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miércoles, 6 de abril de 2022

Camino a la resiliencia: 7 estrategias para superar la adversidad con fortaleza, claridad y paz interior - Jorge Benito

 


En mayor o menor medida, todos somos resilientes: aunque ciertas situaciones resulten extremas, poseemos mecanismos psicobiológicos que nos permiten soportar la presión y recuperar el equilibrio cuerpo-mente.

Podemos enfrentar y superar la adversidad, hallando la calma en medio de la tormenta.

Las primeras investigaciones sobre la resiliencia aportaron frescura al estudio clínico del trauma y los eventos negativos: en lugar de centrarse únicamente en las llamadas áreas de vulnerabilidad, los investigadores (Garmezy, Werner, Manciaux, Saleebey, Coutu, Grotberg…) comenzaron a prestar atención a las fortalezas interiores de los individuos.

En estos primeros estudios encontraron a niñas y niños que sobresalían a pesar de no ser especialmente dotados y, sobre todo, a pesar de atravesar circunstancias increíblemente difíciles. Tenían lo que los psicólogos llaman un “locus interno de control”: creían que ellos, y no sus circunstancias, afectaron sus logros. Se veían como los orquestadores de su propio destino y los constructores de un futuro luminoso, y percibían el arduo presente como un paso necesario hacia el éxito y la libertad.

Además, estos pequeños poseían una fuerte conexión existencial: creían que todo lo que sucede tiene un profundo sentido y propósito, y esto les permitía dotar de nuevo significado a las situaciones más desfavorables, creando de este modo nuevas posibilidades.

“He tenido incontables problemas en mi vida. La mayoría de ellos nunca ocurrieron.” – Mark Twain

¿Se puede aprender la resiliencia?

Si bien no existe ninguna prueba psicológica en particular que mida la resiliencia, durante décadas multitud de investigadores han observado que ciertas personas son capaces de enfrentarse a obstáculos, amenazas e impedimentos sin sucumbir emocionalmente y sin mostrar comportamientos victimistas y derrotistas.

Los acontecimientos no son traumáticos hasta que los experimentamos como traumáticos; es nuestra percepción de lo que nos pasa lo que determina la forma en la que experimentamos lo que nos pasa. Cuando percibimos la adversidad como un desafío y encontramos seguridad interior, nuestras capacidades interiores emergen. Cuando percibimos la adversidad como una amenaza o un evento potencialmente traumático, anulamos nuestros mecanismos biológicos de crecimiento y creamos un problema duradero que puede derivar en estados depresivos.

Las personas resilientes se niegan a percibir los acontecimientos como traumáticos: viven las adversidades y los eventos negativos sin derrumbarse, por muy dolorosos que estos resulten.

Si no te consideras una persona resiliente, no es que no poseas esta capacidad. Lo que sucede es que la resiliencia se refuerza con el uso y se pierde con el desuso. Cuanto más nos esforzamos por ser resilientes, más fomentamos la flexibilidad cognitiva que nos permitirá abrirnos a nuevas posibilidades; cuanto más nos sumimos en el derrotismo, más reforzamos la neurorigidez que deriva en experiencias de sufrimiento.

Aunque nuestro enfoque inicial sea negativo, podemos aprender a percibir los estímulos de forma diferente para replantearlos en términos positivos, lo que por supuesto requiere de altas dosis de conciencia, claridad y discernimiento.

A continuación hemos recopilado 7 estrategias que expertos en diversos campos recomiendan para desarrollar esa destreza que todos poseemos llamada resiliencia.

1. Cuéntate otra historia

Todos tenemos un narrador interno que tiende a exagerar. Cuando vivimos tiempos difíciles, este narrador suele decirnos que será así por siempre. Nada más lejos de la realidad.

Cuando se trata de imaginar nuestro bienestar y proyectarlo hacia el futuro, tendemos a exagerar el impacto y la duración de los eventos dolorosos. A esta conclusión han llegado los doctores Tim Wilson y Dan Gilbert, que en sus estudios de “pronóstico afectivo” (affective forecasting) han encontrado que las cosas malas nos hacen sentir mal, pero no por tanto tiempo como pensamos ni con tanta intensidad: las personas solemos aferrarnos a la desesperación con mucha facilidad, pero rara vez llegamos a experimentar esos extremos que habíamos imaginado.

El Dr. Wilson explica que, del mismo modo que nuestro sistema inmunológico nos defiende de agentes infecciosos, poseemos un “sistema inmunológico psicológico” que cura nuestras heridas emocionales. Según su investigación, nuestra mente inconsciente utiliza este mecanismo para ayudar a la mente consciente a relativizar nuestras vivencias dolorosas, de modo que con el paso del tiempo el narrador interior comienza a contarnos una historia más agradable.

Aunque la voz interior tienda al dramatismo, con el tiempo todo se va reenfocando gracias a este sistema inmunológico psicológico, y la mejor forma de favorecerlo es mantener siempre una actitud resiliente. Estas 4 sencillas estrategias del Dr. Schwartz también te serán de gran ayuda para encontrar una nueva voz en tu historia personal.

2. Cuestión de actitud

Si no adoptamos una actitud correcta, el camino a la resiliencia se vuelve espinoso. Cuando nos negamos a considerar la posibilidad de percibir los eventos negativos como oportunidades de crecimiento, y en lugar de ello nos dedicamos a seguir victimizándonos, la resiliencia sigue durmiendo en su guarida secreta.

La actitud es uno de los nutrientes principales que ayuda a que nuestro equilibrio cuerpo-mente florezca.

3. ¿Quién creo que soy?

¿Somos lo que creemos que somos? ¿Está nuestra percepción de nosotros mismos distorsionada, reflejando una imagen irreal pero familiar y confortable?

Ya que la negatividad suele ser resultado de una percepción desdibujada de la realidad, podemos comenzar por volvernos más objetivos en nuestra autopercepción. Si evaluamos nuestra realidad  –personalidad, comportamiento, relaciones sociales…- de una forma más imparcial y ecuánime, encontraremos que muchas de nuestras fortalezas siempre estuvieron ahí pero nuestra ceguera nos impedía verlas.

Las prácticas introspectivas como la atención plena son una excelente forma de regresar a nosotros mismos y conocernos. Cuando nos volvemos íntimos con nuestra vida interior (ya sean aspectos que aceptamos o aspectos que rechazamos de nosotros mismos), nos percibimos con mayor claridad, y capacidades que estaban en letargo como la resiliencia son redescubiertas.

4. Crea un diario de gratitud

Nuestro cuerpo y nuestra mente responden rápidamente a los cambios positivos que la gratitud pone en funcionamiento. La gratitud abona el terreno para que nuestra personalidad se vuelva más y más resiliente: se trata de una sencilla pero excelente forma de transformar nuestras vidas avalada por multitud de estudios científicos.

5. Enfrenta tus miedos

Muchos profesionales utilizan la llamada “terapia de exposición” para ayudarnos a cambiar las asociaciones que en el pasado establecimos con determinados estímulos.

Si hay algo que nos aterra, podemos dotarlo de nuevo significado dando pequeños pasos seguros: nos exponemos lenta y repetidamente a eso que tanto nos asusta. Por ejemplo, si nos aterra la opinión ajena y esto nos convierte en personas poco sociables y comunicativas, nos exponemos en pequeñas dosis a ese miedo que nos bloquea. Podemos acudir a reuniones e interactuar más de lo habitual. De este modo, vamos superando el miedo a través del acto sostenido de enfrentar las emociones que tanto nos molestan.

La idea de esta estrategia no es eliminar nuestros miedos de un plumazo, sino entrar en contacto con nuestro valor y nuestra resiliencia. No se trata de dejar de tener miedo, sino de seguir adelante a pesar del miedo.

6. Practica la compasión (y la autocompasión)

Lobsang Tenzin Negi, doctor en Budismo y creador del Cognitively-Based Compassion Training (CBCT), un programa de meditación que actualmente es utilizado en diversos estudios clínicos, expone en una entrevista que “en este mundo tan complejo, lleno de estresantes psicosociales, lo que más necesitan las personas, y más las angustiadas y deprimidas, son maneras más sanas de forjar relaciones con quienes las rodean”.

“Sobrevaloramos las amenazas. Yo vengo de una cultura que cree que cada ser humano tiene un tremendo potencial, somos altamente resilientes, tenemos la capacidad de mantener el optimismo, de no desfallecer, pero para ello lo primero que debemos integrar es que todos los seres de este planeta tenemos una aspiración común: todos queremos ser felices. Ser conscientes de esa interconexión nos hace acercarnos a las personas con un mayor grado de afecto, cercanía y ternura, de manera que nos relacionamos con el mundo de una manera más saludable.”

