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martes, 20 de septiembre de 2022

Equilibrio divino - J. Circosta

 


Hace unos días comencé a pensar en el hecho de que todos somos Seres Divinos escondiéndonos y viviendo debajo de la estructura de nuestro cuerpo exterior.

Desde allí me pregunté, si eso es cierto, ¿por qué nosotros, como humanos, no estamos completamente equilibrados en nuestras elecciones cotidianas? ¿Por qué buscar otras opiniones y no escuchar lo que sentimos es inherentemente correcto? ¿Por qué reaccionamos y respondemos a las influencias negativas en lugar de buscar soluciones pacíficas?

 ¿Es porque usamos nuestra lógica en lugar de dejar que nuestro verdadero espíritu guíe el camino? ¿Cómo podríamos encontrar un equilibrio divino, una especie de homeostasis que refleje nuestra verdadera naturaleza espiritual divina?

Con estas preguntas, me encontré con un blog que pone esta idea en una perspectiva perfecta y pensé que todos deberíamos parar y escuchar las perspicaces palabras de Jennifer Circosta, Entrenadora de Bienestar Emocional:

 

No puede vivir en su equilibrio personal hasta que comience a investigar y distinguir entre los dos lados opuestos que corren a su lado. Algunos llaman a esta aventura vivir en extremos o balancear el péndulo entre fiesta y hambruna. En pocas palabras, es un acto de conocer sus límites para comprender su centro.

En su exploración de este hilo único y Divino de la existencia personal, debe permanecer cerca de su espíritu, tratar de ir más allá de sí mismo solo crea pequeñas fracturas en el todo. Su equilibrio interno, esa corriente central de ser sin fisuras no tiene nada que ver con personas, lugares y cosas fuera de usted.

 Sin embargo, la mayoría de las personas ofrecerán sus opiniones, críticas, orientación, conocimiento y experiencia personal basados ​​en su propia comprensión de sí mismos, pero no necesariamente en su comprensión. Todo está dentro de su estructura personal y punto de equilibrio y, a menudo, aquí es donde se establece la confusión.

 Las distintas líneas que definen sus parámetros personales se vuelven borrosas y sin ese fuerte conocimiento del ser interno, puede perderse entre las costuras. Comienza a adivinar qué es verdad para usted y, lamentablemente, desconfía de sí mismo, de su conocimiento y de todo lo que aprendió personalmente por experiencia.

Como resultado, su barómetro interno está mal utilizado, se siente fuera de lugar y con una gran pérdida de calma y estabilidad interna.

 El equilibrio personal se mueve y fluctúa dentro de usted; por lo tanto, solo usted puede descubrirlo. No puede encontrarlo fuera de sí mismo, debe entrar en las sutilezas internas para comprender. Debe formar una relación con el alma para discernir. Debe ser paciente y esperar a que su sabiduría interior le ilumine, le haga avanzar fuerte y equilibrado. Cuando hace esto, cuando escucha a su propio espíritu que le guía y le enseña a través de ambos lados de su centro, su estado de equilibrio se convierte en Equilibrio Divino.

 

Ejercicio de descubrimiento:


Practique cambiar su mirada de lo externo a lo interno.
Cuando se encuentre desafiado en cualquier marco, en lugar de buscar las opiniones y consejos de otros, practique sentarse con su energía para buscar su propia guía. Cuando no sabe qué hacer... no haga nada. Sea paciente y tenga coraje, espere en su Espíritu. Cuando surjan ansiedades, respire más profundo. Recuerde que confía en su camino y confía en sí mismo y está dispuesto a permitir que sus próximos pasos se revelen de forma natural y orgánica. Practique trabajar con su propio conocimiento, orientación interna y experiencias personales.

 

Confíe en ellos explícitamente para que realmente pueda comenzar a vivir su vida en equilibrio divino.

 

~ J. Circosta

viernes, 5 de agosto de 2022

FELICIDAD, PACIENCIA Y AGRADECIMIENTO




La felicidad es aquella condición cuando ya no sientes la necesidad de esforzarte por conseguir la felicidad.

En otras palabras, el camino hacia la felicidad paradójicamente consiste en dejar de intentar ser feliz; dejar de creer que deberías ser feliz; dejar de creer que tengas el derecho a ser feliz… porque estas maneras de abordarlo te harán infeliz.

El problema que afrontamos es que estamos intentando emplear un sistema de supervivencia (nuestra mente racional, es decir, nuestros pensamientos) para ser felices – una tarea por la que nunca se evolucionó y por lo que  decididamente no está hecho. La parte observadora de nuestra mente y nuestros cuerpos son mucho más útiles.


 

La felicidad es un fenómeno emergente.  Esto significa que no puedes hacer algo para que ocurra; sólo puedes crear las condiciones en las que puedes aumentar las probabilidades de que surja. Piensa en el fenómeno de los murmullos de estorninos – los hermosos patrones cautivantes espontáneamente formados,  creados cuando se congregan miles de estorninos. El estornino individual sólo puede poner de su parte lo mejor que pueda. Los resultados sin embargo cortan la respiración.

La paz y la felicidad siempre están ahí, dentro de nosotros, como el agua profunda y tranquila que yace pocos metros por debajo de la superficie atormentada del mar. Sin embargo, si tu punto de vista está limitado al barco en la superficie del mar, no puedes ver, ni experimentar la tranquilidad que siempre está ahí – constante, inmutable y no afectado por las perturbaciones efímeras de la superficie.

El estado natural de nuestra mente es de paz y ecuanimidad. Las perturbaciones de esta tranquilidad están creadas no por los eventos de la vida, sino por nuestros pensamientos sobre tales eventos.

Nuestra tarea principal consiste en “quitarnos a nosotros mismos del medio” de manera de que podamos experimentar la paz y la conexión que llevamos dentro de nosotros – siempre. Cuando digo “quitarnos del medio” me refiero a tranquilizar nuestra mente racional, ver nuestros pensamientos por lo que son – simplemente eventos mentales que surgen, existen durante un tiempo y luego desvanecen – calmar el parloteo mental constante que agita la superficie de nuestra mente lo que hace invisible la tranquilidad.

La felicidad no se encuentra en la compra ni en el acúmulo de cosas. El sentimiento agradable que tenemos cuando compramos un coche nuevo no es más que sentirnos momentáneamente libres del deseo – un deseo irónicamente creado por las personas que fabrican el coche en los principios.

A todos nos encanta recibir instrucciones claras – una guía del tipo 1),2),3)… a),b),c) . Cada persona es diferente y por tanto la felicidad tendrá una pinta diferente para cada persona. Sin embargo, la esencia es la misma. Comparto lo siguiente:

La norma “sagrada”, la base, es conocer y aceptarte a ti mismo tal cómo eres.

Vamos a dejarlo claro, esto es un proyecto que te llevará más o menos… el resto de tu vida, así que empieza por aceptar esto. No hay atajo. Pero no pierdas la esperanza. Empezamos a fijarnos en cambios beneficiosos nada más demos el primer paso en “el camino”. La mayoría de las personas sobrestiman lo que pueden conseguir en un año pero seriamente subestiman lo que pueden lograr en diez años. Así que permite que la paciencia y la humildad sean tus compañeros de viaje.

