No hace falta esperar a que el cuerpo muera para que esto suceda, nos puede suceder ahora mismo. Puedes ser libre y liberado ahora mismo, si lo deseas. Lo único que tienes que hacer es dejar que suceda. Tienes que dejar ir todo aquello que te está manteniendo en la esclavitud, mentalmente. Escucha tu corazón. Obsérvate a ti mismo. Conoce tus sentimientos, tus emociones. ¿Son realmente tú? ¿Eres tus emociones? ¿Eres los sentimientos que observas? ¿De dónde vienen estos sentimientos? Pregúntate a ti mismo ¿Quién soy yo? ¿De dónde vienen estos sentimientos? ¿De dónde vienen mis pensamientos? ¿De dónde viene mi vida? ¿Quién está vivo? ¿Quién está creciendo, haciéndose mayor y muriendo? ¿Quién está jugando el juego? ¿Quién es el yo que está jugando el juego? ¿Quién soy yo?"

Al igual que muchos viajeros, he leído muchos libros, asistido a muchos encuentros, reflexionado, y a menudo pontificado, sobre muchas cosas. Por eso, cuando descubrí el material de Robert, o mejor, cuando el material de Robert me encontró a mí, supe instintivamente que la búsqueda había llegado a su fin.

Tal vez sean las agudas acotaciones de Robert, su directa franqueza, su acercamiento sencillo y compasivo. Y, además, a diferencia de muchos otros enfoques de la Nueva Era/Neo Advaita, sus enseñanzas se basan en una práctica específica de abordar la mente a través de la Auto-indagación, otorgándole no sólo dignidad, sino el poder de producir resultados palpables.

Además, se las apañó de alguna manera para cortar con la verborrea teórica e intelectualizante como solo alguien que ha transcendido su propia mente es capaz de hacer. En efecto, estar y empaparse, ante la presencia de alguien que emanaba el más profundo e inefable silencio ―sin embargo, paradójicamente de segunda mano a través de la palabra escrita― puede ser la única cosa en la vida que finalmente tiene un valor significativo.

"Debes querer ser libre. Debe llegar a ser lo primero antes que cualquier otra cosa. Todo lo que has hecho durante toda tu vida, solo es un juego, un juego que estás jugando contigo mismo, solo parece ser real. La única realidad es el Sí mismo y tú eres Eso. ¿Porque buscas otras cosas? Todo lo demás cuidará de sí mismo. Has de permanecer en el Sí mismo, solo en el Sí mismo. Cualquier otra cosa cuidará de sí misma de una manera hermosa. Eres espacio ilimitado, como el océano, como el cielo, omnipresente. Esta es tu verdadera naturaleza. Pero por alguna razón crees que eres un cuerpo, confinado en un pequeño espacio. Esto no eres tú. Es una ilusión. Eres la realidad absoluta omnipresente. Es tu verdadera naturaleza. Esto es lo que eres realmente.

Solo por pensar sobre estas cosas todo el tiempo, algo comienza a ocurrirte, algo maravilloso. No piensas en el tiempo o en el trabajo diario o en tus problemas. Para todos los pensadores, ¿quién piensa? Averigua ¿quién tiene esos problemas? Averigua quién eres en realidad, ¿quién soy yo? De ti depende despertar de este sueño mortal. Puedes continuar tal como estás ahora, con las cosas buenas y las cosas malas. A pesar de todo vives en un universo de dualidades, eso significa que por cada cosa buena hay una mala. Por cada una mala hay una buena. El mundo en el que vives es falso. Debes despertar a esta verdad.

Sé consciente de ti mismo, siempre. El mundo pasa por su propio karma. No tiene absolutamente nada que ver contigo. Tú perteneces a Dios. Todo lo que ves es Dios. Es por esta razón que debes evitar los juicios. Deja cada cosa en paz. Practicando estas cosas, te volverás radiantemente feliz. Todo el mundo quiere algo. Si tu mente para de pensar, ¿qué ocurre? Algunos de vosotros pensáis que no tendréis nada, que tendréis más problemas. Pero es al contrario. Experimentas la dicha, alegría y felicidad cuando no deseas nada. Por lo que sabemos, la gente desea algo y cuando lo consigue, se vuelven más desgraciados que antes.

