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miércoles, 12 de abril de 2023

La ilusión del ser irreal en otras personas - Tara Brach

 

Es muy posible que nuestra sensibilidad hacia las noticias mundiales vaya disminuyendo a medida que el número de ellas aumente. En el periódico y en el Internet cada día aparecen tantos reportajes de personas que están en paro, huelgas de hambre, perdida de familiares, noticias de muertes, guerras, y desastres naturales. A medida que nuestra sensibilidad disminuye, nos vamos separando de las otras personas en nuestro mundo y de sus historias. De esta manera empezamos a ver a las otras personas como seres diferentes, “personas irreales.” Al menos que estemos despiertos en un estado de compasión, nos olvidamos de ver a las personas en las noticias como los seres humanos que realmente son. Aunque son exactamente como nosotros, no reconocemos al otro como “una persona quien mira por sus ojos o siente con su corazón.” Cuando las personas no nos parecen reales, nuestros corazones no pueden responder con auténtica compasión.

Al valorar a otras personas como seres humanos, vamos reconociendo lo que en realidad pasa en sus vidas; reconocemos sus historias. Sólo con ese reconocimiento, nosotros mismos nos abrimos hacia la compasión y podemos recibirlas con un corazón abierto.

¿Cómo nos hacemos conscientes de que estas personas son “reales”?

Una manera es hablar con los que no tienen mucho en común con nosotros. Así empezamos a reconocer el hecho de que detrás de nuestras máscaras, la persona delante nuestro también tiene los mismos miedos, los mismos sueños, el mismo deseo de dar y recibir amor. Al estar en un estado de presencia y escuchar profundamente, reconocemos su humanidad. ¿Qué pasa cuando estamos en un estado de presencia al escuchar? Cuando estamos en ese estado de presencia al escuchar, experimentamos un sentido de receptividad y apertura, mediante el cual formamos parte de aquella presencia. Sea lo que sea que llamemos a aquella presencia: Dios, conciencia pura, nuestra naturaleza o estado de ser puro, los límites entre lo interior y lo exterior se disuelven. Cuando estamos en esa presencia abierta, el otro llega a ser parte de nuestro corazón. Nuestro corazón se abre, se transforma, y el otro se transforma a una persona “real.”

La compasión puede ser descrita como el acto de sentir la vulnerabilidad y sufrimiento que forma parte de nosotros y todos los seres vivientes.

El florecer a la compasión también incluye la acción de sintonizarnos con la presencia del sufrimiento y respondiendo conscientemente.

Debido a nuestro condicionamiento social, rehusamos sentirnos vulnerables.

El camino de la compasión requiere nuestro valor y enfoque.

A medida que despertamos a la realidad de nuestra conexión con los demás, nuestros corazones se van llenando de ternura y nuestras acciones sirven para sanar al mundo.

Tara Brach

 

Las enseñanzas de Tara Brach combinan la psicología occidental y las prácticas espirituales orientales, la atención consciente a nuestra vida interior y un compromiso pleno y compasivo con nuestro mundo. El resultado es una voz distintiva en el budismo occidental, que ofrece un enfoque sabio y afectuoso para liberarnos a nosotros mismos y a la sociedad del sufrimiento.


sábado, 4 de diciembre de 2021

LA EXPERIENCIA DEL YO ES SOLO AMOR - por Deepak Chopra

 

 


Texto transcripto  del libro de papel y tinta  “El Camino hacia el Amor” de Deepak Chopra

 

El Yo que enseña Krishna en el Bagavad Gita es un aspecto eterno de la naturaleza humana que trasciende toda individualidad, todo cambio en el espacio y el tiempo. Hablando del inmortal  “habitante del cuerpo” , Krishna declara:

Las armas no lo cortan.

El fuego no lo quema.

El agua no lo moja. El viento no puede arrancarlo…

Es eterno y está difundido por doquier,

Sutil, inamovible y siempre el mismo.