La autocompasión, como la propia palabra indica, implica ofrecernos compasión a nosotros mismos: abordamos nuestro propio sufrimiento con una actitud de bondad y no juicio. Cuando nos volvemos conscientes de que todos experimentamos emociones y situaciones profundamente dolorosas, nos alentamos a salir del absoluto dramatismo en que vivíamos y desarrollamos una personalidad resiliente.

7. Practica el perdón

 Cuando no perdonamos liberamos todos los neuroquímicos del estrés y la ansiedad. Además, el cerebro entra en lo que se conoce como “la zona de no-pensamiento”, un estado cognitivo en el que nuestras facultades mentales se ven seriamente limitadas: no podemos pensar con claridad, y nuestra capacidad de resiliencia corre el peligro de quedar anulada.

Perdonar es salir al encuentro del otro, lo que nos permite al mismo tiempo salir al encuentro de nosotros mismos. Cuando nos volvemos conscientes de que nosotros también hemos errado y hemos sido perdonados en el pasado, relativizamos los fallos que todos cometemos, lo que nos permite reencontrarnos con nuestras fortalezas interiores. Dejar de asociar las equivocaciones -propias o de los demás- con estados de rencor y hostilidad permite que nuestro cuerpo-mente encuentre un punto de equilibrio óptimo en el que emerge lo mejor de nosotros mismos.

Resumiendo

1.    Todos poseemos esa capacidad natural de superar adversidades llamada resiliencia.

2.    La resiliencia está íntimamente ligada a nuestra percepción: cuando percibimos la adversidad como un desafío que podemos superar, nuestras capacidades interiores emergen; cuando percibimos la adversidad como una amenaza, anulamos los mecanismos psicobiológicos de la resiliencia.

3.    La resiliencia puede ser entrenada y desarrollada: podemos aprender a percibir los estímulos de forma diferente para replantearlos en términos positivos. Cuanto más nos esforzamos por ser resilientes, más reforzamos esta capacidad; cuanto más caemos en actitudes victimistas y derrotistas, más se atrofian nuestras fortalezas interiores.

4.    Las 7 estrategias descritas anteriormente nos ayudan a desarrollar una personalidad resiliente a través del reencuentro con las virtudes innatas que todos poseemos.

5.    Ser resiliente es, en definitiva, una decisión consciente.

“En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible.” – Albert Camus

A caballo entre el mundo de la investigación y la aplicación práctica, Jorge Benito dirige Mindful Science, donde explora la conexión mente-cuerpo, la activación voluntaria de nuestros mecanismos naturales de transformación biopsicosocial y el fortalecimiento de nuestras capacidades y virtudes humanas.

https://www.mindfulscience.es/7-estrategias-para-desarrollar-resiliencia/


viernes, 8 de octubre de 2021

Ser paz en todo momento - Richard Miller 

Traducido con Amor desde… https://upliftconnect.com

 

¿Estás dispuesto a dejar de buscar la paz?

Todos deseamos la paz, el bienestar y la libertad inmutables del sufrimiento. Afortunadamente, no necesitamos ir a ningún lado para realizar la paz y la libertad, porque ya es algo innato dentro de nosotros, como nuestro derecho de nacimiento, como una expresión fundamental de nuestra naturaleza esencial subyacente, que está esperando nuestro descubrimiento en cada momento. Pero, ¿cómo reconocemos este aspecto esencial de la paz inmutable? ¿Cómo podemos aprender a encarnar la paz en medio de las circunstancias desafiantes y cambiantes de nuestra vida?

Este momento

Primero, debemos darnos cuenta y aceptar que todo lo que nos rodea y dentro de nosotros siempre cambiará constantemente. La paz duradera e inmutable nunca se puede encontrar en los objetos externos, los asuntos actuales, los patrones climáticos o dentro de nuestras sensaciones corporales, emociones o pensamientos. Éstos cambian constantemente y no ofrecen estabilidad ni paz duraderas.

En segundo lugar, debemos darnos cuenta y aceptar cómo nuestra mente busca constantemente la paz, pero por lo general busca en los lugares equivocados. La paz inmutable no se encuentra en ningún lugar, persona o cosa interior o exterior. Cuando realmente comprendamos que esto es cierto, solo entonces estaremos preparados para investigar y darnos cuenta de la verdad de la paz duradera. Aquí estamos listos para preguntar: “¿Hay algo, entonces, que no cambia, que nos ofrece estabilidad, paz y ecuanimidad inmutables? ¿qué es inquebrantable, sin importar nuestra circunstancia cambiante? "

En tercer lugar, la pregunta ahora es: “¿Estás listo para dejar de buscar la paz en los objetos, circunstancias y personas exteriores, o en algún tiempo y lugar futuros? ¿Estás dispuesto a encontrar la paz ahora mismo, en este momento, porque este momento es realmente todo lo que hay? " Si estamos realmente preocupados por lograr la paz, entonces es este momento el que debería preocuparnos, porque aquí, en este momento, como en cada momento que sigue, es donde encontramos la verdadera paz.

Ser paz

Si estás realmente listo, aproveche este momento, ahora, para detenerte y experimentar tu "eseidad" esencial. El ser está aquí, ahora mismo; siempre presente, como el portal que nos abre a la realización de la paz inmutable, la ecuanimidad, el bienestar y la libertad del sufrimiento.

Deténtee ahora y realiza las siguientes cinco consultas. Responde desde tu experiencia directa y de primera mano. Tómate tu tiempo con cada consulta. Ve despacio, de modo que tus respuestas provengan de la profundidad de tu eseidad, en lugar de tu mente intelectual.

1-Como ser, cuando simplemente estoy siendo:
¿Dónde me siento como ser, es decir, en mi cabeza, en mi corazón o…?

2-Como ser, cuando simplemente estoy siendo:
¿Qué le sucede a mi mente pensante y a mi sentido del tiempo?

3-Como ser, cuando simplemente soy:
¿siento yo, como ser, alguna sensación de carencia o necesidad?

4-Como ser, cuando simplemente soy:
¿Me siento desconectado de mí mismo, o separado del mundo que me rodea, o ...?

5-Como ser, cuando simplemente estoy siendo:
¿Necesito, como ser, hacer algo especial para ser?


Descansa y permanece como ser. Observa cómo, como ser, se siente espacioso, fuera del tiempo, más allá de la carencia y la necesidad, y completo y completo tal como eres, como ser. Observa también cómo la atención puede alejarse de experimentar el ser para identificarse con los objetos cambiantes de tu cuerpo (sensación y sentimientos), mente (emociones y pensamientos) y sentidos (el mundo que te rodea). Sigue llamando tu atención de nuevo a experimentarte a ti mismo como ser.

Como ser, observa lo que surge espontáneamente dentro de tu cuerpo, como una sensación de paz, ecuanimidad, bienestar, alegría y libertad inmutables. Observa cómo, como ser, se siente familiar y siempre presente, sin importar qué más esté presente (ya sea una sensación, un pensamiento, una emoción o un objeto mundano).

Ser paz es tan simple que fácilmente lo pasamos por alto y lo descartamos. Pero el hecho es que, como ser, descubrimos, aquí mismo, en este y en cada momento, una paz inmutable que es innata y siempre presente. A medida que nos damos cuenta de este hecho y nos tomamos el tiempo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año para mantener la atención en paz, nos daremos cuenta de que está presente, sin importar nuestras circunstancias. Entonces, la paz saturará nuestra vida y dará lugar a una estabilidad inmutable dentro de nosotros que nos permitirá estar de pie y responder, en lugar de reaccionar, a los huracanes y circunstancias en constante cambio que inevitablemente azotan nuestras vidas.

Permítanme terminar mi ensayo aquí, con el exquisito poema de Gendun Rinpoche, quien bellamente habla de esta comprensión de que la paz siempre está aquí, siempre esperándonos.

La felicidad no se puede encontrar a
través de un gran esfuerzo y fuerza
de voluntad porque ya está presente
en la relajación y el dejar ir.

Así que no te esfuerces;
porque no hay nada que hacer.
Cualquier cosa que surja en la mente
no tiene importancia real,
porque no tiene una realidad duradera.

No te apegues a ello;
no te identifiques con ello y
no lo juzgues.

Sin cambiar ni manipular nada,
deja que todo el juego de la vida ocurra por sí solo,
brotando y cayendo como olas;
todo se desvanece y reaparece,
mágicamente sin fin.

 Nuestra búsqueda de la felicidad
nos impide ser
como los arcoíris que perseguimos
sin alcanzar jamás.
Lo real ya existe
siempre aquí
acompañándonos en cada instante.

Queriendo agarrar lo inasible
te agotas en vano.
Tan pronto como te abres y te relajas, el
espacio está aquí;
abierto, acogedor y cómodo.
No busques más.
No te adentres en la jungla enmarañada en
busca del gran elefante
que ya descansa tranquilamente aquí en casa.