Nada está mal. Todo está bien tal como está. No intentes comprenderlo ni imaginarlo. Déjalo en paz. Sucederá por sí mismo, manteniéndote en silencio y calmado. Tu mente se calma a causa de la realización. Déjala tranquila. En cualquier situación estate calmado. Déjala tranquila y silenciosa. El mundo no necesita tu ayuda. ¿No eres tú el mundo? ¿No eres tú el Creador? Tú creaste el mundo tal como es. Salió de ti, de tu mente. El mundo en el que estás, es una creación de tu propia mente. Cuando la mente se vuelve calmada, el mundo empieza a desaparecer. Y estás en divina armonía y felicidad. Además, la felicidad llega cuando paras de pensar, cuando paras de juzgar, cuando paras de tener miedo. Cuando empiezas a contemplar lo que es la felicidad. Todas las respuestas están en tu interior. Todo lo que estás buscando está en tu interior, todo.

Nadie puede ayudarte, excepto tu Sí mismo. Conoce quién eres. Tú eres el poder. Todo el poder del universo está en tu interior. Tienes todo el poder que necesitas. Todo está bien, sumamente bien. Siempre ha estado bien, siempre estará bien. Cuando te marches de aquí hoy actúa como un dios o una diosa. No actúes como un ser humano nunca más. Deja de compadecerte de ti mismo, diciendo que eres desgraciado. Mantente erguido. Conoce la verdad acerca de ti mismo. Sé el testigo de todos los fenómenos que ves y se libre. Paz."



Paula Marvelly, creadora y editora de The Culturium, ha pasado muchos años escribiendo sobre espiritualidad, la cultura y las artes. Tiene una licenciatura (con honores) en inglés del Royal Holloway College de la Universidad de Londres y obtuvo un postgrado de investigación en Filosofía en Estudios Europeos del Selwyn College de la Universidad de Cambridge. Es autora de dos libros.



miércoles, 26 de enero de 2022

HACIA EL SILENCIO, por Antonio Blay

 



Cuando yo inspiro, he de aprender a ser consciente de esa inspiración. Esa inspiración me conduce hacia dentro, pero llega un momento en que esa inspiración se detiene, se acaba.

Yo he de procurar seguir ese movimiento yendo hacia dentro, y un poco más adentro de ahí donde termina la inspiración. Por unos instantes estaré en una zona de vacío; luego surge la espiración. Yo he de estar atento y tratar de adivinar ese instante que antecede al movimiento de espiración.

Es decir, que he de utilizar ese movimiento natural de inspiración y de espiración como soporte para que mi atención, mi conciencia, se profundicen, y lo hagan hasta un punto, hasta una zona más allá del fenómeno, más allá del movimiento, más allá de lo que yo soy normalmente consciente.

Cuando he practicado esto, cuando sé lo que es conducir la conciencia un poco más adentro de donde termina la inspiración, cuando he conseguido captar el instante de donde procede el impulso de espiración, entonces puedo tratar de centrarme en ese momento, lugar y sensación del punto donde inciden la inspiración y la espiración, del punto donde sale este impulso a inspirar o a espirar. Porque ese punto es un punto, no una dimensión. Es decir, el punto que, en un sentido fisiológico, coincidiría con una zona determinada de nuestro sistema nervioso, y que, cuando se sigue mentalmente, conduce a un punto más allá de nuestras variaciones de conciencia, más allá de nuestro fenómeno de percepción. Nos conduce hacia un punto innominado, hacia un punto vacío, un punto que es un ventanal abierto.

Se trata aquí de un ejercicio sencillo, que en un momento dado querremos hacerlo y no podremos, pero que, sin embargo, en otros momentos saldrá muy bien.

Hemos de ejercitar lo mismo en ese otro momento que es nuestra vida cotidiana, cuando yo estoy hablando con alguien, cuando estoy en diálogo con alguien.

Cuando yo me expreso de un modo completo, completo en profundidad, en sinceridad, en conciencia de mí, cuando vivo una situación de expresión de un modo completo, el instante que sigue después de la expresión es un instante de vacío, de silencio; ahí es donde yo he de aprender a estar atento.

El instante en que se produce en mí una percepción y comprensión plena, y al decir plena quiero decir plenamente aceptada, es también aquel momento en que se produce en mí el silencio espontáneamente.

También cuando, de repente veo un paisaje grandioso, se produce en mí una exclamación y un instante de silencio. Igualmente, cuando he escuchado una obra musical extraordinaria, si yo estoy realmente centrado, se producirá en mí un silencio.

….