Lo importante aquí es que el Yo es una experiencia real.

No se trata de un ideal alejado de la realidad de todos los días (que es lo que la mayoría de la mayoría de nosotros piensa del alma), sino que está tan próximo a ti, como el aliento. El Yo es la fuente del Amor y, por lo tanto, es más real que cuanto bloquea al amor: la ira, el miedo, el egoísmo, la inseguridad y la desconfianza. Esas cualidades, por muy extendidas que puedan estar en la sociedad, son temporarias; crecen con el tiempo y deben ser aprendidas. El Yo, por el contrario, está firme en la paz y la seguridad: solo conoce el amor, porque su experiencia es solo de amor.

Cuando interactúas con otra persona eres libre de sentirlo todo, desde el odio más profundo al más profundo amor. Puedes sentirte repelido o atraído; puedes expresar rechazo o aceptación. Pero en el plano del Yo siempre te encuentras con el prójimo en el Amor.

La persona que amas, refleja tu porción del amor universal. Si aprendes a mirar lo bastante a fondo, verás que tu realidad es solo Amor.

En un pasaje famoso los Vedas declaran:

Tal como es el microcosmos, es el macrocosmos.

Tal como es el átomo, así es el universo.

Tal como es el cuerpo humano, así es el cuerpo cósmico;

Tal como es la mente humana, así es la mente cósmica.

Éste versículo se puede simplificar en unas pocas palabras: tú eres el universo. Lo que una persona ve en rededor, desde el más ínfimo de los detalles hasta el más amplio de los panoramas, eso es parte de ti.

 

LA REALIDAD ES UN ESPEJO DEL ALMA.

El mundo, para la tradición védica, se divide en: realidad e ilusión. La realidad se forma de espíritu. Por ende, la tarea fijada a cada uno es atravesar el velo de la ilusión a fin de descubrir el espíritu en todo. La misma tarea tenemos ahora por delante.

El materialismo no tiene sitio para éste tipo de aseveraciones. Me descubro testigo de la debilidad que presenta el materialismo en todos los frentes

¿Qué es una plegaria curativa, sino un intento eficaz de abolir la diferencia entre la realidad interior y la exterior?

¿Qué es una remisión espontánea del cáncer, salvo la obediencia del cuerpo material a las briznas de intención albergadas por la mente?

Por terribles que sean, las tinieblas nunca extinguen del todo la chispa de Luz.

Una de las historias de Amor más conmovedoras que he leído sucedió entre dos enemigas durante el Holocausto. Una joven y devota católica estaba siendo sometida  a un horrible “experimento médico” realizado en Auschwitz. Quien dirigía su tortura clínica era también una mujer. La muerte vino con lentitud, pero al fin llegó. La joven católica susurró algo ininteligible, ante lo cual la médica dio un paso atrás, suponiendo que se trataba de una maldición. La joven alargó la mano, esforzándose por quitar algo de su cuello, y en un último instante logró tenderlo a su torturadora. “Para usted”, susurró al entregar su rosario a la médica; una última bendición al abandonar el mundo.

Un relato así despierta una oleada de esperanza. A todos nos gustaría creer que un alma redimida puede ayudar a redimir otra, aún en las profundidades de  terribles tinieblas. Si esto es verdad, el poder del Amor es tan grande como nos dicen las enseñanzas espirituales.

En el principio del camino, el amor es algo ansiado pero incierto, sofocado por el miedo y la ira, abrumado por la fuerza del odio. Al final, es una realidad donde NO EXISTE OTRA COSA QUE EL AMOR.

Lo que subsiste ahora es la más profunda de todas las curaciones: la curación del Amor

 

Deepak Chopra



domingo, 10 de octubre de 2021

Cómo nuestras creencias «crean» nuestra realidad- Nisargadatta

 

Esta última reflexión, nos remite al yo superficial. Este, es la autoimagen y el conjunto de ideas y creencias en los que asentamos erróneamente el sentido básico de nuestra identidad.