La práctica diaria de la meditación con una actitud de curiosidad abierta, cariño hacia ti mismo y sentido del humor, proporciona una plataforma y un punto de vista diferente y mucho más útil – un ancla en el momento presente, es decir, en la realidad tal como es. Cuando respondemos a la realidad a medida que se despliega en el presente (en vez de responder a nuestros conceptos/pensamientos inconscientes sobre la realidad), salimos de nuestro “piloto automático” normal y abrimos la puerta a hacer las cosas de manera diferente. Permite que la paciencia y la humildad sean tus guías.

Dos cosas más: El agradecimiento y la compasión:

El agradecimiento: La evolución nos equipó para sobrevivir  y no para ser felices. Esto significa que tenemos una tendencia natural a encontrarnos atraídos por las experiencias negativas. Si durante tu día te ocurren nueve cosas buenas y una cosa no muy agradable, normalmente te acordarás de la cosa desagradable. Esto es una distorsión que ya sabemos que existe y tiene sentido corregirlo. El hábito del agradecimiento nos ayuda a estar más presentes en nuestras vidas. También llena nuestro corazón de alegría cuando apreciamos por ejemplo, el simple pero milagroso hecho de estar vivos y de tener el regalo de la consciencia.

La Compasión – compasión por los demás y por nosotros mismos. La compasión en este sentido no tiene nada que ver con la lástima; es simplemente el reconocimiento de una verdad, es decir: todos quieren ser felices y todos quieren evitar el sufrimiento. La compasión es reconocer el sufrimiento que compartimos con todos (producido por la ignorancia)  y el deseo de aliviarlo. La autoestima sin la autocompasión es arrogancia – algo esencialmente vacío que normalmente esconde una profunda inseguridad o vergüenza. Con la autocompasión, la autoestima verdadera surgirá como consecuencia natural.

Geoffrey Molloy


 

miércoles, 20 de octubre de 2021

La paz resulta de desarrollar las actitudes de paciencia y humildad - Geoffrey Molloy

Cuando digo paciencia me refiero a la paciencia de estar realmente presente en tu vida. Me refiero a la paciencia del jardinero que entiende que el cultivo de sus hortalizas es un proceso sobre el que tiene poco control real.  No puede cambiar ninguna característica importante de lo que está cultivando; esto depende de un código genético contenido en la semilla. Su trabajo consiste simplemente en crear las condiciones adecuadas para sacar todo el potencial contenido dentro de la semilla según su ADN (su programación).

La paciencia significa aceptación de ese hecho. Algunas cosas pueden ser cambiadas por “hacer” algo, por “forzar”, pero un cambio profundo y duradero sólo puede suceder cuando cambiamos nuestra percepción y esto viene con una actitud de “estar” más que con la actitud de hacer; de observar en vez de reaccionar, no puedo forzar el cambio real, pero sí, puedo crear las condiciones adecuadas para que ocurra.

El verdadero cambio ocurre cuando nuestra percepción cambia. Gran parte del sufrimiento en la vida se produce por empujar, manipular, forzar, intentar, pensar, juzgar. Surge de la creencia de que debo sentirme diferente a cómo me siento ahora. La paciencia, por el contrario, significa aceptación, lo que a su vez significa que en lugar de reaccionar a los sentimientos incómodos, rechazándolos o intentando cambiarlos, aprendemos a convivir con ellos con curiosidad abierta, agradecidos por lo que tenemos y agradecidos por la lección que ofrece la vida – incluso si al principio no está claro cuál puede ser la lección. Este proceso  también es el proceso por el cual desarrollamos la confianza en el proceso de la vida. Cuanto mayor sea nuestra confianza en el proceso de la vida, tanto mayor será nuestra capacidad de vivir con incomodidad.

La humildad es saber y aceptar que sé muy poco, que nuestra especie sabe muy poco. La humildad es lo opuesto a la ignorancia.  Leí una cita maravillosa el otro día: “Con gran ignorancia viene gran certeza”.  Una actitud de humildad crea el espacio para experimentar asombro frente el universo, ser sorprendido por el planeta en el que me encuentro. La humildad nos permite conectarnos directamente con nuestras vidas en vez de a través del prisma distorsionado de nuestras expectativas. La humildad nos libera de la necesidad de tener razón. La humildad abre el camino a una conexión más profunda con nuestras vidas.

¿Cuánto del sufrimiento de tu vida tiene sus raíces en la impaciencia?

¿Cómo afectaría a tu vida ser más paciente?

¿Cómo lo que ya crees que “sabes” que es verdad te impide ver lo que es la verdad?

¿Qué es lo que realmente sabes?

¿Qué puedes saber de verdad?

 

Geoffrey Molloy

https://www.esfacilsisabescomo.com

 

martes, 12 de octubre de 2021

Cómo cultivar la bondad cuando otras personas te vuelven loco - Kimberly Brown

Traducido con Amor desde...https://tricycle.org

Puede que haya algunas personas en tu vida en este momento (tal vez vivas con ellas, tal vez no) con las que te sientas enojado o frustrado. Está bien. 

El año pasado, muchas de nuestras relaciones se han visto tensas. Muchos de nosotros trabajamos desde casa, los niños no están en la escuela y estamos con parejas, niños o compañeros de cuarto todo el tiempo. Esto puede causar conflictos y molestias. Además, debido a que es un momento tan estresante, con distanciamiento social e incertidumbre económica, muchos de nosotros simplemente nos sentimos más irritables e impacientes, tanto con nosotros mismos como entre nosotros. 

Cuando estás molesto con alguien, estás sufriendo sentimientos difíciles como la ira y la frustración. Y es probable que la otra persona también esté sufriendo. La bondad es uno de los recursos para orientar tus pensamientos, palabras y acciones para aliviar ese sufrimiento y evitar causar más sufrimiento. 

Bondad no significa simplemente ser amable o fingir que te preocupas. Cultivar la bondad significa abrir su corazón, con paciencia y atención, a tus sentimientos dolorosos y a los sentimientos dolorosos de otras personas. Entonces, cuando estás enojado con otra persona, es importante reconocerlo. Presta atención a eso. Siéntelo en tu cuerpo. Incluso podrías decirte a ti mismo: "Estoy molesto en este momento, estoy conteniendo la ira". 

Las otras personas son quienes son. Tienen sus propios sentimientos y puntos de vista, y no nos corresponde a nosotros obligarlos a hacer o decir lo que queremos que digan. Aunque alguien más haya hecho algo hiriente, eres responsable de tus sentimientos. Tus sentimientos son tus sentimientos, y solo tú puedes cuidarlos. 

Ahora bien, esto no significa que dejemos que la gente nos haga daño. Si son peligrosos o causan daño, entonces podríamos elegir distanciarnos. Pero si simplemente son frustrantes, o no nos escuchan, o estamos enojados con ellos por un desacuerdo, entonces podemos usar nuestra sabiduría para comprender que lo que hacen y cómo lo hacen no depende de nosotros. Y podemos hacerlo reconociendo que, al igual que nosotros, ellos quieren ser felices y no sufrir. 

Todos, incluso los peores, queremos ser felices, tener amor, una mente en paz y satisfacción, incluso si no sabemos cómo hacer que eso suceda. Entonces, cuando nos hemos ocupado de nuestros sentimientos, nuestro cuerpo y nuestra mente, también podemos extender nuestra bondad y comprensión a la persona difícil. 