Antonio Blay

Del libro “Caminos de autorrealización (Yoga Superior)”

miércoles, 20 de octubre de 2021

«El miedo al silencio es el temor a quedarse a solas con uno mismo» -Preguntas a Enrique Martínez Lozano

Enrique Martínez Lozano (Guadalaviar, Teruel, 1950) es conferenciante y autor de varios libros en los que articula la psicología y la espiritualidad para potenciar el crecimiento del ser humano.

 

Usted predica el modelo no-dual de cognición. ¿En qué consiste?

Significa que tenemos mente, pero que somos más que la mente. Hay un modelo de conocimiento basado en el modelo mental, pero hay otro modo de conocer que está más allá del mental y a ése le llamamos no-dual. El modelo mental de conocer es el que hemos heredado y el que en Occidente alcanza la cota máxima con Descartes. Pero cuando se habla de experiencias de iluminación o místicas se alude a ese otro modo de conocer lo real que no pasa por la mente.

 

¿En la acelerada y bulliciosa sociedad actual se puede afirmar como lo hace que 'Somos silencio'?

Sí. Nuestro desvarío, nuestro engaño consiste en reducirnos al movimiento acelerado, al ruido, a quedarnos en cierto modo en la superficie a ciegas, que es uno de los puntos negros de nuestro momento histórico. Frente a esas trampas que nos empobrecen y nos hacen daño, incluso a nivel de salud, creo que es bueno abrirnos, experimentar. Cuando nos escuchamos bien lo que realmente somos es silencio. El silencio no significa lo contrario del ruido ni de la acción. Silencio es aquello que contiene tanto el ruido como el no ruido, la acción y la inactividad. Es decir, silencio sería como ese nivel profundo, en el que nos encontramos con nuestra verdadera identidad.

 

¿Hoy en día tenemos miedo al silencio?

Sí, siempre ha habido miedo al silencio porque denota el temor a quedarse a solas con uno mismo. Además, en este momento histórico ese miedo está reforzado porque nos encontramos en un tiempo en el que tenemos más que nunca estímulos (generalmente tecnológicos), compensaciones o huidas. No es fácil que la persona de entrada sienta atracción por el silencio. Esa atracción que se experimenta suele ser fruto o resultado de un camino o de un trabajo psicológico.

 

¿Cómo puede crecer el ser humano atendiendo a la psicología y a la espiritualidad?

Para entender la paradoja del ser humano, necesitamos reconocer en nosotros la existencia de un doble nivel. Uno sería el nivel de la mente, del yo, el aparente; y otro sería el nivel profundo, el de la quietud, del silencio, lo real, de la consciencia. La sabiduría consiste en compaginar ambos niveles, el nivel aparente en el que se envuelve nuestro yo y el nivel profundo en el que conectamos con nuestra verdadera identidad.

 

¿Cómo deben afrontarse las crisis vitales?

La crisis son siempre una oportunidad. Por eso, cuando se ha vivido, la persona termina agradeciéndolas porque se da cuenta de que gracias ellas ha crecido un poco más. Para afrontarlas hay que tener en cuenta las actitudes y las herramientas. La primera actitud es preguntarse para qué me pasa esto y qué puedo aprender de esto. En cuanto a las herramientas, tenemos la búsqueda de ayuda, el no quedarse en la rumiación o cavilación que tanto nos engaña y tanto daño nos hace, ejercitar la capacidad de no escaparnos del presente... Fundamentalmente se trata de aceptar la crisis cuando aparece y, al mismo tiempo, de no reducirnos a ella.

 

¿Cómo ve hoy en día la religión, la religiosidad y las diferentes religiones?

Espiritualidad es la dimensión profunda que nos constituye y religiones son lo que podemos tener. Las religiones han nacido en la historia como modos de expresar ese dinamismo profundo que llamamos la dimensión espiritual de la persona y a quien les sirvan me parece genial que las utilice. En todo caso, es fundamental darnos cuenta de que una religión es sólo un mapa y que lo importante nunca es el mapa. El mapa está al servicio de nuestra dimensión espiritual, eso sería el territorio. Las religiones pueden ser beneficiosas para la persona en tanto en cuanto se sitúen al servicio de la vida y de la espiritualidad. Lo peor que le puede pasar a una religión y a las personas que creen en ella es que ésta se absolutice, que se llegue a proclamar como la única verdadera y se confundan las creencias que se tienen con la verdad.

 

https://www.larioja.com/culturas/201701/28/miedo-silencio-temor-quedarse-20170128001245-v.html