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miércoles, 20 de octubre de 2021

«El miedo al silencio es el temor a quedarse a solas con uno mismo» -Preguntas a Enrique Martínez Lozano

Enrique Martínez Lozano (Guadalaviar, Teruel, 1950) es conferenciante y autor de varios libros en los que articula la psicología y la espiritualidad para potenciar el crecimiento del ser humano.

 

Usted predica el modelo no-dual de cognición. ¿En qué consiste?

Significa que tenemos mente, pero que somos más que la mente. Hay un modelo de conocimiento basado en el modelo mental, pero hay otro modo de conocer que está más allá del mental y a ése le llamamos no-dual. El modelo mental de conocer es el que hemos heredado y el que en Occidente alcanza la cota máxima con Descartes. Pero cuando se habla de experiencias de iluminación o místicas se alude a ese otro modo de conocer lo real que no pasa por la mente.

 

¿En la acelerada y bulliciosa sociedad actual se puede afirmar como lo hace que 'Somos silencio'?

Sí. Nuestro desvarío, nuestro engaño consiste en reducirnos al movimiento acelerado, al ruido, a quedarnos en cierto modo en la superficie a ciegas, que es uno de los puntos negros de nuestro momento histórico. Frente a esas trampas que nos empobrecen y nos hacen daño, incluso a nivel de salud, creo que es bueno abrirnos, experimentar. Cuando nos escuchamos bien lo que realmente somos es silencio. El silencio no significa lo contrario del ruido ni de la acción. Silencio es aquello que contiene tanto el ruido como el no ruido, la acción y la inactividad. Es decir, silencio sería como ese nivel profundo, en el que nos encontramos con nuestra verdadera identidad.

 

¿Hoy en día tenemos miedo al silencio?

Sí, siempre ha habido miedo al silencio porque denota el temor a quedarse a solas con uno mismo. Además, en este momento histórico ese miedo está reforzado porque nos encontramos en un tiempo en el que tenemos más que nunca estímulos (generalmente tecnológicos), compensaciones o huidas. No es fácil que la persona de entrada sienta atracción por el silencio. Esa atracción que se experimenta suele ser fruto o resultado de un camino o de un trabajo psicológico.

 

¿Cómo puede crecer el ser humano atendiendo a la psicología y a la espiritualidad?

Para entender la paradoja del ser humano, necesitamos reconocer en nosotros la existencia de un doble nivel. Uno sería el nivel de la mente, del yo, el aparente; y otro sería el nivel profundo, el de la quietud, del silencio, lo real, de la consciencia. La sabiduría consiste en compaginar ambos niveles, el nivel aparente en el que se envuelve nuestro yo y el nivel profundo en el que conectamos con nuestra verdadera identidad.

 

¿Cómo deben afrontarse las crisis vitales?

La crisis son siempre una oportunidad. Por eso, cuando se ha vivido, la persona termina agradeciéndolas porque se da cuenta de que gracias ellas ha crecido un poco más. Para afrontarlas hay que tener en cuenta las actitudes y las herramientas. La primera actitud es preguntarse para qué me pasa esto y qué puedo aprender de esto. En cuanto a las herramientas, tenemos la búsqueda de ayuda, el no quedarse en la rumiación o cavilación que tanto nos engaña y tanto daño nos hace, ejercitar la capacidad de no escaparnos del presente... Fundamentalmente se trata de aceptar la crisis cuando aparece y, al mismo tiempo, de no reducirnos a ella.

 

¿Cómo ve hoy en día la religión, la religiosidad y las diferentes religiones?

Espiritualidad es la dimensión profunda que nos constituye y religiones son lo que podemos tener. Las religiones han nacido en la historia como modos de expresar ese dinamismo profundo que llamamos la dimensión espiritual de la persona y a quien les sirvan me parece genial que las utilice. En todo caso, es fundamental darnos cuenta de que una religión es sólo un mapa y que lo importante nunca es el mapa. El mapa está al servicio de nuestra dimensión espiritual, eso sería el territorio. Las religiones pueden ser beneficiosas para la persona en tanto en cuanto se sitúen al servicio de la vida y de la espiritualidad. Lo peor que le puede pasar a una religión y a las personas que creen en ella es que ésta se absolutice, que se llegue a proclamar como la única verdadera y se confundan las creencias que se tienen con la verdad.

 

https://www.larioja.com/culturas/201701/28/miedo-silencio-temor-quedarse-20170128001245-v.html

 

miércoles, 7 de abril de 2021

Cómo hacer frente con éxito a una crisis utilizando la rendición - Amrita Madhusudan

Traducido con Amor desde… https://tinybuddha.com

 

“Ríndete a lo que es. Deja ir lo que fue. Ten fe en lo que será ". ~

 

El aroma del desinfectante una vez más impregna mi hogar. Y por mucho que lo agradezco, cada vez que lo uso, ese olor astringente y alcohólico me lleva directamente a la sala de quimioterapia para pacientes externos en el hospital.

Han pasado casi siete años desde que fui un visitante quincenal allí, pero el desinfectante y las máscaras me hacen sentir como si estuviera en un flashback extraño.

Es surrealista ver que el mundo entero ahora enfrenta lo que fue una de las partes más difíciles de mi régimen de tratamiento.

Estuve en cuarentena durante casi diez meses.

El riesgo de infección y, por lo tanto, la demora en el tratamiento, es uno de los mayores temores que enfrenta cualquier persona que haya recibido algún tipo de quimioterapia. Solo salí de la casa para ir al hospital, y cuando lo hice, me puse una máscara.

Desalentamos a los visitantes, y las pocas personas que vinieron también usaron máscaras y se sentaron a seis pies de mí. Para una abrazadora empedernida, esto es increíblemente aislante.

Y ahora, esta es la nueva normalidad para todos.

Me encuentro pensando mucho sobre ese momento en mi vida, y me doy cuenta de que había dado con una estrategia de afrontamiento que funcionó de manera excelente en ese momento, y todavía es algo en lo que me apoyo.

En una palabra, esa estrategia fue rendición.

Rendirse es una palabra extraña para escuchar de alguien que tuvo que "combatir el cáncer". Pero cuando digo rendición, me refiero a aceptar lo que es. Ser plenamente consciente de lo que es. Dejar de malgastar sus preciosos recursos en cosas que no puede cambiar.

Aquí hay tres pasos prácticos que pueden ayudarlo a traducir este concepto nebuloso en realidad.

 

Paso 1: Haga una lista de cada cosa que no puede cambiar sobre la situación.

En el momento en que llegué a casa después de recibir mi diagnóstico, fui a mi habitación, me situé frente a mi ventana y revisé todas las cosas que sabía que tenían que suceder. Tenía que tener quimioterapia. Eso significaba que podría sentir dolor. Tendría que quedarme en casa. Probablemente perdería mi cabello. Y así fue.

¿Qué significa para usted estar encerrado, en cuarentena o en autoaislamiento? ¿Cuáles son los aspectos cotidianos con los que se va a encontrar? ¿Cuáles son los pequeños pinchazos de molestia que podrían convertirse en puñaladas gigantes? Piense en todas las cosas posibles y escríbalas, por pequeñas que sean.

Paso 2: Revise su lista, punto por punto, y desahogue cada punto.

Cuando estaba en tratamiento, escribía casi todos los días. Escribiendo sobre lo que se siente perder las cejas, pasar el día de Año Nuevo en el hospital, solo poder mantenerme a puré de papas.

Todo en su lista es real y merece su atención. Tómese el tiempo para escribir un diario, para desahogarse y realmente trabajar sobre cómo se siente al respecto. Permítase expresar todas las pequeñas cosas que puede pensar que son tontas o reacciones exageradas, y especialmente aquellas de las que se siente avergonzado o culpable por tener en su lista en primer lugar.

Si confía en amigos, este es un buen momento para configurar un sistema de llamadas de soporte. 

Sí, este es un momento para agradecer nuestras bendiciones, pero eso no significa que nos escondamos de nuestras verdades. Dejar manifestarse sentimientos no reconocidos significa dejarlos supurar. 

Paso 3: Encuentre su lado positivo.

Durante los primeros seis meses, tuve "semanas difíciles" y "semanas buenas" alternadas. En las semanas difíciles, todo lo que podía hacer era dormir. En las buenas semanas, sin embargo, estudié todo, desde lógica hasta ciencia ficción, jugué juegos de mesa y cartas con mi familia, ¡y comí como un caballo!

Cualquiera sea su situación, y no importa cuán difícil sea, ¿dónde está su lado positivo? ¿Qué puede hacer por sí mismo, incluso si es durante cinco minutos al día?

Por favor, no piense que le estoy instando a usar este tiempo para que sea el más productivo que haya tenido, o terminar un proyecto soñado para el que nunca ha tenido tiempo. Estamos encerrados, no en año sabático, y nadie espera que escale nuevas alturas en este momento. Incluso si logra pasar el día, más o menos intacto, eso es lo suficientemente bueno y está haciendo lo suficiente.

Solo le pido que mirs un poco más allá. Vea lo que puede encontrar, a pesar de, o tal vez inspirado, por los elementos de su lista, que pueden darle algo de alegría.