Pensemos en cómo, cuando éramos aún muy pequeños, empezamos a asumir del exterior, a modo de creencias incuestionables, ciertas consignas que definían cómo debían ser las cosas y, muy en particular, cómo teníamos que ser, sentir y pensar (lo decisivo no parecía ser «quiénes éramos,» sino el que fuéramos «de una determinada manera» y no de otra).

Los mayores nos juzgaban en función de estos «modelos,» y nosotros también comenzamos a medirnos con ellos y a concluir que éramos buenos o malos, torpes o inteligentes, adecuados o inadecuados, especiales o mediocres…

De este modo fuimos elaborando nuestra particular autoimagen. La identificación con esos modelos de comportamiento, con la visión del mundo que implican, y con los juicios sobre nosotros mismos que resultaron al compararnos con ellos, dio origen a nuestro yo superficial y a su particular sistema de creencias.

Algunas de estas creencias se han mantenido a lo largo de nuestra existencia, y otras han cambiado. Pero lo decisivo no es cuál sea su naturaleza, sino que, desde el momento en que nos identificamos con ciertas ideas, nos desconectamos de nuestro Fondo real y nos encerramos en nuestra mente; nos confundimos con lo que «creemos ser» y perdemos el contacto directo con lo que realmente somos. Esas ideas toman posesión de nosotros y se convierten en el sustituto vicario de nuestra verdadera identidad.

El yo superficial implica la identificación con todo un sistema de creencias: lo que cree sobre sí mismo e, indirectamente, sobre el mundo, los demás, sus relaciones mutuas… Este sistema lo ha ido forjando a lo largo de su existencia, es decir, se nutre siempre de su experiencia pasada.

El ego cae, de este modo, en una ilusión: cree ver «la realidad,» pero lo que «ve,» fundamentalmente, es el reflejo de sus propias creencias. Comienza a soñar. Queda encerrado en un círculo vicioso de ficciones, en un presente tergiversado, oculto por la sombra del pasado y abocado a un futuro que no es más que la prolongación de ese pasado, su reiteración tediosa y mecánica. Siempre esclavo de sí mismo, de su percepción limitada y parcial, se incapacita para experimentar nuevas formas de ser y estar en el mundo. En esta situación, todo deseo de cambio del yo superficial está frustrado de antemano o, como mucho, dará lugar a cambios superficiales, epidérmicos, pero siempre dentro de sus rígidas estructuras y estrechas fronteras. La Realidad, en toda su amplitud, riqueza y constante novedad, le es desconocida.

El ego sueña porque se mueve en el círculo cerrado de sus propias creaciones mentales. Una autoimagen mental define al yo, y, a su vez, estas ideas que tiene sobre sí condicionan su percepción del mundo, sus ideas sobre la realidad —pues las nociones acerca de lo que es «yo» y de lo que es «no yo» siempre son correlativas—.

«Cada uno ve el mundo según la idea que tiene de sí mismo. Según lo que crees ser, así crees que es el mundo».

Nisargadatta

Pocas figuras en la historia de la humanidad, por no decir ninguna, se asemejan a la identidad única del sabio hindú Sri Nisargadatta Maharaj que hasta 1981, fecha de su muerte, fue visitado en su humilde casa de los suburbios de Bombay por miles de personas que buscaban la verdad, el sentido de la vida.

Toda esta sabiduría se habría perdido de no ser por Maurice Frydman que grabó las conversaciones que tuvo Maharaj con cientos de personas. De esta recopilación surge y escribe el libro “Yo soy Eso” que han leído y siguen leyendo millones de personas en el mundo.

Al principio de “Yo soy Eso” podemos leer las sencillas palabras de Nisargadatta que inspiraron a muchas mentes para realizar un cambio fundamental en sus consciencias y al fin y por tanto en la consciencia de toda la humanidad.

domingo, 10 de enero de 2021

¿Qué es la realidad? - Sebastián Rosety

¿Te has preguntado alguna vez, qué es la realidad? Seguramente, no. Ahora es el momento de preguntártelo...