Extender nuestro corazón, ser pacientes, ofrecer amabilidad, no significa olvidar o simplemente ignorar cómo te han tratado o lo que sucedió con tu amigo o familiar. Lo que hace es ayudarnos a ver nuestras propias emociones y reacciones con claridad. Al ver la situación con claridad, podemos elegir cómo responder. En lugar de reaccionar sin pensar, por costumbre, podemos usar nuestra sabiduría y elegir lo que queremos hacer. Podríamos elegir hablar con esta persona o reconocer nuestra parte en el problema. Cualquier cosa que elijamos vendrá de una mente clara y firme. 

A continuación, se muestra una meditación para cultivar la bondad, tanto para ti como para una persona que te ha resultado frustrante o molesta. Esto se puede practicar todos los días, tal vez diez minutos por la mañana o diez minutos antes de acostarse. Otro momento en el que es bueno practicar esto es cuando te sientes tentado a gritar o criticar a esta persona o quejarte de ella con otra persona. Antes de hacer eso, has una pausa para hacer esta meditación muy brevemente para no reaccionar con ira, sino elegir cómo actuar con la mente y el corazón claros. 

PRÁCTICA 

Quédate quieto, quédate tranquilo y tómate tu tiempo para acomodarte en tu asiento. Toma algunas respiraciones conscientes, inhalando y exhalando a tu propio ritmo. Puedes cerrar los ojos o, si tienes sueño, mantenerlos abiertos con una mirada suave y desenfocada. Date permiso para relajarte, estar aquí en este momento. 

Dirige tu atención al centro de tu corazón, el centro de tu pecho, con la intención de conectarte contigo mismo. Haces esta conexión imaginando que te estás mirando en el espejo o imaginándote a ti mismo como un niño, o simplemente sintiendo tu presencia aquí mismo, contigo. Y repítete esta frase en silencio, como si te la estuvieras regalando: 

Que permanezca pacífico y feliz. 

Que permanezca pacífico y feliz. 

Que permanezca pacífico y feliz.

Puedes soltar esta conexión contigo mismo y con esta frase. Devuelve tu atención al centro del corazón, donde te conectarás con una persona difícil, una persona que te está frustrando. Puedes imaginarlo como un niño o como lo conoces; sólo ten la sensación de que está aquí contigo. Y dale esta frase en silencio, como un regalo de bondad: 

Te libero de mis demandas y expectativas acerca de ti.

Te libero de mis demandas y expectativas acerca de ti.

Te libero de mis demandas y expectativas acerca de ti.

Puedes quedar atrapado en la ira o en una historia sobre ellos y alejarte de esta práctica. Está bien. Simplemente observa lo que está sucediendo y elije comenzar de nuevo. Vuelve a conectarte con la persona y comienza de nuevo, repitiendo en silencio: "Te libero de mis demandas y expectativas acerca de ti". 

Puedes mantener la conexión con esta persona y ahora incluirte a ti mismo también. En silencio, de este regalo a los dos: 

Que seamos pacíficos y felices.

Que seamos pacíficos y felices.

Que seamos pacíficos y felices.

 

Adaptado de la charla sobre el dharma de Kimberly Brown, " In It Together: Kindness through Crisis "

 

Kimberly Brown es profesora de meditación, autora de Steady, Calm, and Brave: 25 Practices for Resilience and Wisdom in a Crisis (2020) y ex directora ejecutiva del Proyecto de Interdependencia en la ciudad de Nueva York. Sus métodos de enseñanza integran psicología profunda, entrenamiento de la compasión y técnicas tradicionales como un medio para ayudar a todos a reconectarse con su claridad y apertura inherentes.

https://tricycle.org/trikedaily/cultivating-kindness/

 

Paciencia con uno mismo - Allan Lokos

 Traducido con Amor desde...https://tricycle.org

 

¿Qué hay en la calidad de la paciencia que hace que muchos de nosotros respondamos a la misma palabra con un sentido de deficiencia? “No tengo suficiente”, decimos, sugiriendo que la paciencia es una especie de mercancía.

Lo maravilloso de la paciencia, a diferencia de los productos básicos, es que cuanto más la usamos, más la ofrecemos, más tenemos. Además, por su naturaleza, la paciencia crea una amplitud que nos permite sentir que tenemos más tiempo del que nunca hemos tenido. Por lo tanto, la paciencia puede transformar nuestra experiencia diaria de una de ansiedad y deficiencia a una de paz y plenitud.

Sin embargo, algunos de nosotros hemos experimentado tanta impaciencia que simplemente asumimos que "no tenemos mucha paciencia". La lengua vernácula actual sugiere que estamos "programados" de cierta manera y no podemos cambiar. 

En verdad, lo que sucede es que experimentamos una emoción y luego, con demasiada frecuencia, nos adherimos a ella como si fuera un aspecto innato de nuestro propio ser. 

Algunos de nosotros nos etiquetamos como “una persona que se enoja fácilmente”, ignorando que la naturaleza básica de los seres sintientes es más compasiva y amable, no enojada y desagradable. 

Nos permitimos creer que la ira y la impaciencia son parte de lo que somos en lugar de comprender que son simplemente sentimientos que surgen. Como todo lo que surge, los sentimientos desaparecen. No definen el carácter.

Experimentar la presencia repetida de impaciencia probablemente indica un nivel de miedo e infelicidad. Es desagradable, pero no es una condición fija y permanente. Significa que es posible que queramos sentarnos en silencio y examinar las causas fundamentales de nuestra impaciencia (aquí hay una pista: no están fuera de nosotros). Si bien todos experimentamos impaciencia a veces, podemos aprender a no reaccionar con nuestras respuestas condicionadas.

Comprométete a tomarse un tiempo todos los días para sentarte, aunque sea por unos minutos, para practicar la conciencia del funcionamiento de tu mente. Solo practica la conciencia. Es una habilidad sofisticada y lleva tiempo aprenderla, pero incluso tus esfuerzos iniciales pueden producir beneficios. Este puede ser un terreno familiar para los meditadores, pero vale la pena reexaminarlo. Abandona suavemente los pensamientos que te llevarán a dukkha (sufrimiento, infelicidad, estrés) y da la bienvenida a los pensamientos que te conducirán a la felicidad. 

Si bien, en última instancia, la paciencia se practica en compañía de otros, el punto de partida es tu propia mente.

♦

Allan Lokos es el maestro guía del Centro de Meditación Comunitaria de la ciudad de Nueva York y el autor de Pocket Peace: Prácticas efectivas para una vida iluminada.

 

https://tricycle.org/trikedaily/allan-lokos-patience-self/

 

 

El poder de la paciencia - Judith Orloff

Traducido desde...https://www.psychologytoday.com

 

Como psiquiatra, la paciencia es una habilidad invaluable que enseño a todos mis clientes de psicoterapia. Siempre enfatizo la importancia de la paciencia como una habilidad de afrontamiento y cómo lograrla. La frustración no es la llave de ninguna puerta. La paciencia es una práctica espiritual de por vida, así como una forma de encontrar la libertad emocional.

Necesitamos una nueva calcomanía para el parachoques: La frustración sucede. Cada mañana, mediodía y noche, hay muchas buenas razones para estar impaciente. Otra larga fila. Un objetivo no se está materializando "lo suficientemente rápido". La gente no hace lo que se supone que debe hacer. Rechazo. Decepción. ¿Cómo lidiar con todo esto?