Tengo una amiga increíble que se vistió con un disfraz de unicornio y sorprendió a su esposo cuando trabajaba desde casa. Mi talentosa hermana está inventando formas fabulosas de llevar artículos para el hogar todos los días y hacer juguetes y experiencias sensoriales para mi hijo de un año. Otro amigo está horneando. La gente pone narcisos en racimos en su camino de entrada para que otros puedan alentarse a sí mismos.

En todo el mundo, las personas están encontrando formas de convertirse en mejores versiones de sí mismas, y estas versiones son tan variadas y hermosas como las flores silvestres.

Llevándolo más lejos

Siempre supe que necesitaría seis meses de quimioterapia, así que estaba mentalmente preparada para seis meses de aislamiento. Sin embargo, después de mi exploración de seis meses, mi oncólogo dijo que necesitaba radioterapia, solo para estar segura. Y mi corazón se hundió. Y después de que se realizó la radiación, ella me dijo que necesitaba quedarme en casa por otros dos meses, para darle tiempo a mi sistema inmunológico a recuperarse, solo para estar segura.

Esas cuatro palabras comenzaron a irritarme seriamente.

Pero esa última extensión fue pura tortura. Me sentí bien, no iba al hospital para ningún tipo de tratamiento, y aun así tuve que quedarme en casa. Esos dos meses se sintieron más largos que los ocho meses que ya había soportado y me llevaron al límite.

Y fue entonces cuando aprendí otra gran lección. Cuando las cosas son difíciles, tratar de superarlo contando con que todo mejore pronto no es la mejor manera de lidiar con las cosas. Si hay algún cambio o retraso, tendrá que lidiar con una reacción violenta que duele como una banda de goma rebotando en su mejilla.

Enfocarse en cuándo todo sea mejor o más, es simplemente prepararse para la decepción. Nada de eso está bajo su control, por lo que es mejor trabajar en una cosa que siempre está bajo su control: cómo responde a las situaciones.

Cuando hace un trabajo minucioso de anticipar la mayoría de las cosas que podrían surgir, tiende a pensar automáticamente en cómo lidiar con ellas. Y si también ha liberado la carga emocional que podría estar asociada con estos problemas, su respuesta está llena de gracia y paz.

En cuanto a mí, mi primera salida fue una visita espontánea a una librería frente al hospital. Acababa de obtener la autorización de mi médico, y mi madre y yo decidimos cruzar la calle y pasar un rato leyendo libros. ¡Lo cual, debo agregar, es uno de mis lugares favoritos para estar! Pasamos un tiempo fabuloso, y mi primera salida fue mucho mejor que cualquier cosa que podría haber planeado. Todavía tengo el libro que compré ese día.

Entonces, ¿qué experiencias potencialmente sorprendentes para usted se esconden en el momento presente? Pruebe estos tres pasos y observe cómo se expande su conciencia y florece su aprecio.

Las cosas en el exterior seguirán siendo impredecibles, y es posible que tenga que seguir los pasos más de una vez. Pero cada vez que lo haga, aprenderá más sobre usted, desarrollará mejores estrategias de respuesta y estará más arraigado en el presente.

Ríndase, y como dijo Confucio, sea la caña verde que se dobla con el viento, en el lugar del poderoso roble que se rompe en una tormenta.

Amrita Madhusudan es autora, oradora y neurocientífica capacitada y tiene casi media década de experiencia en investigación. Después de recuperarse del Linfoma de Hodgkin, volvió a la ciencia combinada con las modalidades de curación.

 

https://tinybuddha.com/blog/how-to-successfully-cope-with-a-crisis-using-surrender/

domingo, 28 de marzo de 2021

El amor emerge ante el desastre- Rodney Smith

 


Ante desafíos, dice Rodney Smith, debemos permanecer vulnerables y sensibles a nuestro dolor y rendirnos al amor.

 

Vivo en el área de Seattle, uno de los primeros epicentros del coronavirus, donde todos estamos acurrucados. Me quedo en casa, hago una caminata diaria al aire libre y evito grupos de personas. Soy una persona de alto riesgo, que tiene dos o más factores de riesgo que aumentan la probabilidad de complicaciones o muerte si se infecta. 

Noté algo interesante cuando salgo a caminar por la mañana: casi todos los extraños saludan y me preguntan sobre mi bienestar. Estos saludos durante mi caminata se sienten raros e inesperados. Aunque Seattle es generalmente una comunidad amable, las personas aquí siempre han parecido cómodas en su soledad y dudan en acercarse a otros sin invitación. Los vecinos también se están acercando. Algunos amigos más jóvenes se han ofrecido a comprar comida para mi esposa y para mí, a menudo rechazando el reembolso de los productos comprados. Esta efusión de buena voluntad parece extenderse por toda la ciudad.

¿Por qué tenemos que estar traumatizados antes de alcanzar la mano de nuestro vecino?

¿Por qué parece abrirse el corazón de la ciudad? En su libro Un paraíso construido en el infierno: las comunidades extraordinarias que surgen en el desastre, Rebecca Solnit expone la su investigación de las áreas posteriores a desastres y afirma que a menudo esas regiones se convierten en una especie de paraíso entre los escombros. Las personas se brindan ayuda  y se cuidan unas a otras. "A raíz de un terremoto, un bombardeo, una gran tormenta", escribe, "la mayoría de las personas son altruistas, se dedican urgentemente a cuidar de sí mismas y de quienes les rodean, extraños y vecinos, así como amigos y seres queridos".

Solnit continúa: “Esto sugiere que, al igual que muchas máquinas se restablecen a sus configuraciones originales después de un corte de energía, los seres humanos se restablecen a sí mismos a algo altruista, comunitario, ingenioso e imaginativo después de un desastre, que volvemos a algo que nosotros ya sabemos cómo hacer".

La investigación de Solnit trajo a la mente una imagen del ataque del 11 de septiembre contra el World Trade Center. Cuando la gente saltaba de las torres, se vio a algunos agarrados de la mano de otro. Incluso bajo coacción extrema y enfrentando su propia muerte, la gente quería un sentido de conexión.

¿Por qué se necesita un desastre para mostrar lo que está intrínsecamente dentro de nosotros? ¿Por qué tenemos que estar traumatizados antes de alcanzar la mano de nuestro vecino?Principio del formulario

Final del formularioRecuerdo haber visto la televisión el 11 de septiembre cuando la tragedia se desarrolló en tiempo real. Inmediatamente, surgió en mí una oleada de cuidados, compasión y preocupación por la destrucción masiva y las numerosas muertes. Pude sentir el dolor que envolvía la escena junto al humo y las cenizas de los edificios destruidos. Comencé a llorar suavemente, y luego me enfurecí porque tal devastación fue causada deliberadamente por otros seres humanos. La ira me sorprendió despierto. ¿De dónde vino esta emoción cuando momentos antes estaba tiernamente desesperado?

En el instante en que vi la destrucción, surgió la respuesta natural de la compasión: una expresión cruda de corazón sin pensamiento ni historia. La compasión necesita un corazón abierto que sea expansivo sin resistencia ni defensa. La compasión no escapa del dolor, sino que lo abraza. Cuando estamos siendo atacados, no queremos ser vulnerables, por lo que nuestra narración se mueve rápidamente a través de la compasión al miedo y luego a la ira, donde podemos reunir nuestras fuerzas internas contra la amenaza percibida. Este flujo emocional ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y apaga nuestros corazones a pesar de la devastación que tenemos ante nosotros.

Dado que es una emoción poderosa, la mente parece detenerse ante la ira. La ira es vengativa y justiciera, mientras que el miedo y la vulnerabilidad son desestabilizadores. Con el advenimiento de la ira, nos sentimos ahora al tanto de la situación y una avalancha de auto empoderamiento constante y defensa contra amenazas externas.

Para evitar ir directamente a la ira, podemos aprender a descansar en nuestra vulnerabilidad. El estado de vulnerabilidad se puede utilizar como puerta de enlace. Nuestra tolerancia o aversión al estado de vulnerabilidad parece ser el origen de todas las emociones, positivas y negativas. Las emociones negativas provienen de una reacción aversiva a ser vulnerable, mientras que las emociones positivas surgen al permitirnos seguir siendo vulnerables. Tendemos a elegir la respuesta colérica sobre la respuesta tierna cuando nos sentimos amenazados. Solo podemos elegir la respuesta amable y afectuosa cuando estamos enraizados y estables dentro de nosotros mismos.

Comenzamos el proceso de ser conscientes cada vez que nos descubrimos inconscientes. A menudo, un momento de vulnerabilidad evoluciona demasiado rápido para que ocurra una elección. Por ejemplo, digamos que después de una serie de eventos nos encontramos enojados e irritados. Al notar que estamos enojados, nos sentamos y permitimos que la cobertura defensiva disminuya. Nos damos cuenta de que debajo de nuestra ira hay una serie compleja de emociones interrelacionadas que incluyen angustia, miedo, desilusión, desesperanza y dolor. Estas emociones exponen lo que percibimos como nuestras debilidades, y nos enfurecemos de nuevo. Ahora, podemos reconocer que la ira es una protección contra la ternura, inhibiendo nuestra sensibilidad. Reflexionando sobre esto,

La ira también puede ser una reacción al dolor y la pérdida de algo que nos importa. Algo importante para nosotros nos fue quitado, fue destruido o perdido. Nuestro dolor expone nuestra vulnerabilidad y nos enojamos por la pérdida. En nuestra ira, identificamos a una parte culpable, y una vez que se encuentra al culpable, el mundo vuelve a tener sentido.