 Nada que hacer,
nada que forzar.
Nada que desear,
todo sucede por sí solo.

 

https://upliftconnect.com/being-peace/

miércoles, 6 de octubre de 2021

11 formas de encontrar tu paz interior y tu felicidad ahora- Samantha Vincenty

 

Traducido con Amor desde… https://www.oprahmag.com

 

La paz interior es posible, y no necesitas meditar en la cima de una montaña o ir a un retiro de yoga en la playa para encontrarla. Sacar tiempo para relajarse es maravilloso, pero es en medio del ritmo frenético de la vida cotidiana cuando más necesitamos la serenidad: después de todo, no vives en un retiro de yoga, vives en el mundo real. En ese momento en el que estás atrapado en la fila de la farmacia y el contenido de tu bolso se derrama por el suelo justo cuando tu teléfono empieza a sonar es cuando necesitas encontrar la paz interior dentro de ti mismo.

"Creo que a menudo la gente busca circunstancias que ayuden a lograr una sensación de paz interior", dice Ashley Davis Bush, psicoterapeuta y autora de El pequeño libro de la paz interior: Prácticas sencillas para menos angustia, más calma. "De hecho, esta conciencia tranquila, compasiva y profunda está en realidad dentro de cada persona. Es como si tuviéramos una profunda reserva de paz y serenidad dentro de nosotros. Lo que tenemos que aprender a hacer es aprovecharla".

Con la ayuda de lo que Bush llama "microprácticas", puede mejorar tu acceso a la calma interior, incluso si ha estado escondida por un tiempo. Aquí hay 11 formas de encontrar la paz interior y la felicidad.

La tranquilidad no requiere paz y tranquilidad externas.

¿Alguna vez has practicado submarinismo o simplemente has visto un buen documental sobre aguas profundas? La marea del océano estalla cuando choca contra la orilla, pero aventúrate unos metros más abajo y encontrarás un mundo tranquilo de criaturas moviéndose a su propio ritmo, totalmente imperturbables por la acción arriba.

"El problema es que la mayoría de nosotros vivimos en la superficie de las olas, donde hay mucha turbulencia y desenfreno", dice Davis. "Pero, de nuevo, esta conciencia profunda y tranquila está en realidad dentro de cada persona".

Davis sostiene que no es necesario apagar todo el ruido para encontrar la paz interior. "Existe la suposición de que, si estás en un lugar tranquilo, será más propicio para acceder a este lugar interior. Pero, de hecho, hay personas que tienen ataques de pánico mientras están en una mesa de masaje".

"Podrías estar en el metro de la ciudad de Nueva York, rodeado de gente y ruido, y cerrar los ojos para entrar en este espacio donde reside tu tranquilidad".

Inhala exhala.

Tu respiración está siempre contigo, y tanto las prácticas de yoga como las de meditación aprovechan el poder del control de la respiración para ayudarte a cambiar tu estado mental. A Davis le gusta recomendar practicar la respiración 4-7-8, que se basa en una técnica de yoga probada por el tiempo, porque puede hacerlo en cualquier lugar y en cualquier momento.

Cierra la boca e inhala por la nariz mientras cuentas hasta cuatro. Aguanta esa respiración mientras cuentas hasta siete y luego exhala por la boca contando hasta ocho.

"La exhalación larga ayuda a estimular el sistema nervioso parasimpático, que básicamente inicia una respuesta de relajación en tu cuerpo", dice Davis. "Asegúrate de respirar muy bajo, para llenar tu barriga de aire".

Siente la verdad de que estás a salvo y eres amado.

"Recuerda que estás respirando. Y, con suerte, estás protegido físicamente", dice Julie Potiker, maestra de autocompasión consciente y autora de Life Falls Apart, But You Don't Have To: Mindful Methods for Staying Calm in the En medio del caos .

"Piensa en las personas que te importan y en las personas que se preocupan por ti", sugiere Potiker, y dice que concentrarse en eso puede reducir tu respuesta de pánico. "Deja que la verdad de eso de calor a tu corazón".

Visualiza tu lugar feliz.

Esta es otra micropráctica que se vuelve más fácil cuanto más la haces, y cuanto más fuerte es tu visualización, más efectiva es. Está bien si te toma un tiempo evocar cuál es ese lugar feliz al que ir.

"Es posible que desees imaginarte el océano, o en tu dormitorio debajo de las sábanas , en una vista del lago, jugando con tu mascota, estar con alguien que amas o tal vez tus vacaciones favoritas", sugiere Davis. "Luego, trata de captar todos los detalles en tu mente: los olores, los sonidos, las texturas, el tacto". Acceder a estos recuerdos vívidos hará que tu cuerpo comience a sentirse como si estuviera realmente allí, lo que lo relajará.

Lee la historia que te cuentas a ti mismo.

Si te encuentras dando vueltas por una percepción de decepción, frustración o pensamiento que induce al pánico, intenta dar un paso atrás para evaluar si lo que tu cerebro te dice es cierto. Examinar la fuente de su confusión puede hacer que parezca más pequeña.

“Les digo a mis alumnos que lo que resistes persiste y necesitan sentirlo para curarlo”, dice Potiker. A menudo recomienda la técnica RAIN, un acrónimo acuñado por primera vez por la profesora de meditación Michele McDonald.

Reconoce lo que está pasando. "Etiqueta la emoción, porque simplemente nombrarla calma tu sobreexcitación", dice Potiker.

Acepta y permite que tu situación esté ahí. "No te estás resistiendo, ni estás tratando de adormecerla y huir de ella", dice. "Estás permitiendo que esté ahí el tiempo suficiente para trabajar con ello".

Investiga. Potiker dice que te preguntes: "¿Qué es lo que más llama mi atención? ¿En qué estoy creyendo? ¿Dónde estoy experimentando estos sentimientos en mi cuerpo? ¿Puedo poner mis manos donde lo siento y suavizar el área?" se hace con amor, no con juicio ".

Nútrete. (esto se define como conciencia amorosa natural). Te has observado a ti mismo y es hora de tratarte con amorosa bondad. “Pregúntate, '¿qué necesito escuchar ahora mismo?', Dice Potiker. “Simplemente hablar solo como lo haría con un querido amigo es extremadamente útil y curativo. Evita la sensación de aislamiento ".

Ve hacia una autocompasión más profunda.

No hay un solo camino hacia la autocompasión, así que aquí hay otra forma de pensarlo. Davis sugiere probar un método de tres pasos que ella llama ACT, basado en el trabajo de Kristen Neff, una destacada investigadora en el campo de la autocompasión.

"'A' es para reconocer (acknowledge), como si reconocieras tu sufrimiento o tu lucha: 'Esto realmente apesta'", dice Davis. "La 'C' es para conectarse, conectarse con toda la humanidad común para recordar que no estás solo en esto. Otras personas se frustran, se enojan o se impacientan. La 'T' es hablarte (talk) amablemente a ti mismo".

Cuando se trata de un diálogo interno positivo, Davis recomienda dirigirte a ti mismo como lo harías con un amigo, porque usar oraciones usando… "yo" puede hacer que te sientas más aislado. "Las investigaciones muestran que cuando te hablas a ti mismo en tercera persona activas el circuito de atención en tu cerebro para sentirte más cuidado", continúa. "Estás accediendo a tu yo superior para poder hablarte desde la cornisa y sentirte más apoyado. Entonces yo diría, 'Ashley, vas a estar bien. Este es un momento muy difícil, pero no'". No olvides, Ashley, que no estás sola en esto '".

Has una "lista de alegría" para cuando la necesites más adelante.

Si bien un inventario compasivo de cómo te sientes es un poderoso ejercicio de atención plena, Potiker sugiere que preguntarte "¿qué debo hacer ahora mismo?" puede recordarte que te apoyes en acciones que tienden a darte paz. Dado que a muchas personas les resulta difícil recordar qué actividades les brindan alegría cuando actualmente se sienten sumidos en el caos, Potiker recomienda consultar tu “lista de alegría” que hayas compilado con anticipación.

"Asocia libremente lo que te trae alegría, y luego elige algo de la lista para hacer cuando te sientas mal", dice. Mientras haces eso, como arreglos florales u hornear, pruébalo ". por unos momentos, porque asimilar lo bueno reconfigura tu cerebro para la felicidad y la resistencia”.

Si miras una hermosa puesta de sol y dices 'esa es una hermosa puesta de sol, ¿qué hay para cenar?', Potiker dice que no le has dado a tu cerebro la oportunidad de formar realmente una conexión positiva. En su lugar, trata de entregarse completamente al momento, notando los ricos colores del cielo, porque eso es un trabajo productivo.