Puede volverse loco, comportarse de manera irritable, sentirse víctima o tratar de forzar un resultado, que son todas reacciones contraproducentes que alienan a los demás y sacan lo peor de ellos. O puede aprender a transformar la frustración con paciencia.

La paciencia no significa pasividad o resignación, sino poder. Es una práctica emocionalmente liberadora de esperar, observar y saber cuándo actuar. Quiero darle a la paciencia un cambio de imagen del siglo XXI para que aprecies su valor.

La paciencia se ha ganado una mala reputación por razones equivocadas. Para muchas personas, cuando dices: "Ten paciencia", se siente irracional e inhibidor, como un estancamiento injusto de aspiraciones o algún bloqueo o resaca victoriana. ¿Es esto lo que estás pensando?

Bueno, reconsidera. Estoy presentando la paciencia como una forma de compasión, un reajuste con la intuición, una forma de redimir emocionalmente su centro en un mundo lleno de frustración.

Frustrar significa obstruir o hacer ineficaz. La frustración es un sentimiento de agitación e intolerancia que se desencadena cuando no se satisfacen sus necesidades; está ligado a la incapacidad de retrasar la gratificación. Bajo nuestro propio riesgo, nos hemos acostumbrado demasiado a los resultados inmediatos. Los correos electrónicos viajan por todo el mundo en segundos. Los padres envían mensajes de texto a sus hijos para que vengan a cenar en lugar de gritar desde el porche. Puede obtener la temperatura en Kuala Lumpur o el informe de surf de Malibu Beach con un clic del mouse.

A pesar de las maravillas de la era digital, ha propagado un zeitgeist emocional con una baja tolerancia a la frustración, no solo cuando borras accidentalmente un archivo de computadora, sino en términos de cómo enfocas las relaciones y tú mismo. Sin paciencia, te conviertes en tu peor jefe. Tratas a tus cónyuges y amigos como algo desechable en lugar de dedicar el tiempo necesario a cultivar el amor.

Pero con paciencia, puede dar un paso atrás y relajarte en lugar de reaccionar agresivamente o darse por vencido apresuradamente con alguien que lo está frustrando. Puede invertir un tiempo significativo en una relación sin rendirse ni ceder. De hecho, la paciencia te da el aliento liberador que siempre has deseado tomar.

La frustración impide la libertad emocional. Expresar frustraciones en un esfuerzo por resolverlas es saludable, pero debe hacerse desde un lugar no irritable ni hostil. Si no, pondrás a otros a la defensiva. Revolcarse en la frustración conduce a una insatisfacción sin fin, lo que nos pone en desacuerdo con la vida. Esta emoción nos pone tensos, mata nuestro sentido del humor. También conduce a la procrastinación; posponemos las cosas para evitar las molestias involucradas. Conquistar la frustración revivirá su vida emocional al elegir cómo manejar las molestias y el estrés diario.

Estoy definiendo la paciencia como un estado activo, una decisión que se debe mantener firme hasta que la intuición diga: "Haz tu movimiento". Significa esperar su turno, sabiendo que llegará su turno. Una vez que ha hecho todo lo posible hacia una meta, implica confiar en el flujo, saber cuándo dejar que la sopa hierva.

Con paciencia, puede retrasar la gratificación, pero hacerlo tendrá sentido y se sentirá bien. ¿Por qué? La intuición informa inteligentemente a la paciencia. Transmitirá si vale la pena trabajar en algo o esperar.

Como psiquiatra, estoy enamorada de la paciencia porque es íntimamente intuitiva y se trata de una sincronización perfecta, que es la clave para lograr avances con los pacientes. Puedo tener las intuiciones o conocimientos psicológicos más agudos, pero si no los comparto en el momento adecuado, pueden hacer daño o simplemente entrar por un oído y salir por el otro. Con respecto a esto, me esfuerzo por tener una paciencia enorme; cualquier cosa menos impediría la curación.

También me sorprende el hecho de que todas las religiones del mundo ven la paciencia como una forma de conocer a Dios. Eso me da un incentivo para practicarla, y quizás también lo hace para usted. Mientras que la frustración se centra en lo externo, la paciencia es un impulso hacia adentro hacia una mayor sabiduría.

Por último, la paciencia no le convierte en un felpudo ni le incapacita para establecer límites con las personas. Más bien, le permite intuir la situación para obtener una visión más amplia y amorosa para determinar la acción correcta. La paciencia, un regalo cuando se da o se recibe, se pone a su alcance cuando puede leer los motivos más profundos de alguien.

Paso de acción emocional: practique la paciencia en una fila larga

Para darle la vuelta a la frustración, busque una fila larga y lenta para esperar. Quizás en la tienda de comestibles, el banco, la oficina de correos. O si está renovando su licencia de conducir, atrévase a enfrentarse a la madre de todas las líneas del DMV.

Pero aquí está el cambio: en lugar de irritarse o presionar, lo que pone a prueba su sistema con una ráfaga de hormonas del estrés, respire. Dígase a sí mismo: "Voy a esperar tranquilamente y disfrutaré de la pausa". Mientras tanto, trate de empatizar con el cajero o el empleado del gobierno sobreexcitado. Sonría y diga algunas palabras bonitas a las otras personas en la fila. Aproveche el tiempo para soñar despierto; tomar vacaciones del trabajo u otras obligaciones.

Observe la liberación de estrés que siente y cómo se relaja su cuerpo. Las filas son un excelente campo de pruebas para la paciencia. Para fortalecer este activo, recomiendo encarecidamente que se coloque en tantas como sea posible.

Practicar la paciencia le ayudará a disipar el estrés y le permitirá elegir cómo responder a la decepción y la frustración. Cuando pueda mantener la calma, centrarse y no actuar precipitadamente por frustración, todas las áreas de su vida mejorarán.

Judith Orloff, es profesora clínica asistente de psiquiatría en UCLA y autora de The Empath's Survival Guide.

 

https://www.psychologytoday.com/us/blog/emotional-freedom/201209/the-power-patience

sábado, 9 de octubre de 2021

El camino de la paciencia - Dzigar Kongtrul Rinpoche

 Traducido con Amor desde...https://tricycle.org

 

Si miramos nuestras vidas, ya tenemos cierta paciencia. Podemos soportar bastante bien muchas circunstancias difíciles. Por ejemplo, todos tenemos que soportar enfermedades leves como resfriados y dolores de cabeza. Tenemos que lidiar con cosas que no nos gustan. Aguantamos mosquitos y ratones y muchas otras criaturas que nos causan problemas menores.

En lugar de buscar constantemente eliminar todas las pequeñas irritaciones de nuestras vidas, podemos usarlas como base para desarrollar más paciencia. Si enfatiza la comodidad sobre la práctica de la paciencia, su mente se debilitará cada vez más. Si desea constantemente que su vida esté libre del desafío de necesitar paciencia, su mente estará en constante temor. Se sentirá cada vez más amenazado, cada vez más provocado, cada vez más paranoico. Esto Le llevará a actuar de manera más negativa y a rechazar a gran parte del mundo.

Hay que ir en la dirección opuesta. Necesitamos tener un poco de entusiasmo para trabajar con todos los desafíos que enfrentamos. Mucha gente se pregunta: "¿Por qué mi vida tiene tanta lucha?" Pero no existe una vida libre de luchas. No existe una vida en la que nada nos amenace. Entonces, en cambio, deberíamos preguntarnos: "¿Por qué mi vida no tiene más empuje?"