Permanecer vulnerable dentro del dolor es la elección más sabia. Cuanto más tiernos somos, más cerca estamos de amar. Con demasiada frecuencia permitimos que el miedo impida el amor, eligiendo el poder propio sobre la autoexposición. Cuando realmente sentimos la exposición dolorosa y cruda de la pérdida, nos movemos hacia y a través de nuestro dolor, acercándonos al amor. Poco a poco aprendemos a confiar en la respuesta del corazón tierno y el cuidado del mecanismo de defensa de la ira.

Nos movemos directamente a la ira muy a menudo porque no confiamos en el amor para manejar la situación, pero el amor no es débil. Puede y tomará una dirección firme, resolviendo situaciones tan decisivamente como lo haría la ira. Este no es el amor condicionado que desarrollamos en nuestra vida amorosa privada. Más bien, este amor es la respuesta natural que emana de la percepción de totalidad. Este amor aparece en la silenciosa ausencia de uno mismo y desaparece cuando el pensamiento comienza a dividir la totalidad en polaridades como enemigos y amigos. Ante el desastre, este amor emerge como la energía radiante dominante si lo permitimos.

Dirigí un retiro en la ciudad de Oklahoma pocos días después de los atentados terroristas internos en la ciudad el 19 de abril de 1995. Nadie pudo escapar de la tragedia. Cada persona, cada conversación y cada percepción en cada momento fueron presionadas contra la realidad del bombardeo. Vivían dentro de la tragedia sin la opción de escapar. Como resultado, los participantes no me necesitaban: las enseñanzas estaban disponibles de inmediato dentro de ellos.  Hablaron de su sensación de profunda conexión con toda la ciudad. Todos conocían a alguien que había muerto o herido, y la ciudad enfrentó la devastación con ternura. Todo lo que querían hacer era ayudar de cualquier manera que pudieran.

Cuando nos sentamos a millas del sitio de un desastre, mirando por televisión, nuestras mentes solo pueden permanecer cautivas momentáneamente. Podemos alejarnos fácilmente, lejos del corazón, y llenar nuestras cabezas con la historia de la angustia y el asco. En el epicentro, no hay huida. El dolor está en todas las direcciones, pero también la conexión y el amor.

Aquí en Seattle, el virus está floreciendo y las calles están inquietas y tranquilas. Algunos de nosotros permanecemos nerviosos sabiendo nuestros factores de riesgo y lo que ocurre dentro de las paredes de nuestros hospitales. Estamos inundados de noticias sobre el impacto del virus todo el día, y solo podemos escapar marginalmente de nuestra susceptibilidad y propagación del virus con guantes, máscaras y toallitas desinfectantes. Estamos expuestos y sin embargo, algo inspirador está en el aire. La enfermedad nos ha unido en formas que nuestras vidas normales noconocían. Quizás la mayor lección es rendirse al amor, lavarnos las manos y acercarnos el uno al otro.




 

Rodney Smith enseñó meditación Insight durante 35 años antes de retirarse en 2017. Es autor de cuatro libros, entre ellos Touching the Infinite .

https://www.lionsroar.com/love-emerges-in-the-face-of-disaster

Esta es la mejor respuesta que he escuchado sobre cómo procesar el duelo - Ashleigh Hitchcock

Traducido con Amor desde...https://www.elephantjournal.com

 

Mi amigo acaba de morir. No sé qué hacer.

No saber cómo lidiar con el dolor es un problema común para la humanidad.

Esta es la mejor respuesta que he escuchado sobre cómo procesar el dolor:

a través de Reddit / GSnow

 

“Muy bien, aquí va. Estoy viejo. Lo que eso significa es que he sobrevivido (hasta ahora) y muchas personas que he conocido y amado no. He perdido amigos, mejores amigos, conocidos, compañeros de trabajo, abuelos, madres, parientes, maestros, mentores, estudiantes, vecinos y una gran cantidad de otras personas. No tengo hijos, y no puedo imaginar el dolor que debe ser perder a un hijo. 

Me gustaría poder decir que te acostumbras a la gente que muere. Nunca lo hice. No quiero Me abre un agujero cada vez que alguien que amo muere, sin importar las circunstancias. Pero no quiero que "no importe". No quiero que sea algo que simplemente pasa. Mis cicatrices son un testimonio del amor y la relación que tuve por y con esa persona. Y si la cicatriz es profunda, también lo fue el amor. Que así sea. Las cicatrices son un testimonio de la vida. Las cicatrices son un testimonio de que puedo amar profundamente y vivir profundamente y ser cortado, o incluso desgarrado, y que puedo sanar y continuar viviendo y seguir amando. Y el tejido cicatricial es más fuerte que la carne original. Las cicatrices son un testimonio de la vida. Las cicatrices solo son feas para las personas que no pueden ver.

En cuanto al dolor, encontrarás que viene en oleadas. Cuando el barco naufraga por primera vez, te estás ahogando, con los restos a tu alrededor. Todo lo que flota a tu alrededor te recuerda la belleza y la magnificencia del barco que fue y ya no existe. Y todo lo que puedes hacer es flotar. Encuentras un pedazo de los restos y esperas un rato. Tal vez sea algo físico. Quizás sea un recuerdo feliz o una fotografía. Quizás es una persona que también está flotando. Por un tiempo, todo lo que puedes hacer es flotar. Quedarte vivo.

Al principio, las olas son de 100 pies de altura y se estrellan sobre ti sin piedad. Vienen con 10 segundos de diferencia y ni siquiera te dan tiempo para recuperar el aliento. Todo lo que puedes hacer es aguantar y flotar. Después de un tiempo, tal vez semanas, tal vez meses, encontrarás que las olas aún tienen 100 pies de altura, pero se separan más. Cuando vienen, todavía se estrellan sobre ti y te aniquilan. Pero en el medio, puedes respirar, puedes funcionar. Nunca se sabes qué va a desencadenar el dolor. Puede ser una canción, una imagen, una intersección de la calle, el olor de una taza de café. Puede ser casi cualquier cosa y la ola se estrella. Pero entre olas, hay vida.

En algún lugar en el futuro, y es diferente para todos, encontrarás que las olas tienen solo 80 pies de altura. O 50 pies de altura. Y mientras todavía vienen, se separan más. Puedes verlas venir. Un aniversario, un cumpleaños, o Navidad. Puedes verla venir, en su mayor parte, y prepararte. Y cuando te invade, sabes que, de alguna manera, de nuevo, saldrás del otro lado. Empapado, escupiendo, todavía colgando de un pedazo pequeño de los restos, pero saldrás.

Tómalo de un viejo. Las olas nunca dejan de llegar, y de alguna manera no quieres que lo hagan. Pero aprendes que sobrevivirás a ellas. Y vendrán otras olas. Y también sobrevivirás a ellas. Si tienes suerte, tendrás muchas cicatrices de muchos amores. Y muchos naufragios ".

 

Ashleigh Hitchcock 

 

https://www.elephantjournal.com/2015/10/this-is-the-best-response-ive-ever-heard-about-how-to-process-grief/mini imanes coreanos 800 gaws

Lo que un poema de 600 años puede enseñarte sobre cómo soportar la crisis Actual - Jeremy Mohler

Traducida con Amor desde… http://jeremymohler.blog

 

 

El ser humano es una casa de huéspedes.
Todas las mañanas algo nuevo llega.

Una alegría, una depresión, una mezquindad,

viene una conciencia momentánea

como visitante inesperado

¡Dales la bienvenida y entretenlos a todos!

Incluso si es una multitud de penas

quien barre violentamente tu casa

y la vacía de sus muebles,

aun así, trata a cada invitado con honor.


Puede que te esté limpiando

para un nuevo gozo.

El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia.

Reúnete con ellos en la puerta riéndose e invítalos a entrar.

Se agradecido por lo que venga.

Porque cada uno ha sido enviado

como una guía del más allá.

 

He escuchado al poeta del siglo XIII y al poema místico sufí de Rumi "La casa de huéspedes" más veces de las que puedo contar. Es un elemento básico en las comunidades espirituales de EE. UU., Desde la psicoterapeuta y profesora de meditación Tara Brach hasta On Being de NPR.

Pero durante la crisis de COVID-19, la metáfora del poema es más metafórica que nunca, lo que le da una nueva resonancia. En el futuro previsible, no podemos recibir a nadie sin arriesgar nuestra salud. Ningún invitado visitará nuestras casas.

Obviamente, la casa de huéspedes de Rumi está dentro de nosotros, y lo que quiso decir con una "nueva llegada", un "visitante inesperado", se refiere a un estado emocional, un estado de ánimo.

Como yo, probablemente estés sintiendo todo tipo de estados de ánimo en este momento.

Parte de mí quiere conducir a algún lugar ficticio donde el coronavirus no exista.

Parte de mí tiene miedo de que yo, un amigo o mi familia nos enfermemos.

Una parte de mí está enojada con las grandes corporaciones y Wall Street por usar al gobierno para rescatarse a sí mismos en lugar de a los pobres y los trabajadores.

Parte de mí llora como un joven de 16 años por estar encerrado por el resto de esta crisis.