Es difícil contestar a esta pregunta. Si nos preguntamos qué es la realidad, difícilmente encontraremos una respuesta ciertamente satisfactoria. Seguramente, lo que nos vendrá será... ¿La realidad?. La realidad es esto, lo que esta pasando ahora, lo que estoy viviendo, experimentando, percibiendo..., en este momento.

Si nos quedamos con esta simple respuesta es como si nos quedáramos cortos en la investigación, es como si no nos dejara dicha respuesta, totalmente satisfechos. Quizás, a esta pregunta debería acompañarnos otra... ¿Cómo surge la realidad? ¿Cómo se crea la realidad? Porque, en el fondo, la gran pregunta sería esta.

Es cierto, que estamos experimentando una experiencia continuamente, pero..., ¿cómo se crea esta experiencia o de dónde surge esta experiencia que estoy percibiendo ahora? ¿Hay una experiencia afuera tal como la vemos, o la experiencia la crea o la proyecta nuestro cerebro, tal como un proyector puede proyectar una película?

Y mas allá de todo ello... ¿la realidad vista, percibida o experimentada, es auténticamente real o es relativamente real? Entiendo por auténticamente real aquello que no cambia bajo ninguna condición o en ningún momento o, dicho de otra manera, aquello que no depende de nada para existir.

Si miras y reflexionas atentamente, te darás cuenta, que la realidad que vives depende de ti para existir, o dicho con mas claridad, depende de tu consciencia para existir. Si no fueras consciente no podrías experimentar ninguna realidad. Dicho esto, verás con claridad que toda experiencia depende del sujeto conocedor para existir, si no hay sujeto conocedor no hay experiencia conocida.

Necesito que te pares un momento y veas esto con claridad. Es necesario que ambos, el escritor (yo) y el lector (tu), estemos de acuerdo. La investigación tenemos que llevarla a cabo los dos, para que sea válida para ti.

¿Estás de acuerdo? Si no hay sujeto no hay verbo, ni predicado. Yo (sujeto, el que conoce); verbo (el conocer, el percibir, el hacer...); y predicado (el objeto percibido o experimentado).

Por lo tanto, es claro que si no hay sujeto, no hay predicado o dicho de otra forma, si no hay nadie que experimente no puede haber experiencia percibida.

Por ello, toda la realidad que ves o percibes es relativamente real, es decir, depende de ti. Y no solo depende de ti para existir sino que la experiencia que experimentas, tu mente la va a teñir con tu forma o punto de vista particular. Lo que quiero decir es que una puesta de sol percibida por mil miradas diferentes, será una puesta de sol única y relativa para cada uno de esos mil espectadores. Cada uno de ellos la verá, la percibirá a su manera, en función de su estado de ánimo; de su punto de vista; de sus creencias; de su forma de ver las cosas; en definitiva de su programación mental. Esto ya lo sabes... es fácil de comprender y ya lo has pensado o lo has comentado en alguna otra ocasión. El problema es que se te olvida continuamente, una y otra vez, defiendes tus puntos de vistas que no son auténticamente reales, solo son relativamente reales. Tampoco pasaría nada si esto no creara sufrimiento pero... lo crea. Lo que quiero decir, y espero que estés de acuerdo conmigo, es que creer que algo es verdad, siendo solo relativamente real crea confusión y mucho sufrimiento. Si crees que intrínsecamente un día nublado es feo y es desagradable, tu estado de ánimo va a estar influenciado por ese punto de vista relativo. Decir relativo es decir relativamente real o falsamente real, en el sentido de que no es absolutamente o auténticamente real. ¿Lo ves claro?

En otras palabras..., ¿quién crea "realmente" la realidad?

Tu mente.