Es interesante que sea más fácil tener paciencia con cosas o seres que no pueden ser considerados responsables, como el clima o los bebés. También debemos notar que es relativamente fácil reunir nuestra tolerancia hacia las personas que queremos complacer o impresionar, como aquellas que encontramos atractivas o nuestros superiores en el trabajo. Estos ejemplos muestran cuán capaces somos de gestionar nuestras mentes. Si utilizamos estas situaciones más fáciles como campo de entrenamiento, también seremos capaces de extender nuestra paciencia a situaciones o personas que tienden a provocar nuestra ira con más fuerza.

El punto aquí es que desarrollar la paciencia depende mucho de nuestra confianza en nosotros mismos y nuestra propia imagen. Si nos vemos nerviosos, temblorosos e irritables, nuestras experiencias tenderán a seguir esa imagen. Por lo tanto, debemos cambiar nuestra actitud para vernos tolerantes y no molestos fácilmente. Esto marcará una gran diferencia en cómo reaccionamos a las condiciones externas y pondrá en marcha formas más favorables para que las cosas se desarrollen. Cuando nos veamos a nosotros mismos bajo una luz tan positiva, será fácil tolerar pequeñas perturbaciones, soltarnos y seguir adelante con una paciencia cada vez mayor. A medida que nuestra mente se vuelva más ágil y esté preparada para hacer uso de la incomodidad y la adversidad, ganaremos más fuerza para afrontar con tolerancia las grandes perturbaciones de la vida.

Nuestras reacciones a situaciones, personas y nuestros propios estados mentales se basan en cómo condicionamos nuestras mentes. Por ejemplo, si se ha habituado a ser valiente en la batalla, ver su propia sangre puede darle aún más valor para luchar. Pero si ha habituado su mente a la debilidad y la hipersensibilidad, puede desmayarse o entrar en pánico incluso cuando vea la sangre de otra persona. Su respuesta en ese momento proviene de cómo ha desarrollado Sus hábitos en el pasado.

Puede entrenar su mente para que sea fuerte y resistente, o puede entrenar su mente para ser pusilánime y desanimarse fácilmente. Es Su elección. No es viable actuar como un perro débil y salir corriendo con el rabo entre las piernas, sucumbiendo a sus reacciones habituales. Necesitamos pasar por innumerables desafíos, por lo que debemos deshacernos de cualquier tendencia hacia la cobardía.

En estos tiempos modernos, particularmente en Occidente, es común que las personas se den por vencidas fácilmente. Muchas personas tienden a juzgarse a sí mismos con demasiada dureza y luego se desaniman. Parte del problema es que quieren ser demasiado buenos. Entonces, cuando ven sus neurosis y sus imperfecciones, tienen dificultades para aceptarse a sí mismos. Esto se debe a tener expectativas poco razonables. Es una mentalidad puritana. Escucho a la gente decir: “He estado practicando durante los últimos veinte años. ¿Cómo puedo estar pasando por esto? ¿Cómo pude hacer esto? ¿Cómo puedo tener este pensamiento, este sentimiento? " Esto suele suceder justo cuando creen que han progresado. El resultado puede ser un profundo desaliento.

Nuestros pensamientos, sentimientos y reacciones surgen debido a una gran cantidad de circunstancias interdependientes. Cuando las circunstancias perfectas convergen para que usted tenga una reacción particular, es casi imposible no tener esa reacción, al menos inicialmente. Como resultado, no importa cuánto tiempo haya practicado, es muy poco probable que ya nada le moleste. No es realista pensar que estará exento de frustrarse o perder los estribos. La marca de un verdadero practicante no es lo que surge en su vida y en su mente, sino cómo trabaja con lo que surge.

Todo se reduce a su perspectiva y su confianza en sí mismo, su empuje. Ahora puede pensar: “¿Qué puedo hacer al respecto? Simplemente no soy una persona segura de sí misma ". Es importante saber que la confianza en uno mismo no es algo con lo que nacemos. Todos pueden desarrollar la confianza en sí mismos si lo desean. Pero debemos entender que aquí estamos hablando de una auténtica confianza en uno mismo, no de la versión hinchada del ego, que es más como arrogancia.

El proceso comienza con su voluntad de arriesgarse. En lugar de tener todo absolutamente claro y predecible de antemano, debe estar dispuesto a adentrarse en lo desconocido. Esto puede requerir un acto de fe: fe en su propia mente y en su sabiduría y habilidad innatas. Luego, habiendo dado ese salto, debe trabajar con su inteligencia, con habilidad, atención y paciencia, a medida que se desarrolla la situación. Pasar por este tipo de proceso repetidamente aumentará su confianza en sí mismo, especialmente cuando encuentre dificultades y encuentre formas de revertirlas o lograr el mejor resultado posible.

Es aconsejable entrenarnos para cultivar cualidades positivas comenzando con cosas relativamente pequeñas. Este es un enfoque realista y factible para desarrollar cualquier atributo deseable en su mente. Por ejemplo, es posible que desee ser una persona generosa, pero se da cuenta de que no es muy generoso. Resignarse a ser tacaño por naturaleza no le llevará a ninguna parte. Eso es solo una excusa basada en la pereza.

Si está realmente interesado, siempre puede encontrar pequeñas formas de ser generoso. Incluso puedes practicar dando dinero o algún objeto al que está apegado a otra persona.  Comenzar poco a poco servirá como un comienzo efectivo para su práctica de generosidad, que luego puede llevar tan lejos como desee.

Especialmente con paciencia, podemos usar las pequeñas irritaciones que surgen en nuestras vidas como maravillosas oportunidades para entrenar. Por ejemplo, a veces nos sentimos ofendidos, pero al mismo tiempo nos damos cuenta de que es una tontería sentirse ofendido. Aquí tenemos una gran oportunidad de aplicar el humor que ya vemos en la situación. Este humor se basa en darnos cuenta de la ironía de lo que está sucediendo: estamos culpando a alguien más, pero el verdadero problema es nuestro propio ego, manifestándose en forma de una ridícula tensión. 

Este tipo de humor irónico no es solo un parche que usamos para encubrir el dolor. Es una percepción que puede convertir la irritación en una risa o sonrisa genuina, lo que nos da una sensación de liberación. Una perspectiva humorística nos ayuda a superar el leve dolor de la ofensa y nos permite convertir ese dolor en sabiduría. Entonces podemos apreciar el dolor como lo haríamos con el dolor de una vacuna. Necesitamos aprovechar estas situaciones, que están a nuestro alcance para trabajar con éxito. Si renunciamos a esas oportunidades de practicar de pequeñas maneras, entonces creer que seremos pacientes cuando surjan cosas más importantes es solo una ilusión.

Debido a que el humor y apreciar la ironía son medios tan efectivos para superar las irritaciones, me gustaría compartir una contemplación que tuve una vez, que encontré divertida y útil. Se me ocurrió que la gente viene con diferentes tallas de zapatos, pero eso no me molesta. Tienen diferentes tallas de pantalones y gorras. Eso tampoco me molesta. Entonces, ¿por qué debería molestarme que la gente venga con diferentes tamaños de ego? Así como no tengo que usar los zapatos de otras personas, no tengo que usar el ego de otras personas. Puedo dejar que usen sus propios egos, sea cual sea su tamaño. ¿Por qué debería tomar personalmente el tamaño del ego de otra persona y dejar que me moleste? Es de ellos y solo de ellos. Puedo dejarlos en paz.