Estoy usando la palabra "parte" intencionalmente. (El concepto de partes, o subpersonalidades, proviene del trabajo del psicoterapeuta Richard Schwartz. Lo aprendí de mi terapeuta).

Como dice Rumi, hay un valor inmenso en tratar de dar la bienvenida a todas nuestras partes, tratar a cada invitado con honor. Palabra clave: intentando.

Nadie quiere sentir emociones negativas, son dolorosas. Las emociones como el miedo y la ira no solo hacen un agujero en el pecho o paralizan los hombros, sino que también significan (a los ojos de tu crítico interno) que eres débil o que no eres una buena persona.

En lugar de sentir el dolor, nos juzgamos por experimentar la emoción. Tratamos de disuadirnos de ello, racionalizando por qué no deberíamos sentir lo que sentimos. Ignoramos cómo nos sentimos y nos enfocamos en hacer felices a los demás. Nos adormecemos con alcohol y otras fugas.

A veces, la emoción es tan fuerte que no podemos evitar actuar. Nos asombra el miedo y la catástrofe, imaginando el peor resultado posible (¡todo el mundo se va a terminar!). Quedamos atrapados en la ira e intentamos pelear. No hace falta decir que esto a menudo provoca aún más dolor y sufrimiento.

Ya sea que ignoremos o nos perdamos en las emociones negativas, estamos tratando de evitar el dolor, lo cual es razonable. ¿Quién quiere sentir todos los sentimientos en este momento? Hay demasiado. Un poco de distracción está bien.

Pero, como escribe Rumi, hay gran poder en dar la bienvenida a nuestras emociones, estados de ánimo y estados mentales, nuestras partes. Porque lo que están haciendo las partes es tratar de protegernos.

Esa parte inquieta de mí que quiere escapar está tratando de protegerme de sentir el lento ardor del aburrimiento.

Esa parte que teme trata de protegerme de enfrentar la incertidumbre sin precedentes de la crisis.

Esa parte que está enojada trata de protegerme de la verdad innegable de que nuestra sociedad es cruel e injusta.

Nuestras partes son como niños pequeños. Quieren hacer lo correcto, pero son extremas en su pensamiento. “Huye para siempre o quédate aquí y muere. Comienza una revolución o sea aplastado por los engranajes del capitalismo”

¿Sacarías a un niño de la casa si estuviera ansioso, enojado o asustado? Por supuesto no. Los tratarías como a un niño. Tratarías de entender por qué están actuando como lo hacen. Los calmarías hasta que se calmen.

Una de mis partes más ruidosas en este momento, y casi todo el tiempo, es a la que me gusta llamar "striver". Aparece como ansiedad por hacer las cosas, planificar demasiado, prepararse para el futuro. En este momento, quiere que compre todas las bolsas de verduras congeladas y rollos de papel higiénico, lo cual es innecesario y tonto.

Pero solo está tratando de protegerme. Piensa que, si no hago lo suficiente, otros me percibirán como un fracaso, lo que será doloroso.

Una vez que comencé a ver mi esfuerzo interno cuando era un niño pequeño que solo intentaba ayudar, me sentí menos atrapado tratando de demostrar que estoy en la cima de todo, todo el tiempo. Todavía puedo hacer las cosas como la mayoría de las personas, agitadamente. Pero también puedo relajarme, relajarme completamente, por primera vez en mi vida.

Mientras más compasión tengas por ti mismo en medio de las emociones negativas, es menos probable que las ignores o te pierdas en ellas, y es más probable que puedas responder en lugar de reaccionar en los próximos días. Cuanto más notemos y demos la bienvenida a nuestras partes, es menos probable que nos controlen.

Como escribe el profesor de meditación Jack Kornfield, “Podemos hacernos cargo de sufrimientos no deseados, penas de la vida, luchas dentro de nosotros y el mundo exterior, y usarlos como base para alimentar nuestra paciencia y compasión ".

Como dice el poema de Rumi: “Agradece cualquier cosa que llegue. Porque cada una ha sido enviada como una guía del más allá ".

Escritor, profesor de meditación Y mindfulness

http://jeremymohler.blog/what-a-600-year-old-poem-can-teach-you-about-enduring-the-covid-19-crisis/

 

Cómo avanzar una vez que tocas el fondo - Pema Chödrön

Traducido con Amor desde… https://www.lionsroar.com

 

Pensé en contarte esta pequeña historia sobre el fundador de la Universidad de Naropa, Chögyam Trungpa Rinpoche, y mi primera entrevista personal con él. Esta entrevista ocurrió durante el tiempo en que mi vida se estaba desmoronando por completo, y fui allí porque quería hablar sobre el hecho de que me sentía como un fracaso.

Pero cuando me senté frente a él, dijo: "¿Cómo va tu meditación?"

Yo dije: "Bien".

Y luego comenzamos a hablar, charlando superficialmente, hasta que se puso de pie y dijo: "Fue un placer conocerte", y comenzó a acompañarme hasta la puerta. En otras palabras, la entrevista había terminado.

Y en ese momento, al darme cuenta de que la entrevista había terminado, simplemente dejé escapar toda mi historia:

Mi vida se acabó. He tocado el fondo. No sé qué hacer. Por favor, ayúdame.

Y aquí está el consejo que me dio Trungpa Rimpoché. Él dijo: "Bueno, es muy parecido a caminar hacia el océano, y una gran ola viene y te derriba. Y te encuentras acostada en el fondo con arena en la nariz y en la boca. Y estás acostada allí, y tienes una opción. Puedes recostarte allí o puedes pararte y comenzar a seguir caminando hacia el mar”.

Entonces, básicamente, te pones de pie, porque la opción de "estar ahí" es igual a morir.

Metafóricamente es lo que muchos de nosotros elegimos hacer en ese momento. Pero puedeS optar por ponerTe de pie y comenzar a caminar, y después de un momento otra gran ola viene y te derriba.

Te encuentras en el fondo del océano con arena en la nariz y arena en la boca, y nuevamente tienes la opción de acostarte allí o pararte y comenzar a caminar hacia adelante.

"Entonces las olas siguen viniendo", dijo. "Y sigues cultivando tu coraje, valentía y sentido del humor para relacionarte con esta situación de las olas, y sigues levantándote y avanzando".

Este fue su consejo para mí.

Trungpa luego dijo: “Después de un tiempo, comenzará a parecerte que las olas se hacen cada vez más pequeñas. Y ya no te van a tirar más.

Ese es un buen consejo para la vida.

No es que las olas dejen de venir; es que debido a que entrenas para mantener la vulnerabilidad en tu corazón, las olas parecen cada vez más pequeñas, y ya no te derriban.

Entonces, lo que digo es: fallar. Luego, vuelve a fallar, y luego tal vez comiences a trabajar con algunas de las cosas que estoy diciendo. Y cuando sucede de nuevo, cuando las cosas no funcionan, fracasas mejor. En otras palabras, puedes trabajar con la sensación de fracaso en lugar de esconderla debajo de la alfombra, culpar a otra persona, llegar a una imagen negativa de ti mismo, todas esas estrategias inútiles.

"Fallar mejor" significa que comienzas a tener la capacidad de mantener lo que yo llamo "la crudeza de la vulnerabilidad" en tu corazón, y lo ves como tu conexión con otros seres humanos y como parte de tu humanidad. Fallar mejor significa que cuando suceden estas cosas en tu vida, se convierten en una fuente de crecimiento, una fuente de avance, una fuente para que puedas comunicarte genuinamente con otras personas.

Tus mejores cualidades salen de ese lugar porque no estás protegido y no te estás protegiendo. Fallar mejor significa que el fracaso se convierte en un terreno rico y fértil en lugar de solo otra bofetada. Es por eso que, en la historia de Trungpa Rimpoché que compartí, las olas que te están derribando comienzan a parecer más pequeñas y tienen una capacidad cada vez menor de derribarte. Y en realidad tal vez sea la misma ola, tal vez sea incluso una ola más grande que la que golpeó el año pasado, pero te parece más pequeña debido a tu capacidad de nadar con ella o montar la ola.

Y no es que el fracaso aún no duela. Quiero decir, pierdes a las personas que amas, suceden todo tipo de cosas que te rompen el corazón, pero puedes sostener el fracaso y la pérdida como parte de tu experiencia humana y  te conecta con otras personas.

Adaptado de Fallar, fallar de nuevo, fallar mejor de Pema Chodron. 

Pema Chödrön es la maestra de budismo estadounidense más popular de la actualidad.Ella nos ha ayudado a descubrir cómo la dificultad y la incertidumbre pueden ser oportunidades para despertar. Es maestra residente en el Monasterio de la Abadía de Gampo en Nueva Escocia y es estudiante de Dzigar Kongtrul, Sakyong Mipham Rinpoche y el difunto Chögyam Trungpa. 

 

https://www.lionsroar.com/pema-chodron/

 

sábado, 9 de noviembre de 2019

Una Caída Desde lo más Alto: 7 Duras Lecciones Aprendidas desde el Fracaso - Andrea Balt

 

“Nunca te juzgues por lo que has hecho. Júzgate en términos de lo que vas a hacer. Tú no eres el pasado. Tú eres el presente convirtiéndose en futuro. ”

– Raymond Charles Barker

 

Tengo una romance bastante tormentoso con el fracaso.