“Solo dejarte llenar de ese momento de asombro es suficiente para reconfigurar tu cerebro para la felicidad y la fuerza”, dice ella. Puedes hacer esto varias veces al día, agrega Potiker, creando una reserva de alegría simplemente saboreando esos primeros sorbos de café de la mañana o el sonido de la risa de un niño.

Cultiva la gratitud por lo que está sucediendo (y lo que no está sucediendo).

Los beneficios psicológicos de la gratitud se han defendido repetidamente en el campo de la investigación sobre la felicidad y, según Davis, practicar la gratitud es otra forma de acceder rápidamente a ese estado de paz interior. Sugiere dos formas sencillas de adquirir el hábito: llevar un diario de gratitud y sonreír tan pronto como te sientas en la cama por la mañana. "Cuando sonríes, le indica a tu cerebro que las cosas van bien y que estás feliz".

Si te encuentras luchando por pensar en aquello por lo que estás agradecido en el fragor de un momento caótico o frustrante, comienza por nombrar aquello por lo que estás contento de que no esté sucediendo, y boom, ahora tienes algo por lo que estar agradecido. Para volver al ejemplo anterior del metro, en un viaje lleno de gente podrías pensar: "Me alegro de que no me asalten en este momento, o me alegro de que en realidad se esté moviendo y no estemos atrapados en la oscuridad. Me alegro de tener aire acondicionado, me alegro de tener un asiento. Me alegro de tener un cuerpo físicamente sano ". Un pequeño pensamiento positivo a menudo desencadena otro.

Hazte dos preguntas al día.

Las entradas de tu diario de gratitud no necesitan ser largas reflexivas, como una pesada tarea diaria. En cambio, usa estas dos simples indicaciones para enumerar uno o dos elementos para cada uno: "¿Qué disfrutó hoy?" y "¿De qué estoy agradecido hoy?" Quizás hiciste algo que está en tu lista de alegría, por ejemplo.

Sirve a los demás para ayudarte a ti también.

“Todo el mundo sabe que cuando ayudas a otras personas, te sientes mejor”. Incluso en la pandemia de coronavirus, hay muchas formas de ayudar , incluida la entrega de productos enlatados o el voluntariado virtual. Aquellos en el campo de la psicología positiva creen que los buenos sentimientos que provienen de actos verdaderamente significativos cultivan algo que consideran un bienestar eudemónico.

Durante décadas, la investigación ha sugerido que, a largo plazo, la felicidad eudemónica que las personas sienten al hacer algo como ser voluntario o hacer que otra persona se sienta bien es más gratificante y duradera que el bienestar hedónico más comúnmente buscado, que prioriza la búsqueda del placer y la minimización del dolor. Por lo tanto, acumular una reserva de felicidad eudemónica a través de actos de servicio podría potencialmente elevar tu cuota de paz interior.

Mantén una buena higiene de autocuidado.

Comer bien, dormir lo suficiente, hacer ejercicio, meditar y practicar "actividades de la vida cotidiana de atención plena" pueden reforzar tus defensas de paz mental para cuando se desate el infierno (en tu mundo o en tu cabeza). "Incluso mientras te estás cepillando los dientes, puedes concentrarte en sentir el cepillo de dientes, probar la pasta de dientes y escuchar los sonidos, para que no te preocupes por tu lista de tareas pendientes o lo que acaba de pasar en las noticias". "Esa es la atención plena en la actividad de la vida diaria".

Se trata de desarrollar “la pausa”, de modo que cuando sientas que estás reaccionando a una situación, estés mejor preparado para responder de una manera más tranquila.

Practica la aceptación.

En la búsqueda más amplia de aprender a acceder a tu paz interior, aceptar la existencia de cosas que están fuera de tu control es el objetivo a largo plazo, por difícil que sea. "La aceptación es una forma general de relacionarse con la vida". "Así que se trata menos de una práctica rápida y más de una orientación de vida".

"Cuando resistimos nuestras circunstancias creamos mucho sufrimiento, que, por supuesto es lo opuesto a la paz interior". "Y en el segundo en que comienzas a seguir la corriente y te alineas con lo que es, inmediatamente comienzas a tener una sensación de fluir con en lugar de fluir en contra".

Es un proceso desafiante, y uno que su cerebro puede resistir por impulso al principio. Por eso se llama "práctica": es posible que no lo consigas la primera, decimoquinta o quincuagésima vez, y eso es normal.

Justo cuando estés en una situación como esperar en una larga fila de compras, o llegas tarde a algo, ¿te sientes realmente estresado? Simplemente detente, entra en el espacio de tu corazón y di: 'Esto es lo que tengo. Aquí es donde estoy. Voy a fluir con esto. Y ahora buscaré una oportunidad para practicar la paciencia y la autocompasión”. 

 

https://www.oprahmag.com/life/a29474453/how-to-find-inner-peace/#

 

La Práctica de la Paz en la Vida diaria - Sylvia Boorstein

Traducido con Amor desde...https://www.lionsroar.com

 

Todos los momentos de tu día son enseñanzas.

 

Cuando enseño a la gente cómo usar la respiración para calmar la mente y enfocar la atención, a menudo menciono algo que dijo el Buda: Debes saber, al despertar, si está sucediendo una inhalación o una exhalación. También dijo que mientras te duermes, debes darte cuenta de "Quedarse dormido inhalando" o "Quedarte dormido exhalando".

La gente generalmente se ríe cuando digo esto, registrando cierta incredulidad. Pero no tomo esa instrucción literalmente. “Lo que creo que significa”, les digo, “es que debemos prestar atención todo el día, de la mañana a la noche, en todas las actividades.

“El objetivo”, continúo, “no es convertirse en un experto en respiración, ni siquiera en un excelente meditador. El objetivo es ver con claridad las causas y el posible fin del sufrimiento mental. Es experimentar, y luego cultivar, la paz mental para uno mismo ".

Cuando explico eso, generalmente me conmueve lo pronto que pasa la incredulidad, lo estable que se vuelve el tono de la clase. La frase “paz mental” parece tocar una fibra sensible en la mente de las personas.

Luego están las propias percepciones del Buda, expresadas en la forma de las cuatro nobles verdades. Mi colega de enseñanza Howard Cohn dice que la primera vez que escuchó estas verdades, se sintió tan aliviado que lloró. Pienso en las cuatro nobles verdades de esta manera:

1-La vida es un desafío continuo porque las circunstancias siguen cambiando.

2-El sufrimiento es la incapacidad de la mente para adaptarse a estas circunstancias cambiantes.

3-La paz es posible.

4-Es posible cultivar sistemáticamente, a través de prácticas de estilo de vida y ejercicios de entrenamiento mental, una mente que se adapta sabiamente a las circunstancias cambiantes, evita la confusión y no sufre.

Hay una historia de la vida del Buda, de hecho, la historia de su iluminación, que creo que aborda el desafío de ser un laico en los tiempos modernos, o, de hecho, una persona en cualquier momento:

En la noche de su iluminación, el futuro Buda se sentó a meditar y juró descubrir la causa del sufrimiento. Se rodeó de un fuerte campo de ecuanimidad equilibrada que mantuvo a través de firmes sentimientos de buena voluntad.

El futuro Buda se encontró atacado por representaciones de asaltantes armados que fácilmente podrían haberle despertado miedo e ira. Pero permaneció sereno, seguro en el campo de su propia benevolencia. A continuación, se enfrentó a imágenes seductoras y eróticas. Pero de nuevo, su calma firme lo mantuvo impasible ante tales tentaciones.

Había experimentado de primera mano la capacidad de la mente para no confundirse con el estrés. Debido a que permaneció sin confusión, pudo comprender tres ideas liberadoras sobre la naturaleza de cada experiencia. Los budistas los conocen como las tres marcas de la existencia:

1-Todo es temporal; las experiencias cambian continuamente. Esta percepción hace que las situaciones difíciles sean menos dolorosas y aterradoras porque se pueden pensar en el contexto de "Esto también pasará".

2-Cada experiencia tiene el potencial de sorprender a la mente y hacerla sentir una resistencia confusa, que se manifiesta como tensión o sufrimiento mental. La mente piensa: “Necesito más de esto ahora mismo” o “Necesito menos de esto ahora mismo”, en lugar de “Esto es lo que está sucediendo ahora. Veamos qué sucede a continuación”, que reequilibra la mente de su breve estado de sufrimiento a la ecuanimidad.

3-Todo es contingente. Los eventos externos o experiencias internas como estados de ánimo o pensamientos surgen por razones. Nada sucede sin haber sido causado por algo y sin impactar eventos futuros.