El tamaño del ego de otra persona puede hacer que se sienta muy molesto e incómodo. Pero si puede encontrar otras formas de ver su irritación, especialmente usando el humor, entonces tiene más posibilidades de ser paciente. De esta forma, tu paciencia aumentará no solo en situaciones triviales sino también en situaciones graves donde el humor y la ironía son más difíciles de encontrar.

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Extraído de Peaceful Heart: The Practice of Patience por Dzigar Kongtrul © 2020.

Dzigar Kongtrul Rinpoche 

 es autor y fundador de Mangala Shri Bhuti, una organización del linaje Longchen Nyingtik del budismo tibetano.

 

https://tricycle.org/magazine/dzigar-kongtrul-patience/

miércoles, 6 de octubre de 2021

La práctica espiritual de la paciencia - Frederic and Mary Ann Brussat

 

Traducido desde...https://www.spiritualityandpractice.com

 

Esperar se ha vuelto casi incivilizado en esta era de hipervelocidad. ¿Cuántas veces ha estado de pie en una fila y casi le ha estallado un vaso sanguíneo echando humo por algún inconveniente menor? Explosiones con miembros de la familia en casa, bocinas en atascos de tráfico, enfrentamientos furiosos en lugares públicos, la estampida para bajar de los aviones, las maldiciones en los sistemas de mensajes automatizados, la falta de etiqueta en todas partes: todos estos y muchos otros problemas sociales pueden rastrearse de vuelta a la impaciencia.

Para aquellos de nosotros que anhelamos la paz, la continuación de la guerra en el extranjero y las vejaciones de las guerras dentro de nosotros puede ser bastante agotador. El Dalai Lama sigue siendo una inspiración para nosotros cuando habla de cómo nuestros enemigos nos enseñan la paciencia, un fuerte recordatorio de que incluso en las circunstancias más angustiosas podemos ejercer nuestra compasión, perdón y amor.

Para ponerte de humor para lidiar con tu impaciencia por las pequeñas dificultades en tu vida, las imperfecciones de los demás y las partes de ti mismo que se niegan a ceder al cambio, aquí tienes dos historias de enseñanza.

 Citas

"Una antigua historia del Talmud judío cuenta la vez que dos hombres hicieron una apuesta acerca de si Hillel, el sabio y famoso rabino, podía perder la paciencia. Uno de los hombres esperó hasta el viernes por la noche, la sagrada noche del sábado, e interrumpió Hillel mientras se preparaba para su día de descanso. Tres veces el hombre llamó a la puerta de Hillel, y cada vez hizo una pregunta tonta, si no trivial. Y, sin embargo, cada vez, Hillel respetó tanto al interrogador como a la pregunta con una respuesta digna. Esto fue demasiado para que el hombre lo soportara, y por fin soltó que la paciencia de Hillel le acababa de costar una gran suma de dinero. Una vez más, el rabino respondió con calma que el valor de la paciencia valía mucho, mucho más que cualquier otro tesoro mundano ".
- Donald Altman en Living Kindness

  • "Conquista la prisa, dicen los maestros Zen. El escritor Joe Hyams, autor de 'Zen en las artes marciales', describe cómo aprendió esa lección en una reunión con el maestro Bong Soo Han. Los dos estaban tomando el té cuando llegó una carta de La familia del maestro en Corea. Hyams dice: 'Sabiendo que había estado esperando ansiosamente la carta, hice una pausa en nuestra conversación, esperando que abriera el sobre y escaneara rápidamente el contenido. En cambio, dejó la carta a un lado, se volvió hacia mí, y continuamos nuestra conversación. Al día siguiente, comenté sobre su autocontrol, diciendo que habría leído la carta de inmediato.
    "Hice lo que habría hecho si hubiera estado solo", dijo. "Dejé la carta a un lado hasta superar la prisa".
    "'Me quedé perplejo por este comentario por un momento, sabiendo que lo decía como una lección para mí. Finalmente dije que no entendía a qué conducía esa paciencia." Conduce a esto ", dijo." Aquellos que son pacientes en las cosas triviales de la vida tienen el mismo dominio en cosas grandes e importantes. "
    - Philip Toshio Sudo

 

 Extractos de libros

  • Paula D'Arcy habla de estar presente mientras espera
    En sus memorias espirituales, Paula D'Arcy describe un momento en el que luchó con pensamientos impacientes mientras esperaba ver una danza ceremonial de los nativos americanos. Descubrió que para experimentar algo completamente, primero debes estar completamente presente.
  • Eknath Easwaran sobre el papel de la paciencia en el viaje de transformación-
    El maestro de meditación Easwaran señala que "cuando eres capaz de ser paciente con los demás, puedes ser paciente contigo mismo, y eso te dará todo el apoyo interior que necesitas para perseverar y hacer los cambios que quieres hacer en tu vida ". Pero para obtener todos sus beneficios, debe presionar su paciencia para extender conscientemente sus límites.
  • Hazrat Inayat Khan sobre la paciencia como primera y última lección
    El gran místico sufí identifica cuatro tipos diferentes de paciencia y dos actos de paciencia. Describe la cruz como un símbolo de paciencia: "La línea vertical indica actividad, la línea horizontal control". Llamando a la paciencia la primera y última lección, señala que en realidad esta virtud siempre gana algo grande, incluso cuando en apariencia pierde.
  • David Baily Harned sobre la paciencia como fuente de todas las virtudes
    Harned declara que no hay virtudes sin algún atributo de la paciencia: resistencia tranquila, espera expectante, tolerancia y perseverancia. En este extracto, se centra en cómo la paciencia hace posible tener esperanza: "su corazón y su alma es la disposición a soportar el presente con la expectativa de que mañana ofrecerá más que hoy".
  • Doris Donnelly sobre paciencia activa y perseverancia
    Donnelly utiliza la novela de Alice Walker El color púrpura para ilustrar el valor de la espera como una forma de pasar de la desesperanza y la desesperación a un futuro creativo. La paciencia es parte de este proceso y es prácticamente sinónimo de perseverancia. Su explicación de una paciencia que no es pasiva es muy útil en tiempos de guerra.
  • Mark Riddell sobre el aprendizaje de la paciencia
    Riddell identifica acertadamente nuestra fijación moderna por el tiempo como uno de los obstáculos para la paciencia. "La espera no tiene por qué ser una fuente de frustración, sino que puede convertirse en la forma en que honramos la existencia".

 Prácticas espirituales

Explorando su impaciencia
En su diario o en un bloc de notas, escriba en una columna las cosas de su vida que desencadenan regularmente su impaciencia. En una segunda columna, escriba una actitud o acción que podría ayudarlo a reducir la velocidad en esa situación. Al comienzo del día, tenga la intención de ser más paciente. Vea qué obstáculos le vienen a la mente. Anótelos también.

MJ Ryan sobre cómo iniciar un movimiento de paciencia
En su libro, El poder de la paciencia, MJ Ryan ofrece algunas sugerencias útiles sobre cómo practicar esta virtud. Aquí hay dos de ellos:
"Agradezca a los demás por ser pacientes cuando usted ha sido el que buscaba a tientas el cambio correcto y sostenía a todos. Eso calmará su tensión y la suya, y quizás anime a otros a hacer lo mismo".
"Pida ayuda. Muchas veces estamos impacientes porque estamos sobrecargados. No hay premio al final de tu vida por hacer tanto, especialmente si lo haces en un estado agotado".