Nos vemos de vez en cuando, justo cuando tengo la sensación de haberlo “logrado esta vez,” y llega y me sorprende, como si fuera una enferma e impredecible sombra, intentando destruir todo lo que creí que era irrompible y hunde cualquier ‘titanic’ que haya intentado.

Pero al igual que todos los demás monstruos de nuestro armario (con el Sr. Miedo a la cabeza), el fracaso no es una 'cosa’ - es sólo una forma irracional y retorcida de mal interpretar la realidad y subestimarte a ti mismo.

El fracaso no es un hecho… es una interpretación. Técnicamente no existe - es un fantasma, un traidor y una farsa. Es sólo otro obstáculo mental, la forma en que nuestra mente nos castiga por no ser, tener o hacer toda esa maravillosa mierda que se supone debemos hacer.

La peor parte es que ese Sentido de Fracaso que experimentamos está mezclado con sentimientos, está arraigado en sentimientos y nutrido por sentimientos, e incluso si el lado racional de tu Mente Maestra puede respirar la porquería, tu corazón, a veces, simplemente no tiene una nariz.

Esto es lo que nos mata al final: el corazón. No la mente. La mente observa, debate, toma posturas, objeta y lucha con palabras. Es el corazón el que tiene que latir como un guerrero a través de cada decepción y tratar de impulsarnos para seguir adelante - sin importar el clima. El corazón es el esperanzado chiquillo de 5 años que nunca ha sido lastimado. Y con cada nueva decepción, ese chiquillo crece.

Después de mi último gran “fracaso” (más retorcido e inesperado que un Woody-Allen-encontrándose-con-David-Lynch-en-Broadway, con un toque de puñaladas al final tipo Alfred

Hitchcock), me siento sorprendida y asustada y secretamente orgullosa de mi corazón. ¿Acaso este joven-viejo y aún palpitante pájaro está al fin captando la idea?

No puedo explicar lo que me sucedió… así como no puedo explicar los caprichos del viento, o cómo las flores pueden entender cuándo es momento de florecer, o cuándo es tiempo de que un bebé nazca o que una estrella muera y que un millón de años luz después, lleve el deseo de un amante en su espalda… Todo lo que sé es que, después del shock inicial y la consecuente realización de que otro 'titanic’ en mi vida se estaba hundiendo inevitablemente - por primera vez en tres décadas, me atreví a mirar a mi fracaso sin ningún tipo de culpa, expectativa, ira o juicio.

Una vez que dejé que mi 'error’* tomara su curso natural, un nuevo tipo de revolución silenciosa tuvo lugar dentro de mi pecho: no estaba arrepentida, no estaba enojada, incluso no sentí dolor… Todo lo que podía ver era vacuidad. Todo lo que podía escuchar era silencio.

Fue un momento tipo Anna Karenina:

“Algo mágico me ha ocurrido: como cuando en un sueño uno se siente asustado y con escalofríos, y de pronto uno despierta y reconoce que no existen tales horrores. He despertado.” (Tolstoy)

No fue sino hasta hace poco, que mi mente fue capaz de ponerse a la par con mi corazón en este sentido, recapacitó y finalmente trató de hacer lo que mejor sabe hacer: dar algún sentido a este nuevo sabor del fracaso; entender por qué estoy bien y por qué dejé de estrangularme a mí misma por cada mala decisión que había tomado, y por qué puedo estar herida pero no destruida, torturada pero no acabada, molesta pero no confinada a mis aparentes fracasos.

 

Como lo pone Denis Waitley:

“El fracaso debería ser nuestro maestro, no nuestra casa funeraria. El fracaso es demora, no derrota. Es un desvío temporal, no un callejón sin salida. El fracaso es algo que podemos evitar simplemente diciendo nada, haciendo nada y siendo nada.”

He aquí 7 entrelazadas y a menudo simultáneas lecciones en las que ambas, tanto mis neuronas como mi sangrienta aorta parecen estar de acuerdo. O formas, a prueba de fallas, para editar nuestros 'errores’… y convertirnos en una maldita ave fénix.

Espero que pongas al menos una de ellas en el bolsillo más accesible de tu corazón para que la puedas sacar justo en el momento en que tu atemorizado Sentido de Fracaso te agarre por la garganta.

 

1. PERDÓNATE A TI MISMO… ¡POR FAVOR! AHORA. Y AHORA. Y AHORA.

Este es probablemente el más importante, más urgente y más candente aspecto aquí. Incluso si tu supuesto fracaso no fue culpa tuya, tus hombros comparten ese peso.

El dolor nunca es solitario. Las tragedias siempre son compartidas. El daño es un juego de dos (o más). Los errores son consensuales. Todo en la vida, mientras sigamos viviendo en este planeta y respiremos el mismo aire y compartamos el mismo plasma existencial con otros humanos, es una conversación.

Ya sea que lo sientas o no, tenemos una historia de amor consensuada con la vida.

Dejar ir no implica sólo cambiar tu mente, sino lo más importante, liberar tu corazón. Y ese corazón no puede ser liberado a menos que sueltes el peso de tu propio 'error’.

*Etimología de ERRAR = El verbo 'errar’ procede del latín, errare, verbo cuyo significado primario es andar errante, vagar, deambular sin rumbo.

¿Sabes cuántos 'errores’ se necesitan para crear una obra de arte? Una película requiere de varios meses de jornadas de 16 horas, mucho dinero y recursos, trabajo duro y cientos de errores para poder producir 2 horas de felicidad en tu pantalla (y la mayoría de las películas aún así fracasan).

Por lo tanto, si tu vida es la mejor película que jamás hayas protagonizado, contigo como el actor principal, entonces tus errores son parte del paquete.

Hay un montón de razones válidas para NO perdonar. Puedes discutir contigo mismo durante días y ganar en todos los escenarios. Y sólo hay una razón principal para SÍ hacerlo - y es una irracional: TU ALEGRÍA.

La culpa es el parásito más vicioso de nuestra alegría. Se alimenta de nosotros, como un zombi invisible, y antes de que nos demos cuenta, ya podríamos estar convertidos en un zombi. Así, nadie es capaz de llevar a cabo ningún tipo de revolución - y si lo hacemos, nuestro trabajo, nuestra vida y nuestras relaciones sufrirían - con todo este dolor que llevamos bajo la piel.

Perdonar es un acto egoísta antes de ser desinteresado. Tiene que empezar con nosotros mismos porque nosotros somos los únicos que tenemos algún tipo de jurisdicción con respecto a ello. Nunca podemos dar lo que no tenemos.

 

2. PRACTICA UN ARREPENTIMIENTO INTELIGENTE.

 

Siempre me he preguntado si es bueno o no sentir arrepentimiento. Sin embargo hay algo en el concepto YO-NO-TENGO-REMORDIMIENTOS-YA-LO-SUPERÉ que huele como a palomitas de maíz quemadas. ¿Cierto? ¿No sería mejor nunca haberlas quemado?

¡Por supuesto que me arrepiento! Me arrepiento de cada dolor que he causado, de cada mala decisión que he tomado, de cada minuto perdido, de cada pedacito de corazón que robé sin ninguna contemplación, y de cada centímetro de mí que permití que los vampiros me chuparan, de cada paso imbuido de miedo, de cada ultraje o de todo lo que invertí en quienes nunca lo apreciaron… incluso me arrepiento de la que de otra forma sería una enferma, insalubre y auto flagelante forma de arrepentirme.

La diferencia entre un arrepentimiento dañino y uno inteligente es que el primero te chupa la sangre y el segundo te transfunde sangre. El arrepentimiento dañino surge de la auto-culpa y de un corazón que no perdona, y te hace vomitar cada vez que te atreves a mirar tus 'errores.’ El arrepentimiento inteligente, por el contrario, te permite ir más allá del modo víctima Vs. perpetrador, y se convierte en observador y estudiante de tus propias experiencias, sin destruirte en el proceso.

Éste te permite examinar tu propio caso, se convierte en el detective de tus crímenes (o de los que se cometen en tu contra), y te ofrece la suficiente sabiduría y serenidad para aprender de esos crímenes sin convertirte en un asesino en serie.

Así es que sí, demándenme, pero reconozco y sinceramente me arrepiento de cada mala decisión que nunca volvería a tomar, si estuviera en la misma situación o en una similar.

El arrepentimiento inteligente también deja un espacio libre para el humor. Y donde hay humor, hay medios. Joseph Campbell me envió un mensaje de texto para recordarme:

 

“A medida que avances en la vida, siguiendo tu propio camino, los pájaros  cagarán sobre ti. No te molestas en limpiarte. Tener una visión cómica de tu situación te regala distancia espiritual. Tener sentido del humor te salva.”

 

3. NO FUISTE HECHO PARA NUNCA FALLAR.

 

Si eres un perfeccionista, la vas a pasar bastante mal aquí. Yo he estado luchando con este monstruo por años, y aún no estoy sanada ni a salvo de sus garras. Al igual que cualquier otro “ismo,” tú no puedes eliminar el perfeccionismo de tu sistema. Eres un perfect-adicto, y es una cruz que siempre tendrás que cargar. Pero puedes aprender a vivir con ella y hacer que trabaje para ti, en lugar de convertirte en un esclavo de tu perfección imaginaria.