Cuando estoy consternado por una situación, si puedo recordar que "Este es el resultado de una gran cantidad de causas legítimas mucho más allá de lo que quiero o no quiero", puedo, al menos, evitar agregar ira a una situación ya difícil. Si hay respuestas acertadas a la situación, puedo probarlas. Si no tienen éxito en cambiar la situación, tal vez pueda recordar: "Luchar con lo que está más allá de mi control me creará más sufrimiento" y usaré toda mi energía para adaptar la situación.

Este es un ejemplo del potencial liberador de comprender la contingencia. Mi amiga Martha murió de cáncer de páncreas hace varios años. A medida que su condición empeoraba, me dijo: “No creo que esté siendo un buen budista al respecto, Sylvia. No me estoy abriendo con calma a mi experiencia ".

Le dije: “Por supuesto que no lo estás. Tienes una enfermedad muy indeseable. Simplemente no debes enfadarte por eso ".

"Lo sé", respondió Martha, "pero lo estoy".

"Está bien", le dije. "Solo trata de no estar enojada contigo misma por estar enojada".

“Pero estoy enojada conmigo misma”, respondió. “Sé que estoy empeorando las cosas. Cuando me permito pensar, '¿Por qué yo? No merezco esto ', sufro. Cuando pienso, '¿Por qué no yo? La gente contrae cáncer de páncreas y yo soy una persona, 'dejo de sufrir. No estoy más feliz de morir, pero no estoy sufriendo ".

Si bien nuestras circunstancias pueden no ser tan dramáticas como las de Martha cuando enfrentaba su muerte, o las de Buda en la noche de su iluminación, todas nuestras vidas son un desarrollo continuo de experiencias potencialmente confusas. Debido a que las cosas siempre cambian, es difícil sentirse cómodo y mantenerse cómodo. La vida es como un concurso continuo en el que la única pregunta que te hacen es: "¿Cómo vas a manejar lo que sea que esté sucediendo ahora sin confundirte y crear sufrimiento?"

Siempre somos vulnerables a dejarnos desviar por el placer y el dolor. Las señales agradables nos seducen. El tentador olor a pizza que se filtra por la puerta del restaurante cuando pasas inicia el pensamiento: "Sería genial parar aquí ahora para almorzar". Una mente alerta puede anular esa idea con la conciencia: "Si hago eso, llegaré tarde a mi reunión".

Las experiencias desagradables despiertan pensamientos negativos. Estás decepcionado por la noticia de que la iniciativa de vivienda asequible que apoyaste perdió por unos pocos votos. "¿Qué les pasa a esos idiotas?" le espetas enojado a un compañero de trabajo antes de saber que ella es una de las personas que votó en contra. Tu impulsividad te castiga y decides ser más moderado en tu discurso público y menos impulsivo.

Incluso cuando nuestras experiencias son neutrales, la mente no está tranquila, porque si no está entrenada, la mente perderá interés cuando no suceda nada dramático. Deja de prestar atención y no se puede depender de ella para tomar decisiones acertadas.

Un desafío duradero que todos tenemos es nuestra conciencia recurrente de que (a menos que muramos repentina e inusualmente temprano) perderemos nuestra juventud, nuestra salud y nuestra vitalidad, así como a todas las personas que amamos (a menos que nos pierdan primero).

En términos de mantener nuestra energía y entusiasmo por vivir, probablemente sea bueno que la enfermedad, la muerte y la pérdida que nos rodean no nos preocupen constantemente. Sin embargo, he descubierto que reconocer la posibilidad siempre presente de estar separados de lo que amamos despierta la mente. Aquí hay un ejemplo de eso, de mi propia experiencia:

Hace unos años, mi esposo Seymour cayó gravemente enfermo y estuvo en coma con un respirador durante nueve días. No estaba claro si sobreviviría. Mientras me sentaba a solas con él en la UCI, pensé: “O vivirá o morirá. No puedo hacer nada al respecto. Mi vida será de una manera si él vive y de otra si él muere. De cualquier manera, me las arreglaré porque es la única opción que tengo ".

Mi mente estuvo constantemente concentrada todo el día, evaluando las pantallas del monitor con sus cálculos de momento a momento de sus funciones corporales, viendo el parpadeo periódico de las luces rojas de advertencia y escuchando el pitido de las señales para llamar la atención del personal de enfermería sobre los cambios. Estaba alerta, pero no asustada. Sabía que pasaría el período de intenso estrés. También sabía que el resultado dependía de circunstancias totalmente ajenas a mi control, y eso fue un alivio. No podía hacer nada más que esperar.

Además, como la vida de Seymour estaba en peligro, me di cuenta de lo querido que era para mí. Mi mente estaba tan concentrada por la situación de gran alarma que los recuerdos de pequeñas molestias simplemente no podían surgir en ella. Pensé: "Si él vive, nunca más me molestaré por tal o cual hábito". Como se lo describí a un amigo: "Todas las tonterías se te olvidan cuando tienes la cabeza bien puesta". O, como dicen los budistas tibetanos, de manera más elegante, "Todas las impurezas son auto-liberadoras en el gran espacio de la conciencia".

Vivió y se recuperó por completo. Muy pronto encontré sus hábitos irritantes de nuevo. Pero eran menos irritantes y más fáciles de pasar por alto si recordaba lo que ahora pienso como "la experiencia que sacudió mi mente y reorganizó mis valores".

En estos días, si una reacción aversiva comienza a formarse en mi mente en respuesta a cualquier patrón de "No me gusta lo que está pasando", me digo a mí misma: "¡Espera! ¡No perturbes la paz! " Pienso en la enseñanza del Buda de que cualquier cosa que la mente "reflexione y medite, será moldeada". Parte de mi práctica de meditación en estos días es darme cuenta, cuando conozco o incluso pienso en las personas con las que estoy en relación, si me vienen a la mente viejos agravios asociados con ellos. Si lo hacen, hago una pausa en mi pensamiento, tomo una respiración larga, tranquila, y trato de abrazar a esa persona, y a mí, con afecto cálido. Reconozco que las historias que alimentan opiniones negativas desde hace mucho tiempo mantienen como rehén mi buen corazón natural. Mi práctica diaria es negarles el "tiempo de emisión" en mi mente.

Por supuesto, sería maravilloso si pudiéramos incorporar tan a fondo las percepciones que obtenemos en momentos de claridad particular en nuestras vidas para que los hábitos de confusión nunca vuelvan a surgir. Mi experiencia, sin embargo, es que el desarrollo de la sabiduría es incremental. El desarrollo de la vida diaria es una exhibición interminable de situaciones que atraen a la mente al agrado o al desagrado. Las molestias ordinarias, como los atascos de tráfico, las multas de estacionamiento y las cartas preocupantes del IRS, se alternan con preocupaciones repentinas y seductoras como el nuevo "flirteo" en el sitio web de citas al que te has unido o el aviso en tu correo electrónico de una oferta a mitad de precio un crucero de lujo de ensueño por el Danubio.

Detente ahora y piensa en su día hasta ahora. Observa las veces que tu mente se sintió perturbada por lo inesperado, luego se tranquilizó nuevamente y se sintió cómoda, luego se alteró nuevamente y luego se calmó. Creo que encontrarás que ha habido muchos momentos potencialmente perturbadores.

Quizás cuando tomamos una decisión sana, deberíamos hacer un esfuerzo adicional para felicitarnos: “¡Lo hice! ¡Conservé mi tranquilidad! " Cada una de esas experiencias de “Mi mente está en paz, por elección” es tanto una confirmación de la tercera noble verdad - “La paz es posible” - como un momento de construcción de confianza. E incluso cuando la distracción nos confunde y soltamos o hacemos algo de lo que nos arrepentimos, por lo general sentimos remordimientos y decidimos desarrollar nuestra paciencia. En cualquier caso, nos volvemos más sabios. El elemento crucial es prestar atención.

La acción sabia, el habla sabia y el sustento sabio pertenecen específicamente a participar en el mundo. Se dice que el Buda aconsejó a su hijo, Rahula, "Antes (o durante o después) de hacer o decir cualquier cosa, debes considerar si lo que acabas de decir o hacer es bueno para ti y para todos los demás".

Todas nuestras acciones, incluso nuestra elección de sustento, deben cumplir los criterios de buena intención. Comprometerse con esa intención implica una atención consciente sabia, la precisión en la mente para notar los motivos que preceden a las acciones y una concentración sabia, la firmeza en la mente que la hace menos propensa a confundirse.

El esfuerzo sabio es la determinación, en cada punto de elección, palabra o hecho, de discernir y elegir acciones saludables. La comprensión sabia es nuestra convicción cada vez más profunda de que la paz mental, y la buena voluntad y la compasión naturales que se derivan de ella, dependen de opciones saludables. La sabia intención es nuestra dedicación siempre renovada a todas las prácticas que promueven estas opciones saludables.