Tu mente crea tu realidad relativa. Y en el fondo lo sabes. Cuando digo tu mente, me refiero a tu forma de pensar; a tu sistema de creencias. La mente..., tu mente..., tiñe completamente cada una de las experiencias que aparecen ante ti, creando una realidad relativa que causa mucho sufrimiento.

Un día nublado, realmente, no es intrínsecamente feo..., es simplemente un día nublado..., nada más.

Ahora, es necesario que pares de leer y veas con claridad esto.

Necesito que estemos de acuerdo en esta investigación que estamos llevando a cabo.

¿Seguimos?

Por lo tanto, ante cada situación que nos toca vivir en la vida cotidiana, la mente, nuestra mente..., está interpretando cada momento experimentado. No estamos experimentando una realidad absoluta, estamos experimentando una realidad contada, la que "yo me cuento", cuando me identifico con la mente.

Por lo tanto "la vida, tu vida..., no es lo que percibes sino lo que tú (tu mente) te cuentas de lo que percibes".

Es como una especie de realidad virtual. Una película que, continuamente, te vas contando, o mejor dicho te va contando tu mente. Lo peor de todo es que te confundes con lo que te cuenta tu mente, ese yo pensamiento que te cuenta o se cuenta que esto es así y no lo duda. Sería bueno, porque de ello depende tu felicidad, que observaras a ese "falso yo", que te dice continuamente lo que tienes que hacer o lo que no tienes que hacer porque ese "yo", no eres tú.

¿Cómo? Te estarás preguntando...

Entonces, si no soy el que piensa ¿Quién soy yo?

domingo, 24 de mayo de 2020

El mundo no es una ilusión- por Steve Taylor

Uno de los mayores mitos sobre la espiritualidad es el que revela que el mundo es una ilusión. Según el mito, cuando "despertamos" o nos iluminamos, nos damos cuenta de que el reino físico de las cosas es sólo un sueño. El mundo y todos los acontecimientos que se producen en él son vistos como un espejismo. Sólo el espíritu es real, el cual existe por encima y más allá del mundo físico.

Uno de los problemas con este punto de vista es que conduce a tener una actitud desapegada e indiferente hacia los acontecimientos mundanos. ¿Qué importa si millones de personas sufren de pobreza y hambre? ¿Qué importan las guerras o la catástrofe ecológica? ¿Por qué debemos molestarnos en luchar por causas sociales o contra problemas globales? Todo es parte del sueño, así que nada de eso tiene importancia.

Esta actitud se justifica a menudo haciendo referencia al concepto hindú de maya, que a veces se traduce como "ilusión", pero su significado real se acerca más al de "engaño". Maya es la fuerza que nos engaña al pensar en nosotros mismos como entidades separadas y que el mundo consiste en fenómenos independientes y autónomos. En otras palabras, maya nos impide ver el mundo como realmente es. Nos ciega para no ver la unidad que hay detrás de la aparente diversidad. Nos impide ver el mundo como brahman, o espíritu. Así que no significa literalmente que el mundo es una ilusión, sino que no es lo que parece. Significa que nuestra visión del mundo no es completa ni objetiva, que hay realmente más de lo que vemos superficialmente.

La idea del mundo como una ilusión a veces se asocia específicamente con la filosofía hindú del Vedanta Advaita (o no-dualidad), pero esta interpretación del Advaita proviene de un malentendido similar. El filósofo del Vedanta Advaita más influyente fue Samkara, quien vivió durante los siglos octavo y noveno. Sankara hizo famosas tres declaraciones (más tarde reformuladas por Ramana Maharshi y otros): "El universo es irreal. Brahman es real. El universo es Brahman". Si las dos primeras declaraciones se toman solas y fuera de contexto ―como suele hacerse― sugieren una dualidad entre el mundo y el espíritu: el mundo es una ilusión y sólo el espíritu es real. Pero la tercera afirmación, que a menudo se pasa por alto, invierte completamente esto. La tercera afirmación dice que el universo es espíritu, y por lo tanto el universo es verdaderamente real. Sankara no está diciendo literalmente que el universo es irreal, sólo que no tiene una realidad independiente. Depende de brahman para su existencia; está impregnado de brahman, y no puede existir sin él.