El perfeccionismo es una maldita mente masoquista. No seas el sádico de esta historia. No te pierdas en el laberinto de los hubiera, de los podría, de los debería; es un callejón sin salida y un juego en donde llevas todas las de perder. No fuiste construido para “saber mejor” de lo que sabes en ningún momento dado. Es matemáticamente imposible ser más de lo que eres en este

momento. Deja de decir: “debí saberlo mejor.” Es inútil, patético, poco amable para contigo mismo y además, no tiene ninguna relevancia.

En ese universo perfecto que imaginas, quizás tú deberías, podrías y tendrías que haber hecho determinadas malditas cosas. Pero, ¿acaso ÉSTE es ese universo? Porque si te tocó nacer en éste, entonces vive aquí y vive ahora. Y deja que ese otro universo se preocupe de sus propias perfectas constelaciones.

Además, las cicatrices y las imperfecciones al parecer te hacen más interesante. Y, ¿por qué? te preguntas. Porque ningún superhéroe en nosotros viene sin una trágica falla en sus estrellas. La kriptonita es lo máximo porque te conecta con el resto de nuestro sufrimiento en el mundo. Ahora lo entiendes. Ahora entiendes lo que es estar destrozado. Ahora entiendes lo mucho que duele ser humano. Así que no puedes evitar tratarte a ti mismo y a todos los demás con más compasión.

Chris Hardwick lo dijo mejor:

“Ningún ser humano se ha vuelto interesante por el hecho de no fallar. Cuanto más fallas y te recuperas y mejoras, mejor persona te vuelves. ¿Conoces a alguna persona a quien todo le ha salido bien sin haber luchado? Por lo general tienen la profundidad de un charco. O no existen.”

 

3. HICISTE LO MEJOR QUE PUDISTE — TODAS LAS VECES. ESCRIBISTE LA ORACIÓN MÁS VERDADERA QUE SUPISTE.

 

Descargo de Responsabilidad: Este punto es muy difícil de probar en mentirosos patológicos… sobre todo porque no califican científicamente, ya que todo lo que son es lo que no son, y su naturaleza reptiliana pretende desafiar así toda la lógica humana y la empatía del homo sapiens. Si tú eres uno de ellos, ponte en contacto con tu médico antes de cambiar hacia tu siguiente forma.

Pero si eres sincero, y fuiste sincero ante ti mismo y los demás a través de todas tus malas decisiones, malas elecciones o cualquier otro nombre que quieras adjuntarle a tu manifiesto de auto-culpa, entonces, hiciste lo mejor que pudiste.

De haber sabido que la tierra no es cuadrada, tal vez te habrías apresurado en buscar un nuevo continente. Pero bueno, hay un tiempo para ser ignorante y un tiempo para renacer. Aceptar tu Alta Edad Media es requisito necesario para entrar a tu Renacimiento. Siempre fuiste tu más verdadero ser, todo el tiempo. Y eso es maravilloso y total, y no tiene nada que ver con el “fracaso.”

 

Artistas, escritores, músicos, creadores, doctores, yoguis, empresarios… y cualquier persona a quien consideres un “experto” o un “genio” en su oficio, trabajaron hasta el cansancio, desde dos décadas hasta toda una vida de horas y horas y horas y soledad y trabajo y trabajo y práctica y sacrificio y más trabajo, con el fin de hacer algo - a menudo solo “una cosa” en la vida - que valiera la pena compartir con el mundo…

¿Por qué no habría de aplicarse esto mismo al resto de la vida, a gran escala? No naciste con un manual, ¿o sí? Debes escribirlo por ti mismo. Y para poder hacerlo, primero debes vivirlo.

Que yo sepa, hay una sola manera de vivir: PLENAMENTE. VERDADERAMENTE. APASIONADAMENTE. PROFUNDAMENTE— incluso cuando mi juicio esté afectado temporalmente.

Un amigo me ayudó a comprender esto hace algunas semanas cuando me dijo:

 

“No has fracasado. Acuérdate de lo que dijo Hemingway: siempre has escrito la oración más verdadera que has sabido. Así que si sangras todo en la medida de tu capacidad, ¿cómo podrías culparte a ti misma?”

 

4. ERES MUCHO MÁS GRANDIOSO DE LO QUE CREES.

No digo esto para darte un abrazo motivacional o inflar tu herido o dañado ego con una generalizada e insustancial auto-ayuda.

Lo digo en serio, tú eres más grande que tu mente, eres más grande que tu corazón, más grande que tus 'errores,’ más grande que tus sueños, más grande que tu pasión, incluso más grande que la historia de toda tu vida y tus insignificantes historias. 

El verdadero tú es consciencia cósmica, el universo en constante movimiento. Es épico, eterno, inmortal, real y auto-suficiente. El resto de TI - los detalles que te han dado forma en esta vida (la mayoría de los cuales ni siquiera han dependido conscientemente de ti), son circunstanciales. 80 años, a lo sumo, si tenemos suerte. 

Raymond Charles Barker, uno de mis mentores ya muertos, llamó para decirme:

“Cuanto mayor sea tu comprensión de ti misma como consciencia, más libre te sentirás de culpa… Tu optimismo será imperturbable. Habrás aprendido de tus errores, más no serán un obstáculo para ti. Esta es la vía del orden progresivo, la vía del pensar creativo.”

Así que ante cualquier cosa que hayas hecho o te hayan hecho, trata de aferrarte a esa verdadera, jamás afectada, inmaculada parte de ti. Ese ser superior es lo que te sacará adelante a través de todos los 'errores’ de tu pequeño yo. Y también servirá para impulsarte de nuevo hacia la alegría. No importa cuanto tiempo te lleve recuperarte, simplemente aguanta.

Y Joseph Campbell, en la otra línea:

“Encuentra un lugar en tu interior en donde haya alegría, y la alegría consumirá el dolor.”

 

5. SI DE CUALQUIER FORMA VAS A CAER, CAE DESDE EL LUGAR MÁS ALTO.

 

No sólo se trata de caer 7 veces y levantarte 8. Todos los gatos hacen eso. Se trata de escalar aún más, y dar un salto más arriesgado, cada vez. Y es más arriesgado porque con cada decepción estás obligado a decidir si tu corazón se contrae o se expande. Y si dejas que se expanda, quién sabe hasta donde podría llegar…

Fracasar en grande es creer con más fuerza, cada vez. Es llegar más profundo, cada vez. Es amar más, cada vez. Es el privilegio de multiplicarte, en lugar de permitirte ser detenido por tus fracasos. Es dar aún más frutos, en lugar de cerrarte a la vida y a oportunidades más ricas. Es la capacidad de evolucionar hacia un reino más elevado de la existencia.

Para parafrasear a Maya Angelou (D.E.P):

 

“Puedo ser cambiada por todo lo que me suceda. Pero me niego a ser reducida por ello.”

Sí, tu dolor temporal y la decepción del ego es el impuesto que debes pagar para hacer este viaje… ¿Tu contraseña? Siempre,

 

¡SALTA!                                                

 

Como lo puso Robert F. Kennedy:

“Sólo aquellos que se atrevan a fallar en grande, podrán lograr en grande.”

Y esta es mi lección más dura hasta la fecha. Mi corazón aún está en modo de contracción. Quisiera que hubiera alguna aplicación para esto. Algún programa que pudiera descargar en un segundo, instalarlo con un simple trago y borrar automáticamente la tarjeta de memoria de mi corazón y su tendencia a juzgar y a tenerle miedo al futuro en base al pasado.

Estoy en desacuerdo con la más o menos popular idea de deshacernos de las expectativas. Casi como picar tu cabeza en pedacitos para eliminar una jaqueca. Ummmmm… ¿no? Soñar es la moneda más valiosa que tenemos. Creo que cuanto más altas sean nuestras expectativas, mayores serán las posibilidades de, más temprano que tarde, saborear nuestros sueños.

¿Cómo podría ser capaz de tener grandes sueños y no esperar que sucedan? ¿Cómo podría imaginar cualquier grandeza lo suficiente como para atraerla a mi vida sin la esperanza y el deseo

de que se materialice? Demándenme de nuevo, pero yo (todavía) sigo teniendo algunas expectativas épicas. Y junto a ellas, estas palabras escritas con lápiz labial en el espejo de mi baño:

“Toda la vida es épica. Épico es todo en la vida.”

Yo lo quiero todo y lo espero todo y lo ofrezco todo. Recorreré este camino una sola vez. Así que dame todo hasta sangrar o no me des nada en absoluto.

Como diría Woody:

“Si no estás fallando una y otra vez, es señal de que no estás haciendo nada muy innovador.”

- Woody Allen

 

Pero no es el exceso o la grandeza de nuestras expectativas lo que nos mata - en todo caso, es lo que nos genera más adrenalina para lograr lo imposible. Lo que nos mata es nuestra incapacidad para adaptarnos y evolucionar con, o dentro o más allá de nuestras expectativas y aceptar las dolorosas pruebas del ego que vienen incluidas el viaje.

Así que no te rindas con tus expectativas épicas. Ten el coraje de esperar en grande. Y ten la fortaleza para no ser destruido por los desvíos inevitables.