A menudo me preguntan: "¿Cómo llevaré esta práctica al mundo?" Digo que es importante reservar un tiempo todos los días para sentarse tranquilamente o dar un paseo tranquilo, específicamente para animar a la mente a relajarse. El simple hecho de tomarse un “descanso”, de cualquier forma saludable que funcione para ti y tu horario, elimina la incómoda sensación que falta de tiempo que probablemente surja en un día lleno de tareas. Sin embargo, lo principal que quiero compartir es esto:

La vida diaria es práctica. Dado que la vida en el mundo es tan compleja como lo es, es el escenario óptimo para desarrollar la capacidad de ecuanimidad y el hábito de la benevolencia. 

Podemos despertar a los hábitos inconscientes de nuestra mente y transformarlos, a través de la sabiduría, con compasión.

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Sylvia Boorstein es psicóloga y profesora destacada de Insight Meditation. Sus muchos libros más vendidos incluyen Preste atención, por el amor de Dios y La felicidad es un trabajo interno.

 

https://www.lionsroar.com/sylvia-boorstein-on-keeping-the-peace-in-your-mind/

Sobre cómo encontrar la paz - Thich Nhat Hanh

 

Traducido con Amor desde...https://upliftconnect.com

 

El poder de la paz

La humanidad se ha convertido en una especie muy peligrosa. Necesitamos personas que puedan sentarse quietas y puedan sonreír, que puedan caminar pacíficamente. Necesitamos gente así para salvarnos.

Recientemente, estaba sentado con un grupo de niños y un niño llamado Tim sonreía hermosamente. Le dije: "Tim, tienes una sonrisa muy hermosa", y él dijo: "Gracias". Le dije: “No tienes que agradecerme, tengo que darte las gracias. Porque tu sonrisa, haces la vida más bella. En lugar de decir "Gracias", debes decir "De nada".

Difundir la felicidad

Si un niño sonríe, si un adulto sonríe, eso es muy importante. Si en nuestra vida diaria podemos sonreír, si podemos estar tranquilos y felices, no solo nosotros, sino todos, nos beneficiaremos de ello. Este es el tipo de paz más básico. Cuando veo a Tim sonreír, me siento muy feliz. Si es consciente de que está haciendo felices a otras personas, puede decir: "De nada".

Muchos de nosotros nos preocupamos por la situación del mundo. No sabemos cuándo explotarán las bombas. Sentimos que estamos al borde del tiempo. Como individuos, nos sentimos impotentes, desesperados. La situación es tan peligrosa, la injusticia está tan extendida, el peligro está cerca.

En este tipo de situación, si entramos en pánico, las cosas solo empeorarán. Necesitamos mantener la calma, ver con claridad. La meditación es estar alerta y tratar de ayudar.

Calma en la tormenta

Me gusta usar el ejemplo de un pequeño bote que cruza el Golfo de Siam. En Vietnam, hay muchas personas, llamadas boticas, que salen del país en pequeñas embarcaciones. A menudo, los barcos quedan atrapados en mares agitados o tormentas, la gente puede entrar en pánico y los barcos pueden hundirse. Pero si incluso una persona a bordo puede permanecer tranquila, lúcida, sabiendo qué hacer y qué no hacer, él o ella pueden ayudar al barco a sobrevivir. Si su expresión (rostro, voz) comunica claridad y tranquilidad, y la gente tiene confianza en esa persona, escucharán lo que diga.

Una de esas personas puede salvar la vida de muchos.

Tu eres esa persona

Nuestro mundo es algo así como un pequeño bote. Comparado con el cosmos, nuestro planeta es un barco muy pequeño. Estamos a punto de entrar en pánico porque nuestra situación no es mejor que la situación del pequeño bote en el mar. Sabes que tenemos más de 50.000 armas nucleares.

El budismo dice que ustedes son esa persona, que cada uno de ustedes es esa persona.

Las maravillas de la vida

La vida está llena de sufrimiento, pero también está llena de muchas maravillas, como el cielo azul, la luz del sol, los ojos de un bebé.

Sufrir no es todo. También debemos estar en contacto con las maravillas de la vida. Están dentro de nosotros y a nuestro alrededor, en todas partes, todo el tiempo.

Si no somos felices, si no estamos en paz, no podemos compartir la paz y la felicidad con los demás, ni siquiera con los que amamos, los que viven bajo el mismo techo. Si estamos en paz, si somos felices, podemos sonreír y florecer como una flor, y todos en nuestra familia, toda nuestra sociedad, se beneficiarán de nuestra paz.

¿Necesitamos hacer un esfuerzo especial para disfrutar de la belleza del cielo azul? ¿Tenemos que practicar para poder disfrutarlo? No, simplemente lo disfrutamos. Cada segundo, cada minuto de nuestra vida puede ser así.

Estemos donde estemos, en cualquier momento, tenemos la capacidad de disfrutar del sol, de la presencia del otro, incluso de la sensación de nuestra respiración. No necesitamos ir a China para disfrutar del cielo azul. No tenemos que viajar al futuro para disfrutar de nuestra respiración. Podemos estar en contacto con estas cosas ahora mismo. Sería una lástima que solo fuéramos conscientes del sufrimiento.

Aprovechando al máximo nuestro precioso tiempo

Estamos tan ocupados que apenas tenemos tiempo para mirar a las personas que amamos, incluso en nuestra propia casa, y para mirarnos a nosotros mismos.

La sociedad está organizada de tal manera que incluso cuando tenemos algo de tiempo libre, no sabemos cómo usarlo para volver a estar en contacto con nosotros mismos.

Tenemos millones de formas de perder este precioso tiempo: encendemos la televisión o levantamos el teléfono, o arrancamos el automóvil y vamos a alguna parte. No estamos acostumbrados a estar con nosotros mismos y actuamos como si no nos quisiéramos y estuviéramos tratando de escapar de nosotros mismos.

La Belleza subyacente

La meditación es estar consciente de lo que está sucediendo: en nuestro cuerpo, en nuestros sentimientos, en nuestra mente y en el mundo. Cada día, 40.000 niños mueren de hambre. Las superpotencias tienen ahora más de 50.000 ojivas nucleares, suficientes para destruir nuestro planeta muchas veces.

Sin embargo, el amanecer es hermoso, y la rosa que floreció esta mañana a lo largo de la pared es un milagro.

La vida es terrible y maravillosa. Practicar la meditación es estar en contacto con ambos aspectos.

 Por favor, no crea que debemos ser solemnes para meditar. 

De hecho, para meditar bien, tenemos que sonreír mucho.

 

Extractos de Being Peace  de Thich Nhat Hanh.

https://upliftconnect.com/finding-peace/

jueves, 30 de septiembre de 2021

¿Qué es la paz interior? (12 caminos hacia la liberación del sufrimiento) - Aletheia Luna

Traducido con Amor desde...https://lonerwolf.com

 

Tener un ataque de nervios fue una de las mejores cosas que me pasó.

Antes de llegar al final absoluto de mi umbral de estrés, nunca pensé que era posible encontrar la paz interior, especialmente para una persona muy sensible y propensa a la ansiedad. La paz era un concepto completamente extraño para mí.

Pero después de pasar por múltiples instancias de colapso mental, finalmente aprendí qué es la paz interior. Y no es lo que esperaba.

La paz interior es el deseo secreto de todos.

Pero, ¿qué es realmente? ¿Y cómo la 'encontramos' o 'logramos'?

¿Qué es la paz interior?

La paz interior es lo que sentimos cuando nuestro cuerpo, mente, corazón y alma están en reposo. En lugar de esforzarnos por controlarnos o resistirnos a nosotros mismos y a los demás, sentimos una profunda aceptación, perdón, amor y compasión. La paz interior es sinónimo de estar en contacto con nuestra verdadera naturaleza . Y sobre todo, la paz interior solo puede ocurrir y siempre en el momento presente (que es todo lo que realmente tenemos).

La clave para encontrar la paz interior

En pocas palabras, la paz interior es el subproducto de dejar ir y entregarse.

No se trata de perseguir, esforzarse y tratar de "ganarse" la tranquilidad. No puedes. Tratar de "luchar" por la paz interior es contradictorio y sin sentido: simplemente profundiza nuestro sufrimiento.

En cambio, encontrar la paz interior consiste en renunciar a nuestra necesidad de controlar y luchar. Básicamente, se podría decir que se trata de entregarse, pero no de una manera que nos debilite. Más bien, es una forma de rendición  que se basa en una comprensión más profunda de que la vida está orquestando perfectamente todo lo que estamos experimentando para nuestro crecimiento y expansión. Entonces, ¿por qué la necesidad de resistir constantemente todo?