Momentos cotidianos para la paciencia
Todo ayuda. Aquí hay una práctica del maestro budista Tenzin Palmo:
"Cuando los semáforos están en rojo en Nueva Delhi, muestran la palabra 'relajarse'. Cada vez que llegue a un semáforo en rojo, en lugar de rechinar los dientes, intente verlo como una oportunidad para practicar. Conéctese con la respiración que entra y sale. Sea uno con la respiración ".

Uso de citas como recordatorios de paciencia
Utilice citas inspiradoras para reafirmar su determinación de practicar la paciencia. Copie la cita en una tarjeta de notas y póngala en su hogar, oficina o automóvil, donde la vea todos los días. Aquí están algunos de nuestras favoritas:

 

"La paciencia es la compañera de la sabiduría."
- San Agustín

"Una persona debe ser muy paciente consigo misma".
- Rebe Najman de Breslov

"No te dejes llevar por la impaciencia. No es bueno para ti. No es bueno para nadie".
- Sylvia Boorstein

"Con paciencia, somos más capaces de mantener la calma por dentro sin importar lo que esté sucediendo en el exterior".
- Anthony De Mello

"La paciencia crece".
- Lama Surya Das

 

Los Brussat son los autores de Spiritual Literacy: Reading the Sacred in Everyday Life , una colección de más de 650 ejemplos de perspectivas espirituales sobre la experiencia cotidiana, que es la base de una serie de películas de 26 partes . En ese libro, presentaron el Alfabeto de Alfabetización Espiritual: 37 prácticas espirituales que son comunes en las religiones del mundo, alrededor de las cuales se organiza Espiritualidad y Práctica. Su libro Spiritual Rx: Recetas para vivir una vida significativa recomienda recursos y ejercicios para explorar las prácticas. También son los autores de dos libros de bolsillo de regalo, 100 Ways to Keep Your Soul Alive y su secuela 100 More Ways to Keep Your Soul Alive .

https://www.spiritualityandpractice.com/practices/literacy-world-features/view/15464/the-spiritual-practice-of-patience

 

PACIENCIA: EL CAMINO ESPIRITUAL HACIA EL CRECIMIENTO PERSONAL

Nikos Kazantzakis, autor de Zorba el griego y La última tentación de Cristo, una vez escribió sobre una crisálida que encontró en un olivo. La mariposa bebé, dentro de su capullo, estaba comenzando a abrirse paso para recibir una nueva vida cuando Kazantzakis, ansioso por acortar el proceso natural, respiró intensamente sobre ella. La mariposa finalmente emergió, pero debido a que fue inducida prematuramente, sus alas no estaban lo suficientemente formadas. Incapaz de tomar vuelo, la mariposa murió pronto. Esta intervención, en el lento desarrollo de la vida de la naturaleza, le dio a Kazantzakis una lección conmovedora sobre la que reflexionar. Si hubiera dejado que la naturaleza siguiera su propio curso, si hubiera sido más consciente y paciente, la pequeña mariposa habría sentido la expresión de la vida a través de sus alas, pero debido a que él intervino con impaciencia en un proceso que no entendía completamente, había involuntariamente negado a esta mariposa una vida.

La impaciencia parece entrar en todas nuestras vidas. A veces surge en un pequeño acto de intervención inconsciente, como el de Kazantzakis; otras veces cambia de forma a una rabia ciega y explosiva, donde la gente se lastima física y emocionalmente. Pero de cualquier forma que encuentre expresión, de cualquier forma en que se manifieste, todo es impaciencia, se trata de dejar que nuestra frustración se apodere de nosotros.

¿POR QUÉ PRISA?

La impaciencia parece ser un creciente malestar moderno con el que todos tenemos que lidiar en nuestras vidas, ya sea como perpetradores o receptores. A menudo he sentido en mí mismo, y he visto en los demás, el brote de irritación, molestia y frustración que puede cambiar la personalidad de las personas en un instante, un sentimiento de exasperación que nos aleja de estar presentes en el momento, tranquilos y atentos al desenvolvimiento de la vida como es y no como queremos que sea.

Responder a las situaciones de una manera considerada y reflexiva saca lo mejor de nosotros, y reaccionar a las situaciones con un enfoque apresurado de "acabemos con esto" invariablemente saca lo peor de nosotros. La impaciencia rara vez nos da los resultados que queremos. Simplemente se abre paso con una actitud de "yo sé más" que nos enreda en irritación y decepción.

Mi impaciencia es algo con lo que trabajo constantemente para cultivar un estado mental más relajado, un estado más relajado del ser, donde estoy atendiendo completamente, aceptando completamente el presente, comprometido completamente con el ahora. Pero no es fácil. Ya sea que esté esperando a que hierva la tetera en la hornalla de gas o que me demore en la congestión del tráfico, si estoy preocupado con la idea de que estoy demasiado ocupado para perder el tiempo, o que debería estar en otra parte, entonces mi impaciencia está ganando.

Incluso cuando estoy escribiendo, a veces puedo sentir la compañía de la impaciencia carcomiendo en el fondo, presionándome para formar oraciones y párrafos apropiados rápidamente, para hacer avanzar la escritura, para llegar a un cierre. Pero esta forma bastante contundente de operar solo ahoga el flujo creativo, que tiene su propio ritmo para entregar efectivamente lo que se necesita. Mi única obligación es escuchar atentamente este ritmo, situarme en su presencia y trabajar con paciencia junto a él. Tengo que recordarme constantemente a mí mismo que la escritura está a cargo, no yo. Todo lo que realmente tengo que hacer es asistir, con la mente concentrada pero relajada, y esperar.

La impaciencia puede ser un signo de algo mucho más profundo, no solo una mente distraída que nos mantiene alejados del presente, sino también una mente ansiosa y, a veces, neurótica. La impaciencia no puede mejorar nada; solo nos hace sentir peor. Intenta llevarnos rápidamente al momento siguiente sin tener en cuenta la experiencia del presente.

Renunciar a nuestro sentido de urgencia y frustración - "Lo quiero ahora" - es el camino hacia la conciencia relajada que puede ofrecernos tanto en términos de apreciar lo que la vida, en toda su infinita riqueza, puede ofrecer. Por el contrario, soluciones rápidas, sin un período de incubación intermedio para la reflexión, están ganando cada vez más un punto de apoyo en nuestra cultura y cerrando nuestro potencial para posibilidades más profundas y completas.

El origen griego de la palabra paciencia es pathos, sufrimiento.

 

Los tiempos de la Vida 

Recuerdo vívidamente, a la edad de nueve o diez años, mi clase llevaba bulbos de jacinto a la escuela siguiendo las instrucciones de nuestro maestro. Los bulbos se colocaron en la parte superior de frascos de vidrio de cuello estrecho, llenos de agua, y luego se colocaron en un estante. Se le dijo a la clase que esperara hasta que comenzaran a aparecer los brotes. Los días iban y venían, pero no había señales de brotes. El aburrimiento se instaló rápidamente mientras esperábamos y esperábamos. Finalmente, cuando todos comenzamos a perder realmente el interés en este proceso de "mirar y no ver", de repente comenzamos a ver.