Ramana Maharshi, quizás el mayor sabio hindú del siglo XX, sostuvo una opinión similar. Explicó que el mundo no es irreal en sí mismo. Sería irreal cuando lo percibimos puramente en función de su apariencia y sólo vemos objetos que interactúan separadamente unos con otros en vez de percatarnos del espíritu subyacente. Ese mundo es irreal, de la misma manera que un sueño es irreal, porque está basado en la ilusión del engaño. Pero en sí mismo el mundo es inseparable del espíritu. Es una manifestación del espíritu.

Esto es exactamente lo que el despertar revela ― no que el mundo sea una ilusión, sino que el mundo tal como lo vemos normalmente es incompleto, una realidad parcial. En el despertar, el mundo realmente se vuelve más real, en parte en el sentido de que se vuelve más tangible real y vivo, más vívido e intenso, pero también en el sentido de que se infunde con el espíritu. En el despertar, nos damos cuenta de que no hay dualidad, ni materia ni espíritu, ni materia ni mente. Nos damos cuenta de que el mundo físico y el mundo espiritual son uno, sin distinción. El mundo está gloriosamente infundido con espíritu y es gloriosamente real.

Sin embargo, la idea de que el mundo es una ilusión es atractiva para muchas personas, ya que ofrece una forma de eludir los problemas. Si usted está enfrentando dificultades en su propia vida, y si el mundo está lleno del sufrimiento de sus semejantes, entonces es reconfortante y conveniente decirte a ti mismo: "Bueno, todo es sólo una ilusión, así que no hay necesidad de preocuparse". En otras palabras, ofrece un medio de evasión espiritual, es decir, usamos las creencias espirituales como una forma de escapar de los problemas que necesitan abordarse.

Una actitud similar se aplica a veces al cuerpo. Después de todo, el cuerpo está hecho de las mismas cosas que el mundo, por lo tanto si el mundo es una ilusión, el cuerpo debe serlo también, o al menos puede ser visto como algo diferente e inferior a la mente o al espíritu. Hay una dualidad entre el espíritu y el cuerpo, así como hay una dualidad entre el espíritu y el mundo físico. Esta actitud puede conducir a una actitud hostil y represiva hacia el cuerpo, una actitud de disgusto hacia sus funciones e impulsos animales, incluyendo el sexo. Esta actitud, por ejemplo, es ilustrada por las primeras enseñanzas gnósticas cristianas, que sostenían que toda la materia es malvada y que el cuerpo es una prisión de la que hay que escapar. Pero de nuevo, en el despertar esta dualidad se revela como falsa. El cuerpo está infundido con espíritu y es uno con el espíritu. Como Walt Whitman escribe en "Yo canto al cuerpo eléctrico", después de enumerar decenas de diferentes partes del cuerpo, "Afirmo que estas cosas no sólo son los poemas del cuerpo, sino también del alma. Afirmo que son el alma".

 

Fuente: Psychology Today

 

sábado, 19 de enero de 2019

-¿Qué es real?- por Owen Waters

 

MATERIAL TRADUCIDO DEL INGLÉS POR TAHÍTA DESDE http://www.spiritualdynamics.net/

 

Una de las principales razones de experimentar la vida en la Tierra es descubrir lo que es real.

Nos pasamos la vida viniendo aquí, ir allí, tratando esto, tratando aquello.

Adquiriendo cosas físicas y, finalmente, dejándolas ir.

Las experiencias de vida pasan como agua bajo el puente.

Una constante en todas las realidades siempre cambiantes de la vida es el observador interno. Este aspecto de su ser interior está presente en todas las experiencias de la vida, observando, aprendiendo, recordando ...