“¿Pero no significa esto que me convertiré en un presa fácil o un felpudo del que la gente puede abusar? Te preguntarás. No. Vivir la vida desde un lugar en el que se deja ir y se entrega no se trata de dejar que nos utilicen o abusen de nosotros. Todavía tenemos que la práctica del autocuidado, la autoestima y el amor propio. Esto puede significar establecer límites, decir no y alejarnos de situaciones dañinas. Pero también significa renunciar a nuestro resentimiento, culpa y odio hacia los demás. ¿Ves la diferencia? La vida se trata de equilibrio.

Probemos con un ejercicio simple que te ayudará a comprender visceralmente cómo es la paz interior:

Siéntate en un lugar tranquilo. Luego, tensa todo el cuerpo. Imagínate que está siendo aplastado en una bola apretada. Sostén eso durante 30 segundos. Conviértete en lo más contraído posible. Ponte muy rígido e incómodo. Luego, suelte. ¿Puedes sentir lo espacioso que es tu cuerpo ahora? Así es la paz interior, excepto que se  irradia de adentro hacia afuera.

12 formas de encontrar la paz interior

Como sabemos ahora, la paz interior es un movimiento de apertura, entrega y liberación.

Pero, ¿qué dejamos ir exactamente?

Como siempre, primero miremos dentro de nosotros mismos y veamos todas las formas de conflicto interno que cargamos. Esta puede ser una práctica dolorosa y desafiante de manejar para nuestro ego , pero es profundamente importante.

Aquí se resumen doce formas de encontrar la paz interior:

1-Se consciente de tu exigencia de superación personal

2-Deja de esperar que la vida y las personas sean diferentes

3-Libera rencores y resentimientos

4-Siéntate con tus emociones (y abrázalas)

5-Deja de perderte en el pasado o en el futuro

6-Se consciente de tu obsesiva necesidad de controlar

7-Acepta ser desagradable

8-Deja de jugar al mártir o víctima

9-Perdónate a ti mismo (y por tanto a los demás)

10-No necesitas ser "perfecto"

11-Libera la necesidad de tener razón

12-Deja de vivir en el pasado (o el futuro)

Lo explicaré a continuación:

1-Se consciente de tu exigencia de superación personal

La búsqueda espiritual en sí misma puede ser contraproducente. El deseo de mejorar, arreglar y curarnos constantemente puede (¡muy rápidamente!) Convertirse en una especie de cinta de correr que nos atrapa. No hay nada de malo en buscar el crecimiento y el cambio. Pero sabe que en un nivel básico, ya estás Completo. Tu mente puede estar fragmentada, sí, pero tu esencia ya es Total y Completa. Comprender esto puede ahorrarte mucho estrés y agotamiento, lo que te impide saborear la paz que ya existe en tu interior.

Entonces, en este contexto, lee el resto de este artículo con la mente y el corazón ligeros. Todo sucederá cuando sea necesario. Los siguientes consejos son simplemente sugerencias que puedes decidir explorar y profundizar. Sin estrés, sin prisas.

Entonces, con esa advertencia, pasemos a la siguiente contracción mental que te priva de la paz:

2-Deja de esperar que la vida y las personas sean diferentes

Esta es la realidad: puede esperar, esperar, esperar y esperar... pero ¿qué sucede al final del día? Te sientes agotado, resentido, amargado, estresado y sin esperanza. ¡Qué pérdida de tiempo, energía y esfuerzo! Gran parte de nuestra infelicidad proviene de las expectativas. Y, por lo general, nuestras expectativas son totalmente inconscientes, es decir, no somos conscientes de que exigimos tanto a los demás y a la vida misma. ¿Por qué las expectativas son onerosas? Las expectativas no cambian nada en absoluto. ¿Puedes cambiar a otras personas? No. Y así es la vida. La gente solo cambia cuando así  lo  decide. Comprender esto es el comienzo de la paz interior.

Reflexión:

¿Preferirías resistirte a la verdad de este momento presente o preferirías convertirte en un abrazador de la realidad? Trata de identificar las expectativas elevadas y poco realistas que tienes para otras personas. Aquí hay algunos ejemplos, “Mi esposo debería ser más ordenado”, “Mi jefe debería preocuparse más por mis sentimientos”, “Mi amigo no debería ser tan ruidoso; Ojalá pudiera ser diferente "," ¡Ese conductor debería aprender a conducir correctamente! " etc. Observa la prevalencia de la palabra "debería" aquí. ¿Qué hacer en su lugar? Deja que la gente sea lo que es, entendiendo que cuando sea el momento adecuado, cambiarán (o no). En última instancia, no es su tarea forzar el cambio dentro de ellos (porque no puedes).

3-Libera rencores y resentimientos

Rencor + resentimientos = justicia propia... y seamos sinceros, sentirte indignado con justicia es extremadamente adictivo de una manera tóxica. Cuando guardamos obsesivamente las malas acciones de los demás, esencialmente nos estamos diciendo a nosotros mismos: "Tengo derecho a perpetuar mi propia miseria". Pero en tu lecho de muerte, ¿realmente te importará quién tiene razón y quién no? Aferrarse a los rencores no solo es infantil, sino que también se dedica mal el tiempo a concentrarte en los detalles de la vida.

Reflexión:

Las visualizaciones y los rituales  pueden ayudarlo a dejar atrás el dolor del pasado y comenzar un nuevo capítulo en la vida. Por ejemplo, es posible que desees escribir en una hoja de papel lo que alguien te hizo. Una vez que hayas terminado, quema ese pedazo de papel hasta que se convierta en cenizas. Este es un ritual poderoso que puede ayudar a simbolizar el "dejar ir". Alternativamente, es posible que desees concentrarte en cultivar el perdón enfocándote primero en cómo perdonarte a ti mismo .

4-Siéntate con tus emociones (y abrázalas)

A ninguno de nosotros le gusta sentir emociones incómodas, por lo que es muy común que las reprimas, resistas o evites. Desafortunadamente, esto crea una represión emocional que bloquea la paz interior. Aquí está la cuestión: ocultar tus sentimientos no es lo mismo que lidiar con ellos. El hecho de que tus sentimientos desaparezcan temporalmente no significa que se hayan ido por completo. De hecho, cuanto más los reprimes, más crecen. Y cuanto más grandes se vuelven estas emociones, más se siente una falta extrema de paz interior.

Reflexión:

Elije dejar que tus emociones surjan con suavidad y compasión sin resistencia ni juicio. Comprende que no eres tú, eres el espacio que los experimenta. Si vienen los juicios, que surjan y se desvanezcan. Si bien al principio puede ser muy difícil permitirse sentir sus emociones, a la larga lo agradecerás sinceramente. (Nota: recuerda buscar un lugar tranquilo para hacer esto y respira profundamente).

5-Deja de perderte en el pasado o en el futuro

La realidad es que el pasado y el futuro no existen en este momento presente; todo lo que existe ahora es AHORA. Si bien esto tiene sentido para la mayoría de las personas, la mayoría de nosotros no lo tomamos en serio. Al perdernos en remordimientos pasados ​​o miedos futuros, perdemos completamente el contacto con el momento presente fundamentado. Inevitablemente esto = dolor de corazón, tensión y sobrecarga es… ¡de lo que están hechos los ataques de nervios!

Reflexión:

Utiliza tus emociones como disparadores de  atención plena. Alternativamente, usa las sensaciones incómodas en tu cuerpo como llamadas de atención para conectarte a tierra. ¿Tu corazón se acelera? Tómalo como una señal de que se está adentrando en el mundo de su mente. Utiliza  técnicas de conexión  a tierra para regresar asentarte. Esto te ayudará a reconectarte con un sentimiento de paz interior.

6-Sea consciente de su obsesiva necesidad de controlar

Como ex 'fanática del control', sé lo mucho que apesta estar constantemente en un estado agotado y cableado. Si tienes la obsesiva necesidad de controlar todo, serás un planificador maestro que intentará predecir y obligar a cada situación a que sea lo que quieres o sientes que puedes manejar. Por supuesto, esto equivale a enormes cargas de estrés y ansiedad, la antítesis de la paz interior.

Reflexión: 

El control es producto del miedo, de la desconfianza hacia uno mismo y su capacidad para manejar lo que la vida te depare. Una vez que veas la resistencia y la fuerza innatas de tu espíritu, comenzarás a confiar en ti mismo y, por lo tanto, te abrirás a la vida. La necesidad obsesiva de controlar también está íntimamente ligada a ser perfeccionista. Aprender a amarse a ti mismo es un poderoso antídoto para el perfeccionismo.

7-Acepta ser desagradable

La paz interior comienza en el momento en que elige no permitir que otra persona o evento controle tus emociones.