 

 

6. CONVIERTE TUS FRACASOS EN ARTE.

“El movimiento es el antídoto para la desesperación,“ dice Joan Baez en una cita que me he tatuado en la frente (con tinta invisible).

Cómo me enfurezco cuando, en medio de mi fracaso, una criatura más iluminada me da una palmadita en el hombro diciéndome: "Algo maravilloso va a salir de todo este lío.”…….  "¡¡¡Jódete!!!“…. quiero gritar.

Pero una vez que el huracán pasa, he de reconocer que esos seres iluminados tenían razón. Cada vez que me quiebro, una más profunda, colosal e impresionante revolución se abre paso a través mío.

“Es sólo cuando perdemos todo, que somos libres para hacer cualquier cosa…” — La Vida es el verdadero 'Club de la Pelea’ aquí, ¡ea!

 

La forma más eficaz que conozco para superar lo que perdimos en el fuego, es crear algo nuevo desde sus cenizas. Así que cuanto más profundo ardes, más nuevo y real te vuelves.

Sé un fénix creativo, entonces. Tu verdad sigue viva en ti y ningún fuego o 'error’ te la puede quitar.

Si tus ideas fueron correctas antes de la caída, sigue insistiendo. Si fuiste real, mantente real a tu llamado. Si fuiste honesto con tu verdad, sigue construyendo sobre ella. Si fuiste deshonesto, precipitado, cobarde, irracional, cruel, descuidado o falso, vuelve a donde en primer lugar perdiste el corazón y si eso continúa latiendo en algún lugar de un basurero, sumérgete con todo y tu linda ropa, sácalo y cómetelo. Necesitarás a tu verdadero ser, más que nunca.

"Construye sobre el fracaso. Utilízalo como un trampolín. Cierra la puerta del pasado. No trates de olvidar los errores, pero tampoco te obsesiones con ellos. No dejes que consuman tu energía, ni cualquier parte de tu tiempo, ni de tu espacio”.

- Johnny Cash

Hagas lo que hagas - haz algo nuevo. “No puedes caminar hacia delante mirando hacia atrás,” dijo Barker. “No puedes poner vino nuevo en botellas viejas,” dijo Jesús. “No puedes resolver un problema con la misma consciencia que lo creó,” dijo Einstein.

Convierte tu fracaso en algo por lo que valga la pena fallar de nuevo.

“La auto-expresión es la necesidad dominante de la naturaleza humana,“ dijo William Winter. Estoy de acuerdo. Entonces, hónrala traduciendo tus 'errores’ en un nuevo proyecto creativo que no sólo te ayude a resarcir el viejo, sino que realmente te inspire a descubrir nuevos continentes.

En lugar de gastar tu energía en la auto-destrucción sin sentido, dedica cada esfuerzo que puedas hacer en una reconstrucción. Realmente es tu única esperanza.

 

 

7. VIVÍ LA MALDITA VIDA Y RESULTÓ MARAVILLOSO.

Este es mi más reciente epitafio. Trato de escribirlo mientras aún estoy viva, así le doy tiempo para que se cumpla. El anterior era, robado de Jack Kerouac: "Ella vivió, viajó, bendijo, (amó), se aventuró… y no se arrepintió”.

Y si me lleva un fracaso (también conocido como error) tras otro para componer mi obra maestra, bendito sea.

Lo que el fracaso sigue enseñándome es que no hay ninguna luz al final, no hay ningún ¡ajá!, ningún aleluya - sólo hay la luz de cada día (está en los pequeños ¡ajás!), y que la luz más brillante está siempre lista para abrirse paso a través de nosotros con la tierna resolución con la que una flor crece a través de un impenetrable cemento.

“Nuestro propósito en la tierra no es llegar a encontrar una luz al final de un túnel.Nuestro mayor que-hacer en esta vida es practicar nuestra pasión más ardiente lo mejor que podamos.

Nos merecemos estar vivos cada segundo del día, y al final de nuestro viaje, mirar atrás y decir: 'Viví y fue maravilloso’.”

- Andréa Balt

Así que, querido corazón fallido… No sólo latas las posibilidades. Cualquier corazón puede hacer eso con un poco de suerte. Más bien SÉ las posibilidades. Ser es simplemente un constante y consistente devenir.

Sobrevive a la oscuridad. Parafrasea a la luz. Acepta. Evoluciona. Crea.

Si no estás teniendo una aventura de sólo una noche con el destino, sino una historia de amor con la vida,  entonces hónrate a ti mismo lo suficiente como para creer en ese amor. Y lucha por él, no importa lo que digan tus fracasos.

A menudo me preguntaba: ¿por qué es importante quebrarnos? ¿Por qué no podemos aprender sin el dolor? ¿La luz no puede entrar de alguna otra manera? A veces estás tan lleno de hoyos y asteroides y polvo cósmico que pareces más una galaxia que una persona.

Ahora entiendo (por fin ¿será?) que lo que se quiebra no somos nosotros - al menos no nuestro más verdadero, eterno e inquebrantable Ser - sino sólo los caparazones temporales de nuestro ser, el ego, nuestro falso sentido de seguridad, y la mediocre comodidad que confundimos con la idea, con la persona, con la situación o con la oportunidad real.

Se supone que debemos ser un maldito río, no un estanque. Fluir y cambiar es nuestra naturaleza.

Así que cuando dejas que los muros te desvíen de tu camino y bloqueen tu flujo, tarde o temprano tu dique revienta. Los 'errores’ revelan y derriban muros y diques. Te obligan a quitarte la ropa sucia y enfrentar tu más verdadero y desnudo ser. Te hacen tan humilde que ahora puedes volver a ser agua y honrar tu ilimitada naturaleza.

Tomado del abuelo Edison:

“No he fracasado. Simplemente he encontrado 10,000 formas en las que esto no funciona.”

Porque cuando todo está dicho y hecho, no se trata de las 10,000 formas en que las cosas no funcionaron para ti (para mí).

Es acerca de todas las altas y bajas y la vida que se da en el campo de batalla, y la luz que entra por las grietas.

Es acerca de esa única, preciosa, sustanciosa, inesperada y clara forma, en la que todas tus piezas rotas e intentos fallidos y llagas y cicatrices y llantos de media noche se reúnen finalmente en la misma sinfonía agridulce del corazón que escuchaste al nacer.

Es acerca de un camino abierto una vez y para siempre, en el que tu historia de vida habrá de y deberá funcionar… si tan sólo dejas ir y TE permites suceder.

 

Andréa Balt

(Traducido por Tarsila Murguía desde: http://www.andreabalt.com/7-tough-lessons-learned-from-failure/)

http://presenciaconsciente.tumblr.com/post/115765123662/una-caida-desde-lo-mas-alto-7-duras-lecciones

martes, 26 de febrero de 2019

Emergencia Espiritual - Paul Levy

Artículo traducido del inglés por Tahíta desde http://www.awakeninthedream.com/spiritual-emergence/

En 1981 estaba sentado en meditación cuando, por un instante, un rayo iluminó mi mente. Comencé a actuar tan diferente de lo que me era normal que un amigo me llevó a un hospital, temiendo que me estaba volviendo loco. A pesar de que me dejaron salir de ese hospital después de tres días, las experiencias que comenzaron a desarrollarse fueron tan abrumadoras que me hospitalizaron otras veces durante ese primer año. Me diagnosticaron que había tenido una ruptura psicótica severa y me dijeron que tenía un desequilibrio químico y enfermedad maníaco-depresiva. Me pusieron  litio, y a veces, haldol (un anti-psicótico). Me dijeron que tendría que vivir con mi enfermedad para el resto de mi vida. 


Yo fuí afortunado, ya que pudieron sacarme del establecimiento médico y psiquiátrico. Poco se dieron cuenta los médicos de que me encontraba atravesando un proceso de despertar espiritual / proceso de iniciación que a veces imita la psicosis, pero en realidad era una experiencia de un orden muy diferente. En 1993, después de muchos años de luchar por contener e integrar mis experiencias, comencé a enseñar sobre lo que estaba experimentando. Ahora estoy ayudando a otros que están emergiendo espiritualmente y comenzando a despertar a la naturaleza onírica de la realidad. En éste sueño hecho realidad, los psiquiatras me consultan y me envían pacientes.

En las antiguas culturas de sabiduría se entendía que había ciertos individuos cuya locura era el signo de un paso hacia una conciencia superior. Se dieron cuenta de que la persona necesitaba ser honrada y apoyada en su proceso. Ellos sabían que la persona que pasa por este proceso con éxito y se convierte en un consumado chamán, sanador o maestro, regresa con increíbles dones y bendiciones de sabiduría y sanación para todos. 

Para citar al famoso autor Ken Wilber "Aunque el desequilibrio temporal precipitado por tal crisis puede parecerse a un colapso nervioso, no puede ser descartado como tal. Pues no es un fenómeno patológico sino un acontecimiento normal para la mente dotada en estas sociedades, ser golpeado y absorbido por la fuerza de algo mucho más profundo que habita tanto la tierra  como el propio interior”.

Había estado haciendo meditación budista por más de un año cuando ese rayo se disparó dentro de mi cerebro. Durante un día o dos me sentí como Alicia cayéndose a través del espejo, encontrándome  jugando un papel en un proceso más profundo, mítico, lo que Jung llamaría un "drama divino", donde todo estaba impregnado de un profundo significado simbólico.