Sin embargo, cuando profundizamos más en esto, llegamos a la base subyacente de toda la conciencia, la conciencia de que existimos.

Esta conciencia fundamental se puede resumir en dos palabras: "YO SOY" .

Somos puntos de vistas individuales de la gran presencia YO SOY, la conciencia de Todo Lo Que Es, el Infinito Ser incluyente e abarcante.

La conciencia es la realidad. Las experiencias pueden cambiar de minuto a minuto, pero por debajo del flujo de experiencias permanece esta percepción constante, un sentido del Ser que dice:"YO SOY."

La vida se trata de experiencias que se desarrollan en diferentes lugares en el espacio y el tiempo. El espacio, sin embargo, es sólo una construcción de la conciencia del Creador. El concepto de espacio fue creado para permitir que exista una infinita variedad de puntos de vista.

El tiempo es también una construcción de la conciencia.

El tiempo nos permite movernos en el espacio, lo que hace posible los hechos y experiencias.

La materia física es una construcción de la conciencia?

La materia está compuesta de energía, y la energía, al igual que todas las cosas en la vida, es una construcción de la conciencia.

DEFINICIÓN DE ENERGÍA

La energía es conciencia comprimida..

Cada unidad de energía está formada por vórtices rotativos de intención. Estos vórtices se impulsan en conjunto para formar una pequeña esfera de conciencia comprimida en su centro, que se convierte en una partícula de energía viva.

La Intención y Amor en movimiento son los principios originales, fundamentales, que se utilizan en la creación del Ser Infinito del Universo. Como el pensamiento y el sentimiento, estos aspectos del ser operan como complemento, uno del otro, y sin embargo, cada uno puede ser definido como un principio fundamental.

Cuando la intención, el principio del pensamiento y el amor o el principio del sentimiento se ponen en movimiento, uno invoca al otro. La misma acción complementaria se produce en el electromagnetismo cuando se activa la electricidad. Los electrones - partículas de intención original comprimida - invocan un campo magnético complementario en el espacio.

La estructura del espacio es creada por el aspecto Amor del Creador.

El amor es el aspecto del Ser Infinito que proporciona la matriz de soporte sobre la cual todo es construido. Desde el punto de vista de la física, la estructura del espacio se define como una energía pura, inerte magnética. Se la suele llamar éter, pero sus propiedades no fueron comprendidas totalmente hasta el momento.

Los físicos, en su mayoría, no creen en el éter, no creen  en un aspecto Divino, como resultado, no tienen idea de por qué las partículas de energía exhiben conciencia.

Todo el universo fue formado bajo los principios de Intención y expresión, lo que hizo posible facetas como el tiempo, el espacio, la energía y la materia.

Un universo en movimiento hace posible los cambios que llamamos experiencia.

Pero si la vida está en constante cambio, ¿Qué es permanentemente real?

La realidad permanente se puede encontrar en estos aspectos fundamentales de Intención y Amor en movimiento.

El Ser Infinito es la realidad subyacente. El Ser Infinito está en todo lo que existe y nunca cambia. Ser es potencial puro, mientras que hacer es actuar sobre este potencial.

La realidad subyacente del Ser Infinito es el estado de Ser completo.

El Ser Infinito es real. Él nunca cambia. Él ES siempre, simplemente ES.

¿Cómo conectarnos con la realidad?

A través de la meditación, el silencio, o re-afirmaciones como: "Yo soy el Ser Infinito".

Así podemos construir nuestra conexión diaria con la verdadera realidad interior.

Cuando hacemos de la espiritualidad la prioridad número uno al comienzo de cada día, entonces la meditación diaria se convierte en algo fácil a toda hora.

Al construir este puente con la realidad interna, no solo sumamos más Luz a nuestra vida sino que ayudamos a cambiar la mente colectiva en dirección a la iluminación.

Owen Waters

 

http://www.spiritualdynamics.net/