- Pema Chodron

Querer agradar a todo el mundo es un gran problema en nuestra sociedad. En un mundo donde se nos enseña a ganar nuestra autoestima a partir de logros externos y lo populares que somos, es casi inevitable que casi todos caigamos en esta trampa. Dejamos que nuestro miedo a lo que piensen los demás controle nuestras vidas. Los pensamientos percibidos por los demás se convierten en nuestras celdas de prisión.   Tenemos una base tan pobre de autoestima y amor que casi siempre la buscamos en fuentes externas a nosotros mismos. Cuando anulamos nuestro yo auténtico para ser más agradables y aceptables, regalamos nuestro poder personal.

Reflexión:

Aprenda a aceptar ser inaceptable para los demás. Aprenda a abrazar lo peor: ser desagradable. Esto no significa ser un idiota, pero sí significa aprender a honrar tus necesidades y deseos. Imagínate lo peor que podría suceder si no le agradas a alguien, por ejemplo, "Mis conversaciones con ellos pueden ser incómodas, pueden chismear sobre mí...", etc. Me arriesgaría a adivinar para decir que sí, ¡puedes! Aprender a practicar la autocompasión es una forma poderosa de ver a través de la falacia de querer agradar a todos. Todo comienza con compasión.

8-Deja de jugar al mártir o víctima

Adoptar el papel de mártir o víctima en cualquier circunstancia es un acto de autosabotaje a nivel inconsciente. ¿Qué es una víctima? Una víctima es alguien que cree que no tiene poder personal y que es una víctima del destino. Se definen por la autocompasión. ¿Qué es un mártir? Un mártir es una persona que se sacrifica innecesariamente por otros, utilizando esto como una forma de manipulación. Están definidos por el autosacrificio. Ambos roles mantienen el caos y el estrés, lo opuesto a la paz interior.

Reflexión:

Piensa en las creencias que tienes sobreti, los demás y la vida. Las víctimas y los mártires son sostenidos por un aluvión de creencias poco realistas, ilógicas y dañinas como, "No puedo cambiar mi destino", "La humanidad siempre es egoísta", "La vida está en mi contra", "Mi autoestima viene de cuánto doy ”, etc. 

9-Perdónate a ti mismo (y por tanto a los demás)

Negarte a perdonarte por cualquier error, desorden, fracaso percibido, defecto o deficiencia del pasado es a menudo producto de una baja autoestima. Y cuando vamos a las raíces de esta baja autoestima, a menudo encontramos creencias centrales tóxicas que nos dicen que somos “innatamente malos”, “no lo suficientemente buenos”, etc. Lamentablemente, la falta de perdón a uno mismo significa que es más probable que te aferre al resentimiento y la amargura hacia los demás. ¿Por qué? Cuando no sabemos cómo perdonarnos a nosotros mismos, no sabemos cómo perdonar a los demás. ¿Cómo puedes dar a otros de una taza vacía?

Reflexión:

Aprende a convertirte en tu mejor amigo. Empieza el viaje de aprender a practicar el cuidado y el amor propio. Estás contigo mismo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que recuerda lo importante que es tratarte con amabilidad. También se beneficiará de examinar de cerca tus creencias fundamentales si la falta de perdón a ti mismo es un problema para ti.

10-No necesitas ser "perfecto"

El perfeccionismo promueve el estrés crónico y el agotamiento. He pasado gran parte de mi vida queriendo hacer todo a la perfección, decir todo perfectamente y, en esencia, ser la persona perfecta. ¡Qué pérdida de tiempo! Intelectualmente sabemos que nadie puede ser perfecto, pero de alguna manera todavía tendemos a quedarnos atrapados en este tipo de ciclos negativos, generalmente de manera inconsciente. Si nunca estás del todo contento con lo que haces o con lo que eres, es probable que seas un perfeccionista. Recuerda que realmente no existe la perfección en la vida, ya que la vida se trata de crecimiento y cambio. La perfección, por otro lado, es un estado inmutable, un estado de muerte, un estado que no es posible lograr en la vida.

Reflexión:

Comprende que no existe la perfección, es totalmente mitológico, falso y poco realista. Está bien ser imperfecto. Está bien tener defectos. De hecho, aceptar tus defectos a través de una práctica como el trabajo con la sombra te hará más atractivo para los demás. La gente se siente atraída por la vulnerabilidad. Lo más importante es que aceptar tu imperfección te ayudará a sentir más paz interior.

11-Libera la necesidad de tener razón

Crecí en una familia religiosa que siempre sintió la necesidad de proteger su sentido de estar "en lo correcto", hasta el punto de discutir constantemente y debatir cruelmente entre ellos y otras personas de diferentes perspectivas. No pasó mucho tiempo antes de que también adoptara el hábito (y desde entonces he trabajado duro para liberarlo).

Es absolutamente agotador tratar de proteger tu necesidad de sentirte “correcto” y superior a los demás. Aceptar la posibilidad de que estés equivocado genera una mentalidad abierta, empatía, humildad y paz interior. No siempre tenemos la razón, y eso está bien.

Reflexión:

Comprende que puedes aprender y crecer si aceptas que estás equivocado. Negarte a equivocarse conduce a un tipo de estancamiento interior, una forma de muerte interior en la que estás firme y obstinadamente bloqueado en una posición. Eso me suena como un cadáver congelado. La naturaleza de la vida es cambio y transformación. Sí, estar equivocado es un aguijón para el ego, pero eso es mucho mejor que permanecer en una posición egoísta y sin salida de la rectitud que roba tu paz interior. Si tienes dificultades para liberar la necesidad de tener razón, siempre puede probar una práctica como las afirmaciones matutinas.. Las afirmaciones ayudan a reprogramar los hábitos inconscientes. Decir una afirmación como, "Está bien estar equivocado", "Acepto el dolor de aprender y crecer" o "Acepto la humildad innata dentro de mí" te ayudará a abrirte a nuevas perspectivas.

12Deja de vivir en el pasado (o el futuro)

Hay muchas razones por las que elegimos vivir en el pasado o en el futuro, pero todas son inútiles. Vivir en el pasado es vivir en la muerte porque vivimos en lo que fue más que en lo que es, ahora mismo. Cuanto más estemos atrapados en el pasado, menos podremos vivir nuestras vidas al máximo en el presente. Lo mismo se aplica al futuro:  aún no ha sucedido.  Deja de retrasar tu alegría y paz interior por algún momento fantástico o situación idealista en el futuro que probablemente nunca sucederá.

Quizás el mayor peligro de vivir en el pasado o el futuro es que nunca te sientes realmente vivo en el momento presente (que es el único momento). No puedes sentirte agradecido por lo que ya tienes. No puedes absorber la magia y la belleza que te rodean. No solo es trágico, sino que es una gran razón por la que muchos de nosotros carecemos de paz interior.

Reflexión:

Practica la gratitud o encuentra alegría en lo que ya tienes, ahora mismo.  Aprende algunas prácticas de atención plena , que es un camino hacia la conciencia del momento presente.

Otras formas de experimentar la paz interior

Ahora que hemos explorado las principales mentalidades y hábitos internos que crean sufrimiento, aquí hay algunas otras prácticas simples de paz interior que puedes explorar:

1-Pasa tiempo a menudo en la naturaleza : esta es una forma poderosa de conectarte con tu fuente interior de paz y tranquilidad.

2-Haz espacio para la soledad: pasar tiempo solo te ayuda a reorientarte hacia la serenidad innata de tu corazón y tu alma.

3-Adopta el esencialismo y el minimalismo : simplifica tu vida y tus compromisos y prioriza tu paz interior (el mundo externo influye en stu mundo interno y viceversa)

4-Medita todos los días, incluso si no eres "un buen meditador", date cuenta de que hay muchas formas de meditación que puedes probar, desde mantras y visualización, hasta baile y vipassana.

Obviamente, hay muchos caminos para invitar a una mayor paz interior a su vida, pero estos son los esenciales. 

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Recuerda que  tu núcleo  es la quietud y la paz interior que buscas.

La liberación no se trata de buscar y buscar: se trata de dejar ir. Se trata de conectarse con lo que ya está y siempre aquí debajo de la turbulencia de la mente. Cuanto más consciente seas de las contracciones de tu mente y los patrones condicionados, más liberado estarás de morar en el Océano de tu Ser, en lugar de simplemente quedar atrapado en las olas.

 

Sobre Aletheia Luna

Aletheia Luna es una influyente escritora espiritual cuyo trabajo ha tocado las vidas de millones de personas en todo el mundo. Después de escapar del culto religioso en el que se crió, Luna experimentó una profunda crisis existencial que la llevó a su despertar espiritual. Como consejera espiritual y autora, la misión de Luna es ayudar a otros a encontrar amor, fuerza y ​​luz interior incluso en los lugares más oscuros.

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