Me sentí totalmente inconsciente y sorprendentemente libre. Sentí la energía creativa del universo fluir a través de mí; Yo estaba bailando en la vanguardia viva del Big Bang, donde cada momento era creativo, mágico y totalmente nuevo. Mi kundalini estaba explotando; Era como si un billón de vatios de electricidad estuviera fluyendo a través de una bombilla de setenta y cinco vatios.

Lo que estaba ocurriendo en el mundo aparentemente exterior estaba mágicamente relacionado con lo que estaba ocurriendo dentro de mí. La frontera entre soñar y despertar, entre lo interior y lo externo, y entre mi yo aquí y tu yo, estaba disolviéndose. Era como si me hubiera vuelto lúcido y estuviera despertando dentro de un sueño.

Sabía sin lugar a dudas que estaba atravesando una profunda experiencia espiritual, y nadie podía convencerme de lo contrario. Esta fue la clave que salvó mi cordura. Sentí que en cuanta más gente pensaba, más gente podía "llevar conmigo", así que empecé a imaginar todo el universo. La experiencia fue tan abrumadora que no tuve más remedio que rendirme y soltarla. Yo no estaba apegado a mi manera habitual de ser. Yo estaba simplemente confiando en la experiencia, que era claramente no sólo lo correcto, sino lo único que podía hacer.

Un despertar espiritual casi siempre es precipitado por una severa crisis emocional o espiritual. A menudo surge orgánicamente de problemas de abuso no resueltos de la infancia, esto fue ciertamente cierto en mi caso. En una emergencia espiritual completamente florecida, usted mágicamente descubre cómo transmutar estos síntomas y heridas en las bendiciones que son.

 Era, estoy seguro, una situación muy difícil y problemática para los más cercanos a mí, ya que no eran capaces de entender lo que estaba pasando, ya que estaba tan lejos de su mapa de la realidad. Dolorosamente, la mayoría de mis amigos y familiares fueron muy críticos y compraron  el diagnóstico de los médicos de que yo tenía una enfermedad mental, ya que era su manera de "explicar" lo que me estaba sucediendo para que encajara en su visión muy limitada y cómoda del mundo. 

En palabras del difunto psiquiatra RD Laing, "Los intentos de despertar antes de nuestro tiempo son a menudo castigados, especialmente por aquellos que más nos aman. Porque ellos,están durmiendo. Ellos piensan que cualquiera que se despierta, o que, todavía dormido, se da cuenta de que lo que se toma como real es un "sueño" se vuelve loco”.

A menudo mis acciones eran vistas desde el exterior como típico comportamiento psicótico.

Por ejemplo, una vez les tiré a mis padres muchos de sus medicamentos, ya que sentía que realmente no los necesitaban, ya que podían simplemente tocar directamente  la fuente de curación misma. En otras ocasiones, quería romperme las gafas, ya que sentía que no las necesitaba para ver, y sentía que hacían más daño a mis ojos que bien.

Una vez, después de que yo estaba actuando tan loco que mi padre voló a mi casa a Nueva York, se despertó de sus noche de sueño sólo para encontrarme haciendo postraciones ante él. Más tarde esa mañana salí al centro de la concurrida intersección cerca del apartamento de mis padres y me incliné ante los coches que se aproximaban, ya que estaba reconociendo que todo era Divino.

Desde mi punto de vista, me estaba dando cuenta, o debo decir, que se me estaba revelando, que cada momento era la expresión inmediata de Dios.  Cada persona que yo estaba viendo era Dios. Me parecía curioso e incluso confuso que todo el mundo pareciera participar y estar tan atrapado en estados de identidad tan limitados y contraídos como si fingieran y realmente parecieran creer que no eran Divinos.

Cuando estás emergiendo espiritualmente estás literalmente atravesando una experiencia arquetípica de muerte-renacimiento, que no es otra cosa que la muerte y la trascendencia del yo separado. Yo estaba teniendo un cambio radical de identidad, donde estaba empezando a darme cuenta de mi unidad con toda la creación. Recuerdo sentir que todo lo que alguna vez se había inventado, descubierto o creado (incluyendo todo el cosmos), era producto de mi “Yo”. Esta comprensión no es comprensible y no tiene sentido mientras uno está bajo el hechizo del intelecto, pero me estaba apareciendo con la fuerza de una revelación. Lo que estaba viendo parecía totalmente obvio, como si realmente estuviera viendo la verdad por primera vez. De hecho, estaba empezando a darme cuenta de que yo, así como todo el mundo, éramos simultáneamente nada (no una cosa que puede ser vista como un objeto) y al mismo tiempo, todo.

Durante estas experiencias tuve la oportunidad de conocer y relacionarme íntimamente con algunos de los más grandes maestros iluminados tanto del Tíbet como de Birmania, quienes, como yo estaba en un cuento de hadas, se convirtieron en mis maestros y guías. Los verdaderos milagros, las experiencias que eran completamente imposibles, cosas que sólo podían suceder en los sueños, comenzaron a suceder. Cualquier conceptualización limitada que tenía sobre la naturaleza del universo estaba siendo totalmente destrozada.

Debido al éxtasis y a la intensidad de la experiencia, hay una tentación real, como el Ícaro mítico, de volar demasiado alto, que es sólo significa prepararse para una caída. Durante estas experiencias es de suma importancia estar lo más fundamentado enraizado. El gran psiquiatra CG Jung comprendió la importancia de esto durante su "Confrontación con el Inconsciente". Solía guardar imágenes de su familia alrededor, para poder recordar que él era, en sus palabras, "una persona ordinaria realmente existente".

Jung comprendió muy bien que uno de los mayores peligros que encuentras durante esta experiencia es inflarse, pensando que eres alguien especial. Te identificas con el arquetipo en lugar de relacionarte con él desde el punto de vista de un ego humano consciente. Usted literalmente ha sido tragado y poseído por las fuerzas transpersonales más profundas y poderosas, cayendo totalmente en su inconsciente. Puedes llegar a estar verdaderamente loco, pensando, por ejemplo, que eres Cristo o Buda, en lugar de reconocer que todos somos Cristo o Buda. Esta es la diferencia entre alguien que está verdaderamente enfermo mentalmente, podría decirse  que se está ahogando en el océano tempestuoso del inconsciente, comparado con un místico consumado, que se nutre y nutre nadando, practicando surf y buceando en las aguas curativas de Su psique.

Jung comprendió que la cosa que balancea el equilibrio de una manera u otra es la capacidad de los egos humanos de confrontar y relacionarse de manera consciente con estas fuerzas transpersonales. Es por eso que el trabajo creativo, en el cual canalizas y transmutas estas energías más profundas, muy poderosas y arquetípicas, es de suma importancia.

En cierto momento, todo el calvario se revela como una iniciación a actualizar y dar expresión a tu verdadero genio, o daimon, que no es otro que tu voz interior, espíritu guía y verdadera naturaleza que nunca se ha perdido. Como en un déjà vu, recuerdas, o descubres tu vocación única, tu verdadera vocación como Bodhisattva que está aquí para ayudar a otros seres. Te conviertes en un artista creativo y multidimensional, cuyo lienzo es la vida misma.

Por supuesto, otro gran peligro, hablando desde mi experiencia personal, es terminar en las garras de la comunidad médica, psiquiátrica y que te mdiquen, que no tiene comprensión de fenómenos tales como emergencias espirituales. Un psiquiatra incluso me dijo que necesitaría tres años de psicoterapia intensiva y luego me curaría. Para citar nuevamente a Laing, "Cualquiera en este estado de transición es probable que se confunda. Indicar que esta confusión es un signo de enfermedad, es una manera rápida de crear psicosis... Un psiquiatra que profesa ser un curador de almas, pero que mantiene a la gente dormida, los trata para despertarse y los droga para dormir de nuevo.... es para volverlos locos ".

Mi hospitalización final fue en septiembre de 1982, cuando volé a Nueva York y me metí en un hospital por tres semanas. En vez de verlo como un error, he podido ver la perfección de todo lo que ha sucedido. Ahora entiendo que las hospitalizaciones eran en realidad un aspecto del despertar;. Eran parte de mi viaje al inframundo. Hay una sensación de aceptar y abrazar todo lo que ha sucedido en mi vida, dándome cuenta de que todo es una iniciación en el misterio más profundo de mi ser infinito e indescriptiblemente mágico.

Esto no quiere decir que no haya algo llamado enfermedad mental. Me pregunto, sin embargo, cuántos casos de enfermedad mental son en realidad emergencias espirituales. Nosotros, como sociedad, necesitamos reconocer la existencia de verdaderas emergencias espirituales y aprender a diferenciarlas de los casos de psicosis. Afortunadamente, ahora hay incluso un pequeño párrafo en el psiquiatra DSM IV Book (manual de diagnóstico) titulado "Problema espiritual o religioso". ¿Podría ser que todos estamos en diferentes etapas del proceso de emergencia espiritual?

Paul Levy 

Paul Levy  es un pionero en el campo de la emergencia espiritual, así como un innovador en el campo del sueño (sueños nocturnos  así como sueños despiertos). Practicante budista tibetano desde hace más de 30 años, ha estudiado íntimamente con algunos de los más grandes maestros espirituales del Tíbet y Birmania.