Lentamente al principio, pero muy visibles, había pequeños zarcillos blancos que crecían desde la base de los bulbos y se extendían para llegar al agua. Con el tiempo, los zarcillos crecieron tanto que se enroscaron alrededor de la base de los frascos en bucles. También llegó el crecimiento superior, dando a luz a flores llenas y perfumadas que me embriagan incluso hoy, mientras sigo cultivando bulbos de jacinto.

A través de mi experiencia en la escuela, aprendí una valiosa lección sobre la paciencia y dejar que la naturaleza se desarrolle a su debido tiempo. Mucho después me di cuenta de que las flores de los jacintos estaban en los bulbos todo el tiempo, esperando encontrar expresión.

 



Llega la primavera y la hierba crece sola.
—El Zenrin

En nuestro mundo tecnológico y posmodernista, donde incluso nos inquieta el tiempo de respuesta de las computadoras más rápidas, corremos el riesgo de perdernos una valiosa lección sobre la espera. En el mundo natural no hay prisa. El sol nunca le dice a la luna que se apresure para completar su ciclo, porque está ocupado y necesita tiempo extra para hacer tantas cosas. Simplemente sigue su camino natural de lento despertar a la nueva mañana de acuerdo con las leyes establecidas de la naturaleza.

¿Somos diferentes? Es en la naturaleza que debemos buscar orientación, no en la tecnología. ¿No somos todos seres sintientes, carne de la naturaleza, en lugar de placas de circuito impreso?

Paciencia para con las personas

La gente puede irritarnos y agravarnos, pero ¿cómo respondemos a esos sentimientos autogenerados? Al permitir que se desarrolle una sensación de amargura y enojo, somos nosotros los que realmente sufrimos. Si pudiéramos aceptar con una actitud de ecuanimidad, donde estemos preparados para ofrecer un espacio tolerante para los demás (como parece que tenemos disponible para nosotros), podríamos evitar caer en una trampa de sentimientos corrosivos que nos causan un daño incalculable, psicológicamente hablando.

Quizás no tengamos una perspectiva tan amplia, clara e informada sobre las cosas como creemos que las tenemos.
Quizás somos propensos a malinterpretar situaciones e individuos.
Quizás, a veces, somos demasiado insensibles a los sentimientos de otras personas, demasiado críticos.
Quizás necesitemos relajarnos más en torno a ciertos temas.

Abrir y expandir un paisaje interior en el que podamos acomodar las faltas de los demás y nuestras propias faltas es importante para nuestro crecimiento espiritual. Pero debemos reconocer dónde hay problemas serios que superar. La paciencia, per se, no puede curarlos. Simplemente proporciona el espacio necesario en el que la compasión y el perdón pueden aflorar, con suerte, para que la curación pueda tener lugar.

 

Escuchando

En el camino hacia el desarrollo de la paciencia para los demás, así como para nosotros mismos, automáticamente comenzamos a despertar una escucha dentro de nosotros que puede descubrir y revelar verdades más profundas. Una escucha que presta atención no solo a lo que se dice sino también a lo que no se dice. Una escucha que absorbe tanto la comunicación verbal como la no verbal, en una comprensión más profunda. Entonces la gente comienza a sentirse cómoda y relajada con nosotros, puede que sea por primera vez, porque se ha preparado un terreno para que sean ellos mismos. Con demasiada frecuencia mantenemos a otras personas alejadas de nosotros mismos, en la periferia de nuestras vidas y, en consecuencia, nos negamos la oportunidad de conocerlas mejor. Y sin comprometernos completamente con los demás, sin escucharlos completamente, ¿cómo podemos afirmar que estamos completamente vivos?

Escuchar es la herramienta de curación más antigua y quizás la más poderosa.
A menudo es a través de la calidad de nuestra escucha y no de la sabiduría de nuestras palabras que podemos afectar los cambios más profundos en las personas que nos rodean.
Cuando escuchamos, ofrecemos un santuario para las partes sin hogar dentro de la otra persona.
Aquello que ha sido negado, no amado, devaluado por ellos mismos y por los demás.
Eso que está escondido.

Cuando escuchas generosamente a las personas, pueden escuchar la verdad en sí mismas a
menudo por primera vez.
—Rachel Naomi Remen

No hay Acción

El ritmo de la vida moderna puede empujarnos por todas partes, insistiendo en que se preparen agendas, se tomen decisiones, se tomen acciones y nos perdamos entre todo eso. Podemos confundirnos y frustrarnos con nuestras respuestas.

En estos momentos, nunca tenga miedo de retroceder y esperar un rato, permitiendo que se forme una aceptación en torno al proceso de dejar ir. Las decisiones buenas y bien entendidas nunca pueden fluir realmente de sentimientos presurizados, autoimpuestos o de otro tipo. Solo puede florecer cuando estamos relajados y reflexivos, recurriendo a nuestra sabiduría interior para llegar a los mejores juicios.

Las respuestas pavlovianas, instintivas (que todos tendemos a dar a veces) corren el riesgo de trabajar en nuestra contra, de eludir nuestro procesamiento más profundo de pensamientos y arrojarnos a la ansiedad y al arrepentimiento. Esperar no significa no hacer nada. Significa reflexionar, relajarse y ver lo que se desarrolla. ¡Quizás las cosas puedan salir bien sin nuestra interferencia, sin nuestra intervención, si tomamos la decisión de no tomar una decisión!

 

¿Tiene paciencia para esperar hasta que
el barro se asiente y el agua esté clara?

¿Puede permanecer inmóvil hasta que
surja la acción correcta por sí sola?
—Lao Tzu

Quizás deberíamos ser pacientes y dejar las cosas en paz. Aprenda de las lecciones de la naturaleza, de la que todos somos parte integral, y deje que todo se desarrolle como debería. La naturaleza tiene su propio tiempo, pero no es tiempo del tic-tac de los relojes y del parpadeo las lecturas digitales. No es el tiempo de agendas ocupadas y establecidas. Es el tiempo perfecto, donde todo tiene su propio aliento de vida interno, que no tenemos derecho a influir o cambiar por no tener la paciencia para estar presentes y esperar.

  • La paciencia está profundamente arraigada en la naturaleza y debemos honrar esto. Si Kazantzakis hubiera mostrado más paciencia y no hubiera interferido con el ciclo natural de la vida, podría haber habido 10,000 mariposas más floreciendo en este mundo nuestro. Entonces, la próxima vez que se sienta llamado a responder en una situación dada, piense profundamente en los posibles resultados y actúe con atención, actúe con paciencia, por nuestro bien.

Michael Lewin

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Sobre Michael Lewin

Michael ha sido miembro del comité del Lifestyle Movement, que se dedica a una vida sencilla y ecológica y fue miembro de la Fundación Gandhi. Hace unos años pasó dos años viviendo en un convento franciscano, dedicando su tiempo a la meditación, la caminata, el yoga y profundizando su práctica de escritura. Ha pasado los últimos 25 años enseñando y apoyando a una variedad de grupos diferentes, por ejemplo, jóvenes delincuentes, jóvenes desempleados, niños en riesgo, niños con necesidades especiales, adultos con dificultades de aprendizaje y adultos con necesidades de salud mental. Tiene una licenciatura en psicología y una calificación de profesor.También tiene una Maestría en Bellas Artes.Escribe, de forma regular, para una variedad de revistas budistas, de desarrollo personal, espirituales tanto en el